null: nullpx
Redadas

"Me sentí como en un funeral": así trabajaron los pocos empleados que regresaron tras la megaredada de ICE en una empresa de Dallas

Algunos cuentan que al volver el jueves al trabajo se dieron cuenta de la magnitud de lo que había ocurrido, durante lo que ICE ha calificado como la mayor redada en un solo lugar realizada en los últimos 10 años. Aún se sienten sorprendidos y con temor por lo que pueda pasar.
5 Abr 2019 – 7:53 AM EDT

ALLEN, Texas.- Los pasillos y salas de CVE Technology Group estuvieron casi vacíos este jueves. Apenas llegó una veintena de empleados. Pero el estacionamiento estaba repleto de autos. Eran los carros varados de decenas y decenas de inmigrantes que continuaban detenidos por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) tras la redada ocurrida el miércoles en la que más de 280 personas fueron detenidas.

"En mi área solamente estábamos una señora, mi manager y yo", cuenta Carmen *, una guatemalteca de 29 años con permiso de trabajo. Su área es la de ensamblaje de teléfonos con piezas de segunda mano. Hasta hace unas horas eran unos 10 en ese equipo —sin contar al gerente— pero ahora quedaron solo dos. "Incluso se nos pasó el break de las 10:00am porque no había nadie. Era todo silencio". En un día normal, Carmen con sus compañeros mexicanos y sudafricanos sacaban hasta 1,000 teléfonos; este miércoles llegaron con dificultad a unos 400.

Lo mismo le pasó a Glenda Figueroa, una ciudadana estadounidense de 42 años. De sus siete compañeros solo ella se presentó; el resto fue detenido el miércoles. Así que a ella la movieron con una persona más para colaborar en otra área en la que quedó trabajo pendiente tras el operativo. "Pensé que iba a encontrar a más gente y cuando entré estaba yo sola. Me sentí como en un funeral", dice.

Cuando las empleadas salieron este jueves de su turno, todas traían pertenencias que sus compañeras tuvieron que abandonar en sus casilleros una vez que fueron arrestadas. Llevaban loncheras con almuerzos del día anterior, bolsos completos hasta con celulares que aún tenían carga y sonaban, unas cebollas en bolsas de mercado, cremas de Victoria's Secret.

En el estacionamiento también había gente como María Faustina, una mexicana estadounidense que llegó al lugar acompañada de un equipo de cerrajeros que la ayudarían a abrir el Nissan Altima de un amigo que quedó detenido.

Según ICE, de las 284 personas arrestadas, 110 permanecerán detenidas mientras que 174 fueron liberadas por razones humanitarias y deben presentarse en la fecha que se les indique ante un juez de inmigración. De esos que quedaron detenidos, explica la agencia federal, nueve habían entrado ilegalmente a Estados Unidos luego de haber sido deportados; ocho ya tienen orden final de deportación.



¿Qué va a pasar?

Nadie sabe hacia dónde va CVE Technology Group... ni siquiera los gerentes tienen una idea.

"Yo le pregunté a los managers qué va a pasar ahora y ellos no sabían nada. Más bien nos preguntaban qué sabíamos nosotros de nuestros compañeros", dice Carmen, que trabajó sin documentos durante uno de los tres años que tiene como empleada de la empresa.


Lo que sí sabían —o al menos casi todos suponían— era que por años muchos de sus colegas eran indocumentados. María *, una salvadoreña con Estatus de Protección Temporal (TPS), recuerda el caso de un venezolano "muy jovencito" que trabajó por un mes en la empresa sin tener permiso de trabajo y luego se devolvió a su país a seguir estudiando en la universidad. "Hemos tenido muchos compañeros y compañeras a los que les hacemos despedidas", dice.

Carmen cree que todo lo que pasó el miércoles se explica además en una importante reducción de personal que hubo hace unos dos o tres meses y que todas recuerdan con detalles. En esa ocasión, dice, "descansaron (despidieron) a los que les pagaban bien, más de 15 dólares la hora y que estaban aquí desde los inicios de la empresa. Dejaron solo a quienes recibían un mínimo de ocho dólares la hora". Su conclusión: uno de esos despedidos, "un pez gordo ardido que no pensó en cuántas familias dañaría", alertó a ICE de la situación dentro de la empresa y por eso el miércoles llegaron más de 200 agentes de ICE en estampida.

Tras la redada, ICE explicó que su Departamento de Seguridad Nacional había recibido "múltiples tips de que la compañía contrataba a sabiendas a inmigrantes indocumentados, y que muchas de las personas empleadas en CVE estaban usando documentos de identificación falsos". Dijeron que fue justo en enero cuando comenzaron a auditar los formularios I-9 —donde consta la autorización de trabajo de una persona— que confirmaron numerosas irregularidades en las contrataciones.

Katrina Berger, agente especial a cargo de esa dependencia, aseguró que "los comercios que conscientemente contratan a extranjeros ilegales generan una ventaja injusta sobre sus competidores (...) y crean una atmósfera de explotación a los ilegales". ICE aseguró que la investigación sobre este caso continúa.

Carmen cuenta que incluso se llevaron los computadores con la información de los empleados y que por esa razón, este jueves no pudo poner su dedo en la máquina para marcar su entrada en la empresa. Además, dice que seguirá rastreando a diario en la página de ICE a una de sus compañeras aún detenida en un centro a cinco horas de Dallas, porque en el más cercano no había camas disponibles para mantenerla arrestada.


"No me he recuperado de ayer"

María trabajó este jueves con dolor de cabeza. Carmen sintió tristeza cuando vio todo tan solo. Glenda aún tiene temor.

Todas recuerdan como a las 9:30am una voz muy fuerte les dio el "alto" y les pidió que se quedaran donde estaban al tiempo que salían agentes de inmigración como hormigas. Aún tienen la sensación de pánico al ver cómo algunos de sus compañeros se escondían entre las cajas de partes telefónicas o en los baños y eran hallados por las linternas de los agentes de ICE.

"Dijeron que primero pasaran los que nacieron aquí, después los naturalizados, los residentes, los que tenían permiso de trabajo y los que tenían visa. Eran filas y filas de gente, hasta los managers estaban en esas filas", dice María. "Me preguntaron mi número de seguro social y yo no me acordaba. Entonces me buscaban y me buscaban en la computadora hasta que aparecí", rememora con angustia. "Fue horrible, no me he recuperado de ayer".

Aunque ella tiene permiso de trabajo, asegura que siempre siente miedo. Por eso cree que si algún día el presidente Donald Trump eliminara el TPS, como ha tratado, ella se devolvería a El Salvador: "Yo no me quedo sin papeles en este país, qué va, no es bonito".

Entre esos pocos que volvieron a CVE Group tras la redada, muchos dicen que seguirán asistiendo a su trabajo, al menos hasta que sus jefes les digan lo contrario.

*Carmen y María son pseudónimos. Los personajes de esta historia pidieron expresamente no revelar su nombre por temor a perder el empleo.


“La mayor redada en los últimos 10 años”: imágenes del arresto de más de 280 inmigrantes en Texas

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés