El alza de precios de la carne ha comenzado a afectar a los habitantes. Por la falta de ingresos, cada día enfrentan inseguridad alimentaria por la falta de recursos para adquirir el producto considerado fundamental dentro de la canasta básica en Estados Unidos.
"Ya no alcanza para la carne": El alto costo de vida y la crisis de los bancos de alimentos en Texas
El alza de precios y la caída de beneficiarios de SNAP provocan una severa crisis de inseguridad alimentaria en Texas. Familias sufren por la carestía de alimentos y gasolina, obligando a saturar los bancos de ayuda ante la insuficiencia de ingresos
Roberto Esqueda asegura que el costo es muy alto. Hasta hace unos meses, él estaba acostumbrado a convivir con su familia con una carne asada. Hoy la realidad es otra, el dinero no le alcanza para comprarla.
“No me alcanza, la carne está muy cara”, comenta.
Un trabajo es insuficiente para comer
La falta de ingresos, incluso, obligó a su esposa a conseguir un segundo trabajo para poder juntar lo necesario para llevar una vida adecuada y no terminar el mes sin alimentos.
“Sábado y domingo está yendo 6 horas más para cubrir los gastos de la casa”, menciona Roberto.
La situación para él y su familia empeora. Roberto tiene un estado de salud delicado, lo que lo obliga a acudir constantemente al doctor para las consultas. Aunque sabe que es necesario, el costo de la gasolina cada día es mayor.
“Otro golpe al bolsillo, la gasolina. Tantas citas que tengo yo del doctor”, indica.
La condición económica de Roberto es el ejemplo de la realidad que enfrentan muchas familias en Texas, donde cada vez más personas tienen dificultades para cubrir sus necesidades básicas, como Rosa.
“Yo tengo años tratando de hacer rendir el dinero, la comida, para poder salir adelante”, explica Rosa Ramírez, quien asegura que enfrenta dificultad económica.
La demanda de los bancos de alimentos cada día es mayor
La situación ha comenzado a afectar a los bancos de alimentos. Cada día tienen una alta demanda de familias que necesitan apoyo para llevar comida a sus hogares, Connie Ramos, CEO de Food Bank Rio Grande Valley, quien reconoce un aumento constante de las personas que se acercan a ellos.
“Hemos notado que desde enero, cada mes sube ese número 10%”, indica.
El aumento de la demanda de las familias, también es resentido por las organizaciones. Su reto principal es mantener suficientes alimentos y recursos para asistirlos.
Según Feeding America, casi uno de cada cinco texanos enfrenta inseguridad alimentaria. Esto es más preocupante entre los niños, donde uno de cada cuatro está en esa condición.
La situación es más difícil en las comunidades rurales por su dependencia de la asistencia federal y la disminución de apoyos gubernamentales como los programas SNAP.
“Van a tener que cambiar su forma de vida…para también ajustarnos a un nuevo sistema”, menciona Carlos Guaman, economista.
Mientras mejoran las cosas, para muchas personas, estos lugares representan un sustento, especialmente en momentos de dificultades económicas donde los precios son muy altos y el dinero no alcanza.
“Si hace falta bastante todo eso… todo está caro, la gasolina, la comida, todo”, dice Rosa Ramírez.




