El asesinato de Irasema Chávez parecía destinado a sumarse a la lista de los casos sin resolver en Estados Unidos. Durante 14 años, la única pista relevante fue una diminuta gota de sangre hallada sobre un mueble del dormitorio de la víctima. Hoy, esa evidencia llevó a las autoridades de Texas a detener a Mayra Velásquez, una amiga cercana de la víctima.
Una gota de sangre resolvió un misterio que duró 14 años: detienen a una amiga de mexicana asesinada a puñaladas
Estudios forenses permitieron identificar a la presunta responsable del asesinato de Irasema Chávez, un crimen ocurrido en 2012 que permaneció sin resolver durante 14 años en Arlington, Texas.
Chávez, originaria de Allende, Nuevo León, fue encontrada sin vida la mañana del 20 de enero de 2012 en su departamento de Arlington, Texas. Un familiar descubrió el cuerpo con más de 100 heridas provocadas por arma blanca, pero la policía determinó desde el inicio que no existían señales de entrada forzada, por lo que los investigadores concluyeron que la víctima probablemente conocía a su agresor.
En la escena también se detectó el robo de un televisor del dormitorio. Sobre el mueble donde se encontraba el aparato, peritos localizaron una gota de sangre fresca que fue analizada sin éxito durante años.
El perfil genético fue ingresado al Sistema Combinado de Índice de ADN del FBI, pero no coincidió con ninguna persona registrada. Lo único que se pudo establecer fue que pertenecía a una mujer de origen hispano.

La investigación permaneció estancada hasta noviembre de 2024, cuando la unidad de homicidios de Arlington solicitó apoyo al FBI para aplicar la técnica de genealogía genética forense. A través del análisis de ADN, los investigadores obtuvieron una nueva línea de investigación que apuntó hacia Mayra Velásquez, de 42 años, también originaria de Allende y residente en Texas.
Las autoridades mantuvieron vigilancia sobre la sospechosa y, durante una reunión social celebrada en mayo de este año, recuperaron de la basura unos tenedores de plástico utilizados por Velásquez.
El análisis confirmó, según la policía, que el ADN coincidía con la sangre encontrada en la escena del crimen.
Velásquez fue detenida el 17 de julio y permanece encarcelada sin derecho a fianza. Enfrenta un cargo de asesinato capital mientras las autoridades continúan integrando la investigación.

El abogado Fran Sellars sostiene que la evidencia genética, por sí sola, no demuestra la autoría del homicidio. Argumentó que su clienta visitaba con frecuencia el apartamento porque mantenía una amistad con Chávez y cuestionó tanto la recolección de las muestras como la interpretación de los resultados.
Además, aseguró que la persona captada por las cámaras de seguridad la noche del crimen parece ser un hombre.
Mientras el proceso judicial comienza, la familia de Irasema Chávez afirma que, por primera vez en más de una década, mantiene la esperanza de conocer la verdad sobre este caso sin resolver.







