Futuro gobierno de López Obrador se prepara para asumir la presencia de migrantes durante los próximos meses
Marcelo Ebrard, quien se perfila como el futuro secretario de Relaciones Exteriores de México en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, aseguró en una conferencia de prensa que habrá que asumir que por largo tiempo los centroamericanos que integran la caravana permanecerán en territorio mexicano mientras tramitan sus solicitudes de asilo en Estados Unidos.
El gobierno de estadounidense dijo el sábado que había conseguido un acuerdo con el gobierno entrante de López Obrador para que los migrantes permanezcan en México hasta que se resuelvan sus casos, según publicó el diario The Washington Post, pero la senadora Olga Sánchez Cordero, futura secretaria de Gobernación de Obrador, negó dicha información en un comunicado enviado a Univision Noticias.
En aquel comunicado, el equipo de López Obrador subrayó que "el futuro gobierno no considera en sus planes que México asuma la condición de 'tercer país seguro' para la atención de los migrantes centroamericanos, o de otros países, que se encuentran en territorio de Mexico, o para los que lo hagan en el futuro".
“Nosotros no podemos determinar, para un país, el ritmo en el cual son entrevistados” los migrantes por las autoridades estadounidenses, declaró Ebrard.
“Entonces, ¿qué hay qué hacer?”, preguntó Ebrard. “Pues prepararse para asumir que van a estar una parte de ellos en territorio mexicano en esa zona durante los próximos meses”.
Los inspectores fronterizos estadounidenses tramitan cerca de 100 solicitudes de asilo al día en el principal cruce fronterizo de Tijuana a San Diego, lo que causa una acumulación y retraso de miles de peticiones.
Justo en Tijuana hay más de 5,000 centroamericanos que acampan al aire libre en un complejo deportivo. Ebrard señaló: “Hay que apoyarlos, a las autoridades municipales” en lo que respecta al alojamiento y alimentación de los migrantes, afirmó. “Eso no es negociación bilateral, eso hay que hacerlo”.
Ebrard señaló que el equipo que acompaña del presidente electo conversa con autoridades estadounidenses y canadienses para llevar a cabo un plan de apoyo al sur de México y a países centroamericanos por 20,000 millones de dólares, con el fin de generar condiciones de empleo y estabilidad que reduzcan el flujo migratorio hacia el norteamérica.











