"El sueño americano a veces es pesadilla": solo uno de cada cinco latinos siente que lo logró según una encuesta

¿Qué es para ti el sueño americano? ¿Sientes que lo alcanzaste? Esa es la pregunta que trasladaron a 8,046 personas y que refleja un cierto pesimismo en cuanto a sus condiciones de vida. Hablamos con cuatro latinos que nos comparten si su sueño (americano) se hizo realidad.

Hace casi un siglo que a un historiador llamado James Truslow Adams, en plena Gran Depresión, se le ocurrió acuñar el término 'el sueño americano' ( american dream) en su obra ' The epic of America' (1931).

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Adams lo describió como un sueño en el que la vida debe ser mejor, con más riqueza y más plena para todos como una visión de igualdad de oportunidade; un concepto que reflejó los ideales plasmados en la Declaración de Independencia.

El sueño americano se basó en la creencia de que cualquier persona, independientemente de su origen o estatus socioeconómico, puede alcanzar el éxito personal en una sociedad donde ascender socialmente sería posible para todos. La pregunta que nos hacemos es: ¿hoy por hoy, ese sueño americano es posible y/o realizable para todos?

Según una encuesta reciente la respuesta es: no. Solo uno de cada cinco latinos en Estados Unidos considera que ha alcanzado el sueño americano, mientras que un 18% cree que está fuera de su alcance, según un estudio del Pew Research Center.

Un dato llamativo es que hay mayor optimismo en alcanzar ese sueño americano por parte de los inmigrantes que por los latinos ya nacidos en el país.

Apenas el 20% de los latinos encuestados afirmó haber logrado el sueño americano, frente al 18% que lamentó que está fuera de su alcance; mientras que el 27% indicó directamente que "no existe".

Casi la mitad (el 48%) afirmó que el sueño americano es más complicado de alcanzar ahora de lo que era para sus padres. Y la mayoría coincidió en que las claves del sueño americano son "el trabajo duro, la motivación y el acceso a las oportunidades adecuadas", más que "la suerte y el azar".

Queremos saber cómo están viviendo ese sueño americano distintos latinos del país, qué es para ellos el sueño americano y cuánto de realizable creen que puede ser ser hacerlo realidad.

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Liliana Navarrete: "cada vez que parece que salimos del agujero viene otro golpe"

La historia de Liliana y su hijo Ricardo Hernández Navarrete conmocionó al país porque a pesar de que estaban tramitando su asilo y tenían permiso de trabajo los arrestaron y ICE le dejó el libertad el día antes de su ceremonia de graduación. Salieron huyendo de una historia de violencia doméstica en su Colombia natal y, preguntados por el sueño americano, aseguran que no ha sido fácil.

"Ha sido una carrera de obstáculos, a veces sueño americano y a veces pesadilla. Primero tramitar el asilo, después la detención y verme separada de mi hijo en varios centros de detención de ICE fue muy duro. Después de aquellos meses horribles me quitaron mi permiso de trabajo y es difícil hacer frente a los gastos. Limpio casas y no todas las semanas me llaman, es muy complicado porque necesitamos ingresos. La semana pasada no pudimos compar comida", contó Liliana Navarrete, de 32 años.

"Cada vez que parece que salimos del agujero viene otro golpe. Ahora estamos luchando para que den a mi hijo la beca en la universidad porque se la denegaron, a él y a otros compañeros que son inmigrantes", criticó la mamá.

"Cuando me preguntas por el sueño americano pienso en mis hijos. Ahora Ricardo está luchando por poder empezar los estudios y que la beca nos ayude. Espero que puedan estudiar, que el país les de un futuro y que ellos puedan contribuir a este hermoso país también, se lo merece todo, es muy comprometido. A quienes crean que los inmigrantes no merecemos vivir el sueño americano les diría que merecemos una oportunidad de una vida digna, de salir adelante", relató emocionada.

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Lila Romero: "para mí el sueño americano es construir la vida que me atrevo a soñar"

Lila Romero tiene 47 años, llegó al país hace apenas dos años procedente de Venezuela y comenzó a tramitar su asilo. Su proceso quedó truncado cuando la arrestaron por una infracción leve de tránsito.

Acabó en un centro de detención de ICE y aseguró en una entrevista con N+Univision que la experiencia le cambió la vida, para bien. Psicóloga de profesión, en el centro de ICE de Bluebonnet (Texas) donde estuvo casi tres meses dio terapia a las internas, que después la buscaron fuera cuando salió. Se dio cuenta de que podía redirigir su carrera y ayudar a muchas familias inmigrantes que se enfrentan, como ella, a la deportación.

Reflexiona sobre qué es para ella el sueño americano. "Creo que ese concepto de sueño americano cambió, porque si estamos hablando de que tener el sueño americano es tener casa, tener carro, tener una vida resuelta y tener estabilidad y buenos ingresos, definitivamente en este momento de mi vida no, no lo he logrado", asume.

"Para mí el sueño americano en este momento dejó de ser tenerlo todo o realizarte económicamente, para construir la vida que me atrevo a soñar, tener esa oportunidad de poder hacerlo. La vida que tenía se rompió y reconstruirme de nuevo en un espacio que me brinde esa oportunidad es parte de ese sueño. Y, definitivamente, podría considerar que lo estoy viviendo", explica Lila Romero.

Sobre cómo se vive la consecución o no de ese sueño americano siendo inmigrante asegura que hay que resignificarlo. "Está muy marcado por obtener el desenlace que todo inmigrante espera tener que es que te den la aprobación de tu estatus y la libertad de poder permanecer aquí. En mi caso siento que tengo mucho que aportar, mucho que dar. El sueño americano es soñar y soñando estoy, pero creo que tenemos que resignificar lo que queremos", señala.

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Lila apunta a que la clave para convertir el sueño americano en realidad es confiar. "Confío en mí con devoción, sea en Norte América o fuera de ella".

Roberto: "yo ya no busco el sueño americano sino sobrevivir"

Roberto es un nombre ficticio, prefiere no revelar su identidad porque sigue bajo amenaza de muerte. Roberto tiene 32 años y es un joven activista afrocolombiano que fue perseguido por el ELN y por bandas narco más pequeñas por haber lanzado una iniciativa para acabar con la violencia en su ciudad natal.

Creó junto a su primo un programa para acercarse a los adolescentes a través del deporte y animarlos a dejar las armas. Aunque contaban con el apoyo de funcionarios electos y del Partido Central Democrático, al ELN no le agradaron sus iniciativas. Cuenta a N+Univision que asesinaron a su primo en 2019 y cuando en 2022 la amenaza le tocó a él decidió migrar a EEUU.

Logró tramitar un parole humanitario pero tras varias denuncias que acabaron siendo desestimadas acabó arrestado por ICE. Estuvo en varios centros de detención desde enero de 2025 hasta octubre de ese mismo año.

"Uno de los momentos más frustrantes de mi vida fue cuando vi que ese parole no servía. Tenía la vista para 2027 y cuando me encerraron pensé que me enviaban directo a mi sentencia de muerte. Los oficiales me intentaron engañar para que firmase una orden de autodeportación diciéndome que era un abogado gratis. Juegan con nuestra desesperación", denuncia Roberto.

"Me fue muy difícil mantener mi vida, desde que me arrestaron perdí mi trabajo, me fastidiaron la vida. Es como una guerra contra los inmigrantes, así lo he vivido yo. Se están violando los derechos humanos porque Trump inició una persecución, le da igual las vidas de los inmigrantes", critica.

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Cuando le preguntamos si considera que logró el sueño americano se derrumba. "Este sistema no me deja ser. Las denuncias hicieron que perdiera varios trabajos, luego me encerraron y me he dejado mi dinero en abogados. Estoy endeudado y ya no sé qué hacer, si podré trabajar con permiso de nuevo o tendré que trabajar 'por debajo de la mesa'. Yo ya no busco el sueño americano sino sobrevivir", recalca.

Elizabeth: "el sueño americano para nosotros sería poder volver a casa tranquilos"

Elizabeth Antillón nos puede ayudar a comprender cómo viven el sueño americano los latinos que son residentes. Tiene 46 años y nació en el país, aunque sus padres fueron inmigrantes mexicanos. Asegura que para hacer el sueño americano realidad se necesita capital.

"El sueño americano solo lo logra la gente que tiene capital para invertir, son empresarios o han tenido familiares o mentores", asegura Elizabeth.

"De mi parte como estadounidense, lo he vivido en primera persona. Si no vienes de familia con dinero y no tienes a alguien que te esponsorice y te ayude, terminas siendo un esclavo del sistema. En estos dias con la inflación, es muy dificil para mucha gente alrededor el día a día aquí", reconoce.

Elizabeth contó en entrevista con N+Univision que tuvo que dejar su país porque su pareja tenía una orden de deportación. Ambos intentan ahora rehacer su vida en México.

"El sueño americano para nosotros ahora mismo sería poder volver a casa tranquilos, con el estatus regularizado. Aunque está difícil e intento pensar que los sueño se pueden lograr sin importar en qué país", contaba emocionada, revelando que planean regresar cuando haya opciones de regularizar a su pareja.