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Incidentes de Odio

La masiva respuesta de Boston contra el racismo apaga la manifestación de la ultraderecha

La policía declaró el fin de la actividad inicial convocada por Boston Free Speech. Ahora cientos de oficiales intentan contener a las miles de personas que salieron a rechazar el odio, ante el temor de que se repita la violencia del pasado fin de semana en Virginia.
19 Ago 2017 – 8:33 AM EDT

BOSTON, Massachusetts.- Sobrepasada por la multitud que se opone al racismo: así terminó este sábado la manifestación por la libertad de expresión que habían convocado algunos grupos de la ultraderecha en Boston, Massachusetts.

El Departamento de Policía de Boston informó en Twitter del fin de la actividad a las 12:30 pm, mucho antes de la hora que estaba prevista para terminar (2:00 pm).


Boston despertó con una convocatoria realizada por grupos de ultraderecha en defensa de la libertad de expresión y la Primera Enmienda, tan solo una semana después de los incidentes violentos en Charlottesville, Virgina que culminaron en la muerte de la joven Heather Heyer, atropellada por un supremacista blanco.

Pero aunque los organizadores niegan cualquier vinculación con el Ku Klux Klan y los grupos neonazis cuyo despliegue se hizo tan patente en Virginia, quienes terminaron saliendo en masa fueron los manifestantes convocados por Fight White Supremacy (Combate el supremacismo blanco) para expresar su rechazo a la convocatoria inicial. Son ellos quienes se han llevado la atención de la jornada hasta el momento.

Los manifestantes nacionalistas –que no superaban las 100 personas– se reunieron en el parque Boston Common a eso de las 10 am. Pero poco después abandonaron su protesta, custodiados por la policía de la ciudad, ante la masiva respuesta de miles de personas que salieron a manifestarse contra las ideas nacionalistas y el racismo.


"Estos fascistas escogieron la ciudad incorrecta. Les vamos a mostrar lo que Boston piensa de la supremacía blanca", se escucha en un video realizado por la periodista de Univision Noticias Jessica Weiss, quien se encuentra en el lugar. En la contramarcha hubo mensajes de rechazo a los nazis y a cualquier forma de racismo.

La dominicana Ana Victoria Lamarche explicó a Eduardo Suárez, otro de los corresponsales de Univision presentes en la marcha, sus razones para acudir a la contramanifestación: "Este es un problema de todos (...) su intención es desaparecernos a todos. Este es un país de inmigrantes y tenermos los mismos derechos".

La marcha partió desde el sur de la ciudad siguiendo la calle Tremont hasta el parque Boston Common. Oficiales, activistas e incluso algunos participantes mostraron su preocupación por un posible desenlace violento, que se habría interpretado como un segundo asalto tras Charlottesville.

A las 2 pm, la policía de Boston informó que las calles alrededor del parque fueron abiertas nuevamente. Según informa la cadena CNN, al menos 8 personas fueron arrestadas durante la actividad.

Estas son las claves de la convocatoria inicial realizada por la ultraderecha:

¿Quién convoca y por qué?

El rally fue convocado por Boston Free Speech, una agrupación que se considera "libertaria neutral". Su objetivo sobre el papel es "hacer que la gente se escuche de nuevo", según ha explicado el joven John Medley, portavoz de la protesta en los últimos días.

“Creemos que la manera de derrotar y desarmar las ideas e ideologías tóxicas es a través del diálogo y la razón, y que intentar silenciar cualquier voz por la fuerza de la multitud o la fuerza de la ley sólo fortalece a los elementos radicales de la sociedad y nos divide”, dice la convocatoria.

¿Es una protesta supremacista?

No exactamente. Boston Free Speech asegura no tener nada que ver con los supremacistas blancos, el Ku Klux Klan y los neonazis de Charlottesville y ha condenado tanto “la política del supremacismo y la violencia” como “las acciones, actividades y tácticas del llamado movimiento Antifa”.

A pesar de la equidistancia y la vaguedad de su lenguaje, los vínculos con las fuerzas que organizaron la protesta en Virginia no han pasado inadvertidos. Por ejemplo, uno de los invitados a ofrecer un discurso era Augustus Sol Invictus (o Austin Gillespie, como era conocido antes de cambiarse el nombre), uno de los cerebros de Charlottesville, cercano a Richard Spencer y vinculado al entorno supremacista blanco. Los organizadores decidieron finalmente retirarle la invitación.

Tal y como ha explicado Anti-Defamation League (ADL), una organización que se dedica a combatir el antisemitismo y otras formas de odio en Estados Unidos, “el evento de Boston, se ha organizado bajo los auspicios de la alt-lite, que abarca el nacionalismo cívico, en lugar de la alt-right, que aboga por el nacionalismo blanco”. Según ADL, sin embargo, existen puntos de intersección entre el alt-lite y el alt-right, como el odio a los grupos de izquierdas y el sentimiento antimusulmán.

¿Se ven los mismos grupos que fueron a Charlottesville?

Esta era una de las incógnitas de la marcha. Por el número de asistentes, se podría decir que no hubo un empujón radical al movimiento supremacista en Charlottesville el pasado fin de semana, como algunos se lo preguntaban.

Precisamente por la confluencia ideológica entre Boston Free Speech y los grupos supremacistas, los propios organizadores admitieron que el evento podría atraer a miembros de estas organizaciones. También anunciaron que, si los grupos de odio hacían acto de presencia, les pedirían "que ejerzan su libertad de expresión en otros lugar". El Ku Klux Klan de Massachusetts era uno de los grupos que anunció su asistencia al encuentro.


"La atención de la prensa que recibió (la protesta) ha hecho que algunos grupos de odio reales, que ni siquiera eran conscientes de nuestras reuniones periódicas locales, se hayan enterado del evento", dijo a Univision Noticias el ingeniero Brandon Navom, que iba a dar un discurso en el rally y ha decidió cancelar su intervención por miedo su seguridad y a posibles enfrentamientos. "Lo que comenzó como una pequeña reunión para celebrar la libertad de expresión está ahora en el radar de aquellos que buscan más violencia", añadió Navom, que dice heber recibido centenares de amenazas de muerte en los últimos días.

No es el único que opina así. Uno de los líderes del grupo de derecha The Proud Boys (los chicos orgullosos), Gavin McInnes, que se desvinculó de los eventos en Charlottesville por considerarlos "racistas", anunció que no acudiría a Boston. Así ha expresado el dilema de algunos de los grupos de ultraderecha que no desean ser relacionados con el nacionalismo blanco: "Es una situación en la que solo podemos perder", explicó. "Si tenemos permiso y no vamos, se demostrará que los antifascistas nos pueden callar cuando quieran. Pero si lo hacemos, parecerá que estamos luchando por los nazis que no nos gustan”.

¿Se repetirá la violencia?

Parecía poco probable que esta protesta tuviese el mismo desenlace que la del pasado fin de semana. Al contrario que en Charlottesville, donde vimos imágenes de milicias con rifles de asalto patrullando por la calles, las armas estaban prohibidas en Boston y hubo cacheos de seguridad. Tampoco se permitió la presencia de banderas con astas que puedan ser empleadas para herir a alguien. Según explicó el propio Medley tras una reunión con la policía, los agentes pensaban instalar barreras físicas que separen a manifestantes de contramanifestantes para evitar trifulcas.

¿Cuál es la postura de las autoridades?

El alcalde de Boston, Marty Walsh, mostró un rechazo tajante a la convocatoria y a sus seguidores y ha dicho que preferiría que se alejaran completamente de la ciudad. "No los necesitamos aquí. No necesitamos este mensaje aquí. El mensaje debe ser de unidad", dijo el alcalde en una rueda de prensa el lunes. "No los necesitamos aquí vomitando ese tipo de odio. No los queremos aquí, no los necesitamos aquí, no deberían estar aquí (...) "Rechazamos el racismo, rechazamos la supremacía blanca, rechazamos el antisemitismo, rechazamos al KKK, rechazamos a los neonazis, rechazamos el terrorismo doméstico y rechazamos el odio. Haremos todo lo posible para mantener el odio fuera de nuestra ciudad”.

¿Cuántos manifestantes se esperaban?

En el momento de escribirse estas líneas, 268 asistentes habían confirmado que acudirían a la concentración pro libertad de expresión y 12,000 a la marcha contra el supremacismo en sendas páginas de Facebook.

En fotos: Protesta del Ku Klux Klan en Virginia en defensa de monumento confederado comienza mal y termina peor

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