null: nullpx
Coronavirus

Información falsa y llamadas fuera de California: los intentos de fraude en las tarjetas de $500 para indocumentados

Algunas irregularidades han sido detectadas en el programa de ayuda económica para inmigrantes sin papeles en ese estado, como presentar documentos falsificados, registrarse dos veces y llamar desde otra parte del país. El beneficio lo recibirán 150,000 personas y el registro aún es complicado.
22 May 2020 – 07:15 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El alivio económico de hasta 1,000 dólares para indocumentados afectados por la pandemia ha comenzado a enviarse en California. Se espera que este fin de semana cientos de beneficiados reciban las tarjetas de débito. Son los primeros que lograron completar un tortuoso proceso de registro telefónico que colapsó las líneas de varias organizaciones comunitarias.

En medio de esta avalancha de llamadas y la frustración de los inmigrantes, el sistema de registro del gobierno de California detectó algunos intentos de fraude para recibir dos veces la ayuda económica y de personas que no cumplen los requisitos, como estar desempleado y vivir en el estado. Esto encendió las alarmas en torno a un programa que repartirá 75 millones de dólares a 150,000 indocumentados.

“Esta situación ha sacado lo mejor y lo peor de nuestra gente”, dijo a Univision Noticias el director de un grupo elegido para recibir las solicitudes y quien pidió no ser identificado porque no tiene autorización para hablar con la prensa sobre la iniciativa. “Sí ha habido incidentes de fraude”, lamentó.

Personas que se han registrado dos veces para obtener más de la cantidad permitida, una tarjeta de residente permanente falsa, evidencia inventada para justificar que necesitan dinero y llamadas que provienen de otros estados, son algunas de las irregularidades que ha detectado esa organización.

“Han llamado dos veces haciendo trámites duplicados, dando la misma información, pero con diferente domicilio. También envían identificaciones falsas, recibos de teléfono falsos, como evidencia de que viven en California. Posiblemente llamó gente que ni vive en el estado”, dijo la fuente a este medio.


El sistema de cómputo que registra cada trámite detectó estas anomalías: fechas de nacimiento, nombres y otra información similar. Otro filtro es rechazar a quienes presentan identificaciones falsas. Solo aceptan matrículas consulares, pasaportes o licencias de conducir de California (un documento que desde 2015 se entrega a los indocumentados en este estado).

Otros inmigrantes llamaron sin cumplir con los requisitos, ya sea que sí tenían trabajo o su esposo(a) recibió el cheque de 1,200 dólares del programa de estímulo económico del gobierno federal.

Demostrar que la persona está desempleada, recibe tratamiento médico por el covid-19 y que ningún otro organismo le ha dado dinero en esta cuarentena, son otras condiciones para calificar.

“Dejen que la gente que no tiene acceso a recursos pueda recibir ese dinero. Eviten abusar del apoyo, porque es limitado”, dijo el líder comunitario en la entrevista. “La idea es mantener la integridad del programa y ayudar a la gente más necesitada. Ojalá que esto beneficie a los jornaleros, a personas de la tercera edad, a familias que no reciben estampillas de comida porque sus hijos no nacieron aquí”.

La oficina del gobernador Gavin Newsom no confirmó si han detectado intentos de fraude durante los primeros días del programa conocido como Asistencia para Inmigrantes en Desastre (DRAI). En un comunicado enviado a esta redacción, detalló que las organizaciones sin fines de lucro están utilizando un sistema de admisión centralizado que incluye medidas para verificar la integridad del programa.

"Antes de que se pueda emitir la asistencia, los solicitantes deben presentar todos los documentos de verificación necesarios para confirmar que son elegibles para el programa y completar el proceso de solicitud", dijo su vocero Scott Murray.


“Me cobraron por llenar la aplicación”

Arcenio López, director del Proyecto de la Comunidad Organizada Mixteco Indígena (MICOP), que opera en Oxnard, dijo a Univision Noticias que no observaron este tipo de irregularidades en las más de 600 solicitudes que llenaron satisfactoriamente desde el lunes.

Lo que sí recibieron fue la llamada de un inmigrante del norte de California que les contó que le habían pedido dinero. “Nos preocupa que la persona dijo: ‘Me cobraron para llenar la aplicación y me pusieron en la lista de espera’. Pero el programa DRAI ni le cobra a nadie, ni tiene una lista de espera”, advirtió López. “Le mandamos una notificación al estado pidiéndole que haga algo”, dijo.

En su página de Facebook, MICOP publicó estas advertencias: el Departamento de Servicios Sociales de California (que administra los fondos del programa) no contacta a los interesados en recibir la ayuda, tampoco pide información de cuentas bancarias ni números de seguro social, y solo se debe dar la información personal a uno de los 12 grupos autorizados por el gobierno estatal.


“Tenga cuidado con cualquier persona que cobre por la asistencia de la aplicación o para ahorrarle un ‘lugar’ para aplicar”, alerta MICOP.

Tres organizaciones del sur de California esperaban enviar por correo desde el jueves más de 2,000 tarjetas de débito de 500 dólares (el límite es de $1,000 por familia) y esperan que los inmigrantes las reciban tan pronto como este fin de semana. Otros las repartirán en cada domicilio.

DRAI destinó un fondo de 20 millones de dólares para Los Ángeles, $15 millones para San Francisco, $10 millones para el Valle Central, $7.5 millones para Inland Empire, $7.5 millones para Orange y los restantes $15 millones para San Diego, el norte del estado y la costa central.

“Ganamos cuando ustedes ya tengan el dinero en sus manos”, dijo Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA), en un video publicado el jueves en Facebook. Ese día dejaron en una oficina postal más de 400 tarjetas destinadas para inmigrantes en los condados de Los Ángeles y Orange.

“Estamos día tras día mejorando este sistema”, afirmó Salas, refiriéndose al complicado inicio que tuvo el programa DRAI: se cayeron las líneas telefónicas de varias organizaciones y aún es difícil que alguien responda.

“No entra la llamada”, es una queja común en las redes sociales. Algunos han compartido fotos mostrando los constantes intentos o los tiempos de esperas (incluso de horas) para que alguien tome una llamada. Los mensajes escalan de los reclamos de “fraude”, a las ofensas verbales.

“Nuestras líneas telefónicas han subido a un número muy alto, llamada tras llamada. Pero estamos aquí aún trabajando muy duro para ayudar a nuestra comunidad”, dijo el martes Linda Durán, representante de la Fundación del Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFWF), en un video en Facebook.

La mañana del lunes, cuando arrancó el registro, fue el período más crítico. Se anticipó considerando que en California viven más de dos millones de indocumentados y han sido los más afectados por el coronavirus.

Ese día no hubo un grupo de telefonistas lo suficientemente grande para responder a miles de llamadas que entraron a la vez. Caridades Católicas no pudo con más de 850,000 intentos de registro. Los 17 voluntarios de MICOP ni siquiera trabajaron ese día, porque se colapsaron las líneas antes de comenzaran a trabajar. Hasta el martes retomaron su labor.

“El sistema se fue para abajo, es un ejemplo de qué tan grande es la necesidad de la gente”, dijo López.

Estas ciudades de California han aprobado protección para inquilinos durante la emergencia del coronavirus

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés