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Estado de la Unión

Muro, bipartidismo, comercio exterior: el discurso completo del Estado de la Unión del presidente Donald Trump

El mensaje anual del presidente ante la Cámara de Representantes tuvo este año 5,167 palabras (45 más que el anterior) y una duración de una hora y 22 minutos. El mandatario hizo un repaso a sus políticas bandera: el muro fronterizo, el acuerdo de libre comercio, la inmigración y la economía doméstica.
6 Feb 2019 – 4:48 AM EST

Sra. Presidenta de la Cámara, Sr. Vicepresidente, miembros del Congreso, Primera Dama de Estados Unidos y compatriotas estadounidenses: 

Nos reunimos esta noche en un momento de potencial ilimitado.  Al comenzar un nuevo Congreso, me presento aquí listo para colaborar con ustedes para lograr avances históricos para todos los estadounidenses. 

Millones de nuestros conciudadanos nos observan ahora, reunidos en esta gran cámara, esperando que gobernemos no como dos partidos, sino como una sola Nación. 

La agenda que estableceré esta noche no es una agenda republicana ni una agenda demócrata.  Es la agenda del pueblo estadounidense.  

Muchos de nosotros hicimos campaña basándonos las mismas promesas fundamentales: defender los empleos de los estadounidenses y exigir un comercio justo para los trabajadores estadounidenses; reconstruir y revitalizar la infraestructura de nuestra Nación; reducir el precio de la salud y los medicamentos recetados; crear un sistema de inmigración que sea seguro, legal, moderno y fiable; y aplicar una política exterior que ponga en primer lugar los intereses de Estados Unidos. 

Hay una nueva oportunidad en la política estadounidense, si tenemos el valor de aprovecharla. La victoria no es ganar para nuestro partido. La victoria es ganar para nuestro país. 

Este año, Estados Unidos celebrará dos importantes aniversarios que nos muestran lo majestuoso de la misión de Estados Unidos y el poder del orgullo estadounidense. 

En junio, celebraremos 75 años desde el inicio de lo que el general Dwight D. Eisenhower llamó la Gran Cruzada; la liberación de Europa por los Aliados en la Segunda Guerra Mundial.  El Día D, 6 de junio de 1944, 15,000 jóvenes estadounidenses se lanzaron desde el cielo y 60,000 más invadieron desde el mar para salvar nuestra civilización de la tiranía.  Aquí con nosotros esta noche están tres de esos héroes: el soldado de primera clase Joseph Reilly, el sargento Irving Locker y el sargento Herman Zeitchik. Caballeros, les rendimos homenaje. 

En 2019, también celebramos 50 años desde que pilotos jóvenes y valientes volaron un cuarto de millón de millas por el espacio para plantar la bandera estadounidense en la cara de la luna. Medio siglo después, nos acompaña uno de los astronautas del Apolo 11 que plantaron esa bandera: Buzz Aldrin. Este año, los astronautas estadounidenses volverán al espacio en cohetes estadounidenses.      

En el siglo XX, Estados Unidos salvó la libertad, transformó la ciencia y redefinió el nivel de vida de la clase media para que lo viera todo el mundo. Ahora, debemos avanzar con valentía y coraje hacia el próximo capítulo de esta gran aventura estadounidense, y debemos crear un nuevo nivel de vida para el siglo XXI. Una increíble calidad de vida para todos nuestros ciudadanos está a nuestro alcance. 


Podemos hacer que nuestras comunidades sean más seguras, nuestras familias más fuertes, nuestra cultura más rica, nuestra fe más profunda y nuestra clase media más grande y más próspera que nunca. 

Pero debemos rechazar la política de la venganza, la resistencia y la represalia, y abrazar el potencial ilimitado de la cooperación, el compromiso y el bien común. 

Juntos, podemos romper décadas de estancamiento político. Podemos salvar viejas divisiones, curar viejas heridas, formar nuevas coaliciones, forjar nuevas soluciones y desbloquear la extraordinaria promesa del futuro de Estados Unidos. La decisión está en nuestras manos. 

Debemos elegir entre grandeza o estancamiento, resultados o resistencia, visión o venganza, progreso increíble o destrucción sin sentido. 

Esta noche, les pido que elijan la grandeza. 

Durante los últimos 2 años, mi Administración ha actuado con urgencia y rapidez histórica para enfrentar los problemas olvidados por los líderes de ambos partidos durante muchas décadas. En poco más de 2 años desde la elección, hemos logrado un auge económico sin precedentes; un auge que rara vez se ha visto antes.  Hemos creado 5.3 millones de nuevos empleos y, lo que es más importante, hemos agregado 600,000 nuevos empleos manufactureros; algo que casi todos dijeron que era imposible de lograr, pero el hecho es que apenas estamos comenzando. 

Los salarios aumentan al ritmo más rápido en décadas, y están aumentando para los obreros, por los cuales prometí luchar, más rápidamente que para nadie. Casi 5 millones de estadounidenses han dejado de depender de los cupones de alimentos. La economía estadounidense está creciendo casi dos veces más rápidamente hoy que cuando asumí el cargo, y somos considerados, por mucho, la economía más exitosa de todo el mundo.  El desempleo ha alcanzado la tasa más baja en medio siglo. El desempleo de afroestadounidenses, hispano-estadounidenses y asiáticos-estadounidenses ha alcanzado sus niveles más bajos jamás registrados. El desempleo para los estadounidenses con discapacidades también ha alcanzado un mínimo histórico. Más personas están trabajando ahora que en cualquier otro momento de nuestra historia: 157 millones. 

Aprobamos una reducción fiscal masiva para las familias trabajadoras y duplicamos el crédito tributario por hijos. 

Casi terminamos el impuesto a la propiedad, o impuesto de sucesiones, para pequeñas empresas, ranchos y granjas familiares.

Eliminamos la impopular multa del mandato individual del Obamacare; y para que los pacientes en estado crítico tengan acceso a curas que salvan vidas, aprobamos la ley "Right to Try".  

Mi Administración ha eliminado más regulaciones en este corto tiempo que cualquier otra administración durante todo su mandato.  Las empresas están regresando a nuestro país en gran número gracias a las reducciones históricas de impuestos y regulaciones. 


Hemos desatado una revolución en la energía estadounidense. Estados Unidos es ahora el productor número uno de petróleo y gas natural en el mundo.  Y ahora, por primera vez en 65 años, somos un exportador neto de energía.   

Después de 24 meses de rápido progreso, nuestra economía es la envidia del mundo, nuestro ejército es el más poderoso de la tierra y Estados Unidos gana todos los días. Miembros del Congreso: el Estado de nuestra Unión es fuerte. Nuestro país es vibrante y nuestra economía prospera como nunca antes. 

El viernes se anunció que habíamos sumado otros 304,000 empleos solo el mes pasado, casi el doble de lo esperado.  Se está produciendo un milagro económico en Estados Unidos — y lo único que puede detenerlo son las guerras estúpidas, la política o las ridículas investigaciones partidistas. 

 Si queremos que haya paz y legislación, no puede haber guerra ni investigaciones.  ¡Simplemente no funciona así!  

Debemos estar unidos en nuestro país para derrotar a nuestros adversarios en el extranjero.  

Esta nueva era de cooperación puede comenzar con la confirmación final de los más de 300 candidatos altamente calificados que aún están trabados en el Senado — algunos después de años de espera.  El Senado no ha actuado sobre estas nominaciones, lo que es injusto para los candidatos y para nuestro país. 


Ahora es el momento de las acciones bipartidistas. Créanlo o no, ya hemos demostrado que es posible. 

En el último Congreso, ambos partidos se unieron para aprobar una legislación sin precedentes para enfrentar la crisis de los opioides, un nuevo proyecto de Ley Agrícola, las reformas históricas del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) y, tras cuatro décadas de rechazo, aprobamos la Responsabilidad de Asuntos de Veteranos, por lo que finalmente podemos acabar con aquellos que maltratan a nuestros maravillosos veteranos. 

Y hace apenas unas semanas, ambos partidos se unieron para una reforma innovadora de justicia penal.  El año pasado, escuché a través de amigos la historia de Alice Johnson. Quedé profundamente conmovido. En 1997, Alice fue condenada a cadena perpetua como delincuente primeriza no violenta. Durante las siguientes dos décadas, se convirtió en ministra de la prisión, inspirando a otros a elegir un mejor camino. Tuvo un gran impacto sobre esa población carcelaria y sobre muchas más personas. 

La historia de Alice subraya las disparidades y la injusticia que pueden existir en las sentencias penales y la necesidad de remediar esta injusticia.  Ella cumplió casi 22 años y esperaba estar en prisión por el resto de su vida. 

En junio, conmuté la condena de Alice, y ella está aquí con nosotros esta noche. Alice, gracias por recordarnos que siempre tenemos el poder de elegir nuestro propio destino. 

Cuando vi a la hermosa familia de Alice recibirla a las puertas de la prisión, abrazándose, besándose, llorando y riendo, supe que había hecho lo correcto. 

Inspirada por historias como la de Alice, mi Administración trabajó en estrecha colaboración con los miembros de ambos partidos para promulgar la Ley del Primer Paso. Esta legislación reformó las leyes de condena que han dañado de forma incorrecta y desproporcionada a la comunidad afroestadounidense. La Ley del Primer Paso les da a los delincuentes no violentos la oportunidad de reinsertarse en la sociedad como ciudadanos productivos y respetuosos de la ley. Ahora, los estados de todo el país siguen nuestro ejemplo. Estados Unidos es una nación que cree en la redención. 

También nos acompaña esta noche Matthew Charles de Tennessee. En 1996, a los 30 años de edad, Matthew fue condenado a 35 años por vender drogas y delitos conexos. Durante las siguientes dos décadas, completó más de 30 estudios bíblicos, se convirtió en asistente legal y fue mentor de otros reclusos.  Ahora, Matthew es la primera persona en ser liberada de la prisión bajo la Ley del Primer Paso.  Matthew, en nombre de todos los estadounidenses:  Bienvenido a casa. 


Como hemos visto, cuando estamos unidos, podemos hacer avances asombrosos para nuestro país. Ahora, los republicanos y los demócratas deben unir sus fuerzas nuevamente para enfrentar una crisis nacional urgente. 

Al Congreso le quedan 10 días para aprobar un proyecto de ley que financiará a nuestro gobierno, protegerá nuestra patria y protegerá nuestra frontera sur. 

Ahora es el momento para que el Congreso le muestre al mundo que Estados Unidos está comprometido a ponerle fin a la inmigración ilegal y acabar con el negocio de los despiadados coyotes, cárteles, traficantes de drogas y traficantes de personas. 

En estos momentos, grandes caravanas organizadas se dirigen en marcha hacia Estados Unidos. Acabamos de escuchar que ciudades mexicanas, para sacar a los inmigrantes ilegales de sus comunidades, están buscando camiones y autobuses para traerlos a nuestro país por áreas donde hay poca protección fronteriza.  He ordenado el envió de otros 3,750 soldados a nuestra frontera sur para prepararnos para la tremenda embestida.  

Éste es un asunto moral.  El estado sin ley de nuestra frontera sur es una amenaza para la seguridad y el bienestar financiero de todos los estadounidenses.  Tenemos el deber moral de crear un sistema de inmigración que proteja las vidas y los empleos de nuestros ciudadanos.  Esto incluye nuestra obligación para con los millones de inmigrantes que viven aquí hoy, que siguieron las reglas y respetaron nuestras leyes.  Los inmigrantes legales enriquecen nuestra nación y fortalecen nuestra sociedad de un sinnúmero de formas.  Quiero que la gente venga a nuestro país, pero tiene que entrar legalmente. 

Esta noche, les pido que defiendan nuestra muy peligrosa frontera sur por amor y devoción a nuestros conciudadanos y a nuestro país. 

Ningún tema ilustra mejor la división entre la clase trabajadora estadounidense y la clase política estadounidense que la inmigración ilegal.  Los políticos y los donantes ricos presionan en favor de la apertura de fronteras mientras viven sus vidas detrás de muros y puertas y guardias.  

Mientras tanto, los estadounidenses de clase trabajadora deben pagar el precio de la migración ilegal masiva: menos empleos, salarios más bajos, escuelas y hospitales sobrecargados, aumento del crimen y una red de seguridad social agotada.  

La tolerancia hacia la inmigración ilegal no es compasiva, es cruel. Una de cada tres mujeres es asaltada sexualmente en el largo viaje hacia el norte. Los contrabandistas utilizan a los niños migrantes como peones humanos para explotar nuestras leyes y tener acceso a nuestro país. 

Los traficantes de personas y los tratantes sexuales aprovechan las amplias zonas abiertas entre nuestros puertos de entrada para contrabandear a miles de niñas y mujeres jóvenes hacia Estados Unidos y venderlas para la prostitución y la esclavitud moderna. 

Decenas de miles de estadounidenses inocentes mueren a causa de las drogas letales que cruzan nuestra frontera e inundan nuestras ciudades, entre ellas, metanfetamina, heroína, cocaína y fentanilo. 


La pandilla salvaje, la MS-13, ahora opera en 20 estados estadounidenses, y casi todos llegan a través de nuestra frontera sur.  Justo ayer, un miembro de una pandilla MS-13 fue detenido por hacer disparos mortales en una plataforma de metro en la ciudad de Nueva York. Estamos eliminando a miles de estos pandilleros, pero hasta que aseguremos nuestra frontera, seguirán entrando.  Año tras año, un sinnúmero de estadounidenses es asesinado por extranjeros ilegales criminales. 

He llegado a conocer a muchas madres, padres y familias maravillosas — nadie debería tener que sufrir la horrible angustia que han sufrido.

Aquí esta noche tenemos a Debra Bissell.  Hace apenas tres semanas, los padres de Debra, Gerald y Sharon, fueron asaltados y asesinados a tiros en su hogar en Reno, Nevada, por un extranjero ilegal. Tenían más de ochenta años de edad y les sobreviven cuatro hijos, 11 nietos y 20 bisnietos. También aquí esta noche tenemos a la nieta de Gerald y Sharon, Heather, y su bisnieta, Madison.

Debra, Heather, Madison, por favor, pónganse de pie: pocos pueden entender su dolor. Pero nunca lo olvidaré, y lucharé por el recuerdo de Gerald y Sharon, para que nunca vuelva a suceder.

No se debe perder una vida estadounidense más porque nuestra Nación no pudo controlar su peligrosa frontera. 

En los últimos 2 años, nuestros valientes oficiales de ICE realizaron 266,000 arrestos de extranjeros criminales, incluyendo los de acusados o condenados por casi 100,000 asaltos, 30,000 delitos sexuales y 4,000 asesinatos. 

Nos acompaña esta noche uno de esos héroes de la ley:  El Agente Especial de ICE Elvin Hernández.  Cuando Elvin era niño, él y su familia emigraron legalmente a Estados Unidos desde la República Dominicana.  A la edad de ocho años, Elvin le dijo a su padre que quería convertirse en un agente especial.  En la actualidad, dirige investigaciones sobre el flagelo del tráfico sexual internacional.  Elvin dice:  "Si puedo garantizar que a estas niñas se les haga justicia, he hecho mi trabajo".  Gracias a su trabajo y al de sus colegas, más de 300 mujeres y niñas han sido rescatadas del horror y más de 1,500 traficantes sádicos han sido encarcelados en el año hasta la fecha. 

Agente especial Hernández, por favor, póngase de pie: siempre apoyaremos a los valientes hombres y mujeres de las fuerzas del orden, y esta noche les prometo que nunca aboliremos a nuestros héroes de ICE. 

Mi Administración le ha enviado al Congreso una propuesta sensata para ponerle fin a la crisis en nuestra frontera sur. 

Incluye asistencia humanitaria, más agentes de la ley, detección de drogas en nuestros puertos, el cierre de lagunas que permiten el tráfico de niños, y planes para una nueva barrera física, o muro, para asegurar las vastas áreas entre nuestros puertos de entrada. En el pasado, la mayoría de las personas en esta sala votaron a favor de un muro, pero el muro adecuado nunca se construyó. Haré que se construya. 

Ésta es una barrera de acero inteligente, estratégica y transparente, no solo un simple muro de hormigón.  Se desplegará en las áreas identificadas por los agentes fronterizos como las que tienen mayor urgencia, y como estos agentes les dirán, donde se erigen muros, disminuyen los cruces ilegales. 

San Diego solía tener la mayor cantidad de cruces fronterizos ilegales en el país.  En respuesta a esto, y a pedido de los residentes y líderes políticos de San Diego, se colocó un fuerte muro de seguridad.  Esta poderosa barrera acabó casi por completo con los cruces ilegales. 

La ciudad fronteriza de El Paso, Texas, solía tener tasas extremadamente altas de delitos violentos — una de las más altas del país, y era considerada una de las ciudades más peligrosas de nuestra nación.  Ahora, tras erigir una poderosa barrera, El Paso es una de nuestras ciudades más seguras. 

En pocas palabras, los muros funcionan y los muros salvan vidas.  Así que trabajemos juntos, hagamos concesiones y alcancemos un acuerdo que realmente haga que Estados Unidos esté seguro. 

Mientras trabajamos para defender la seguridad de nuestro pueblo, también debemos garantizar que nuestro resurgimiento económico continúe a un ritmo rápido.  

Nadie se ha beneficiado más de nuestra próspera economía que las mujeres, que han ocupado el 58% de los nuevos empleos creados en el último año.  Todos los estadounidenses pueden estar orgullosos de que tengamos más mujeres en la fuerza laboral que nunca antes, y exactamente un siglo después de que el Congreso aprobó la enmienda constitucional que les otorga a las mujeres el derecho a votar, también tenemos más mujeres en el Congreso que nunca antes. 

Como parte de nuestro compromiso de mejorar las oportunidades para las mujeres en todas partes, este jueves lanzaremos la primera iniciativa en todo el gobierno enfocada en el empoderamiento económico de las mujeres en los países en desarrollo. 

Para aprovechar nuestro increíble éxito económico, hay una prioridad que es primordial: revertir décadas de desastrosas políticas comerciales. 

Ahora le estamos dejando claro a China que después de años de atacar nuestras industrias y de robarse nuestra propiedad intelectual, el robo de empleos y riqueza estadounidenses ha llegado a su fin.   

Por lo tanto, recientemente impusimos aranceles a productos chinos por valor de $250 mil millones, y ahora nuestro Tesoro recibe miles de millones de dólares al mes de un país que nunca nos dio un centavo.  Pero no culpo a China por aprovecharse de nosotros, culpo a nuestros líderes y representantes por permitir que ocurriera esta burla.  Tengo un gran respeto por el presidente Xi, y ahora estamos trabajando en un nuevo acuerdo comercial con China.  Pero debe incluir un cambio estructural real para ponerles fin a las prácticas comerciales desleales, reducir nuestro déficit comercial crónico y proteger los empleos estadounidenses. 

Otro error comercial histórico fue la catástrofe conocida como TLCAN. 

He conocido a hombres y mujeres de Michigan, Ohio, Pennsylvania, Indiana, New Hampshire y muchos otros estados cuyos sueños fueron destrozados por el TLCAN.  Durante años, los políticos les prometieron que negociarían un mejor trato.  Pero nadie lo intentó hasta ahora. 

Nuestro nuevo Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá, o USMCA, reemplazará el TLCAN y cumplirá con los trabajadores estadounidenses:  recuperará nuestros empleos manufactureros, expandirá la agricultura estadounidense, protegerá la propiedad intelectual y garantizará que más coches reciban orgullosamente un sello con cuatro hermosas palabras:  Hecho en Estados Unidos. 


Esta noche, también les pido que aprueben la Ley de Acuerdos Comerciales Recíprocos en Estados Unidos, de modo que si otro país le aplica un arancel injusto a un producto estadounidense, podamos cobrarle exactamente el mismo arancel por el mismo producto que nos venden. 

Ambos partidos deberían poder unirse para realizar una gran reconstrucción de la arruinada infraestructura de Estados Unidos. 

Sé que el Congreso está ansioso por aprobar un proyecto de ley de infraestructura y yo estoy ansioso por colaborar con ustedes en la legislación para realizar nuevas e importantes inversiones en infraestructura, incluyendo inversiones en las industrias de vanguardia del futuro.  Esto no es una opción.  Es una necesidad.  

La próxima gran prioridad para mí, y para todos nosotros, debe ser reducir el costo de la atención médica y los medicamentos recetados — y proteger a los pacientes con enfermedades preexistentes. 

Ya, como resultado de los esfuerzos de mi Administración, en 2018 los precios de los medicamentos experimentaron su mayor descenso en 46 años.  

Pero debemos hacer más.  Es inaceptable que los estadounidenses paguen mucho más que las personas en otros países por los mismos medicamentos, a menudo en el mismo lugar.  Esto es incorrecto, injusto, y juntos podemos detenerlo. 

Le pido al Congreso que apruebe una legislación que finalmente asuma el problema de la carga global y ofrezca imparcialidad y transparencia de precios para los pacientes estadounidenses.  También debemos exigir que las compañías farmacéuticas, las compañías de seguros y los hospitales revelen los precios reales para fomentar la competencia y reducir los costos. 

Ninguna fuerza en la historia ha hecho más para mejorar la condición humana que la libertad estadounidense.  En los últimos años hemos logrado avances notables en la lucha contra el VIH y el SIDA.  Los avances científicos han puesto al alcance de la mano un sueño que alguna vez fue lejano.  Mi presupuesto requerirá que demócratas y republicanos hagan el compromiso necesario de eliminar la epidemia de VIH en Estados Unidos dentro de 10 años. Juntos, derrotaremos el SIDA en Estados Unidos. 

Esta noche, también les pido que se unan a mí en otra lucha que todos los estadounidenses pueden apoyar: la lucha contra el cáncer infantil. 

Junto a Melania en la tribuna esta noche tenemos a una niña muy valiente de 10 años, Grace Eline.  Cada cumpleaños desde que tenía 4 años, Grace les pedía a sus amigos que donaran al Hospital de Investigación para Niños St. Jude.  Ella no sabía que algún día ella misma podría ser una paciente.  El año pasado, a Grace le diagnosticaron cáncer cerebral.  Inmediatamente, comenzó el tratamiento de radiación. Al mismo tiempo, unió a su comunidad y recaudó más de $40,000 para la lucha contra el cáncer.  Cuando Grace completó el tratamiento el otoño pasado, sus médicos y enfermeras la aclamaron con lágrimas en los ojos mientras ella colgaba un cartel que decía:  "Último día de la quimioterapia". Grace, eres una inspiración para todos nosotros.

No ha habido nuevas terapias para muchos cánceres infantiles en décadas.  Mi presupuesto le pedirá al Congreso $500 millones durante los próximos 10 años para financiar esta investigación crítica para salvar vidas. 


Para ayudar a apoyar a los padres trabajadores, ha llegado el momento de aprobar la elección de escuela para los niños de Estados Unidos. También me enorgullece ser el primer presidente en incluir en mi presupuesto un plan para la licencia familiar con sueldo en todo el país para que cada nuevo padre tenga la oportunidad de establecer vínculos con su hijo recién nacido. 

No puede haber mayor contraste con la bella imagen de una madre sosteniendo a su hijo recién nacido que las frías demostraciones que nuestra Nación ha presenciado en los últimos días.  Los legisladores de Nueva York se alegraron por la aprobación de la legislación que permitiría arrancar a un bebé del vientre de la madre momentos antes del nacimiento.  Estos son bebés hermosos y vivos que nunca tendrán la oportunidad de compartir su amor y sus sueños con el mundo.  Y luego, tuvimos el caso del Gobernador de Virginia que básicamente declaró que ejecutaría a un bebé después del nacimiento. 

Para defender la dignidad de cada persona, le pido al Congreso que apruebe una ley para prohibir el aborto tardío de niños que pueden sentir dolor en el vientre de la madre. 

Trabajemos juntos para desarrollar una cultura que valore la vida inocente.  Y reafirmemos una verdad fundamental:  todos los niños nacidos y por nacer están hechos a la santa imagen de Dios. 

La parte final de mi agenda es proteger la seguridad nacional de Estados Unidos. 

En los últimos 2 años, hemos comenzado a reconstruir completamente el Ejército de Estados Unidos, con $700 mil millones el año pasado y $716 mil millones este año.  También estamos haciendo que otras naciones paguen su parte justa.  Durante años, Estados Unidos recibió un trato muy injusto por parte de la OTAN, pero ahora hemos conseguido un aumento de $100 mil millones en gastos de defensa de los aliados de la OTAN. 

Como parte de nuestro fortalecimiento militar, Estados Unidos está desarrollando un Sistema de Defensa de Misiles de última generación. 

Bajo mi administración, nunca nos disculparemos por promover los intereses de Estados Unidos.  

Por ejemplo, hace décadas, Estados Unidos firmó un tratado con Rusia en el que acordamos limitar y reducir nuestras capacidades de misiles. Aunque seguimos el acuerdo al pie de la letra, Rusia violó repetidamente sus términos.  Por eso anuncié que Estados Unidos se está retirando oficialmente del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, o Tratado INF.   

Quizás podamos negociar un acuerdo diferente, agregando a China y otros, o tal vez no podamos en cuyo caso, gastaremos más e innovaremos más que todos los demás. 

Como parte de una nueva y atrevida diplomacia, continuamos nuestro histórico empuje en favor de la paz en la Península de Corea.  Nuestros rehenes han regresado a casa, las pruebas nucleares han cesado y no ha habido un lanzamiento de misiles en 15 meses.  Si no hubiera sido elegido Presidente de Estados Unidos, ahora mismo, en mi opinión, estaríamos en una gran guerra con Corea del Norte, con la muerte potencial de millones de personas.  Queda mucho por hacer, pero mi relación con Kim Jong Un es buena.  Y el presidente Kim y yo nos reuniremos nuevamente el 27 y 28 de febrero en Vietnam. 

Hace dos semanas, Estados Unidos reconoció oficialmente el gobierno legítimo de Venezuela y su nuevo presidente interino, Juan Guaidó.   

Apoyamos al pueblo venezolano en su noble búsqueda de libertad y condenamos la brutalidad del régimen de Maduro, cuyas políticas socialistas han convertido a esa nación, que fue la más rica de América del Sur, en un estado de pobreza y desesperación extremas. 


Aquí, en Estados Unidos, estamos alarmados por los nuevos llamados a adoptar el socialismo en nuestro país.  Estados Unidos se fundó sobre la base de la libertad y la independencia — no de la coerción, la dominación y el control del gobierno.  Nacemos libres, y nos mantendremos libres.  Esta noche, renovamos nuestra determinación de que Estados Unidos nunca será un país socialista.  

Uno de los desafíos más complejos que enfrentamos radica en el Medio Oriente.  

Nuestro enfoque se basa en el realismo de principios, no en teorías desacreditadas que no han logrado avances en décadas.  Por esta razón, mi Administración reconoció la verdadera capital de Israel y con orgullo abrió la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén.  

Nuestras valientes tropas han estado luchando en el Medio Oriente durante casi 19 años. En Afganistán e Irak, casi 7,000 héroes estadounidenses han dado sus vidas.  Más de 52,000 estadounidenses han sido gravemente heridos. Hemos gastado más de $7 billones en el Medio Oriente. 

Siendo candidato a la presidencia, prometí un nuevo enfoque.  Las grandes naciones no pelean guerras interminables. 

Cuando asumí el cargo, ISIS controlaba más de 20,000 millas cuadradas en Irak y Siria. Actualmente, hemos liberado prácticamente todo ese territorio de las garras de estos asesinos sedientos de sangre.  

Ahora, mientras colaboramos con nuestros aliados para destruir los restos de ISIS, es hora de darles a nuestros valientes guerreros en Siria una cálida bienvenida en casa. 

También he acelerado nuestras negociaciones para alcanzar un acuerdo político en Afganistán.  Nuestras tropas han luchado con un valor incomparable y gracias a su valentía, ahora podemos buscar una solución política a este largo y sangriento conflicto. 

En Afganistán, mi Administración mantiene conversaciones constructivas con varios grupos afganos, incluyendo los talibanes. Conforme avancemos en estas negociaciones, podremos reducir la presencia de nuestras tropas y centrarnos en la lucha contra el terrorismo.  No sabemos si lograremos un acuerdo, pero sí sabemos que después de dos décadas de guerra, ha llegado la hora de al menos intentar alcanzar la paz. 

Por encima de todo, amigos y enemigos nunca deben dudar del poder y la voluntad de esta Nación para defender a nuestro pueblo.  Hace dieciocho años, los terroristas atacaron el USS Cole — y el mes pasado las fuerzas estadounidenses mataron a uno de los cabecillas de ese ataque.

Es un honor para nosotros que nos acompañe esta noche Tom Wibberley, cuyo hijo, el Marinero Craig Wibberley, fue uno de los 17 marineros que perdimos trágicamente.  Tom:  Nos comprometemos a recordar siempre a los héroes del USS Cole. 

Mi Administración ha actuado de manera decisiva para enfrentar al principal patrocinador estatal del terrorismo: el régimen radical en Irán. 

Para garantizar que esta dictadura corrupta nunca adquiera armas nucleares, retiré a Estados Unidos del desastroso acuerdo nuclear con Irán.  Y el otoño pasado, aplicamos las sanciones más duras jamás impuestas a un país. 

No dejaremos de vigilar a un régimen que desea la muerte de Estados Unidos y amenaza con el genocidio contra el pueblo judío.  Nunca debemos ignorar el vil veneno del antisemitismo, o quienes difunden su credo venenoso.  Con una sola voz, debemos enfrentar este odio en cualquier lugar donde surja. 

Hace unos meses, 11 judíos estadounidenses fueron asesinados brutalmente en un ataque antisemita en la Sinagoga del Árbol de la Vida en Pittsburgh. El oficial del SWAT, Timothy Matson, se lanzó a la balacera y recibió siete disparos persiguiendo al asesino. Timothy acaba de ser operado por vez número 12, pero hizo el viaje para estar aquí con nosotros esta noche. Oficial Matson: le estamos eternamente agradecidos por su valentía frente al mal.  

Esta noche, también nos acompaña el sobreviviente de Pittsburgh, Judah Samet.  Llegó a la sinagoga cuando comenzaba la masacre.  Pero no solo Judah escapó por poco de la muerte el otoño pasado — hace más de siete décadas, sobrevivió por poco a los campos de concentración nazis.  Hoy Judah cumple 81 años. Judah dice que aún puede recordar el momento exacto, hace casi 75 años, después de 10 meses en un campo de concentración, cuando a él y su familia los subieron a un tren y les dijeron que iban a otro campo.  De repente, el tren se detuvo chirriando.  Apareció un soldado.  La familia de Judah se preparó para lo peor.  Entonces, su padre gritó de alegría:  "Son los estadounidenses". 


Un segundo sobreviviente del Holocausto que está aquí esta noche, Joshua Kaufman, estuvo preso en el campo de concentración de Dachau. Se acuerda ver a través de un agujero en la pared de un vagón de ganado mientras los soldados estadounidenses se acercaban con los tanques.  "Para mí", recuerda Joshua, "los soldados estadounidenses eran una prueba de que Dios existe, y ellos bajaron del cielo". 

Comencé esta noche honrando a tres soldados que lucharon en el Día D en la Segunda Guerra Mundial. Uno de ellos fue Herman Zeitchik.  Pero la historia de Herman no termina ahí.  Un año después de que desembarcara en las playas de Normandía, Herman fue uno de esos soldados estadounidenses que ayudaron a liberar a Dachau.  Fue uno de los estadounidenses que ayudó a rescatar a Joshua de ese infierno en la tierra.  Casi 75 años después, Herman y Joshua están juntos en la tribuna esta noche, sentados uno al lado del otro, aquí en el hogar de la libertad estadounidense. Herman y Joshua:  Su presencia esta noche honra y enaltece a toda nuestra Nación. 

Cuando los soldados estadounidenses partieron bajo los cielos oscuros sobre el Canal de la Mancha en las primeras horas del Día D de 1944, solo eran hombres jóvenes de 18 y 19 años que se lanzaban en frágiles lanchas de desembarco hacia la batalla más trascendental en la historia de la guerra. 

No sabían si sobrevivirían el momento. No sabían si llegarían a envejecer. Pero sabían que Estados Unidos debía vencer.  Su causa fue esta Nación, y las generaciones aún por nacer. 

¿Por qué lo hicieron? Lo hicieron por Estados Unidos, lo hicieron por nosotros. 

Todo lo que ha sucedido desde entonces, nuestro triunfo sobre el comunismo, nuestros gigantescos avances en la ciencia y los descubrimientos, nuestro progreso sin par hacia la igualdad y la justicia — todo esto es posible gracias a la sangre y las lágrimas, el coraje y la visión de los estadounidenses que vinieron antes de nosotros. 

Pensemos en este Capitolio, pensemos en esta misma cámara, donde los legisladores una vez votaron por ponerle fin a la esclavitud, por construir ferrocarriles y carreteras, por derrotar al fascismo, por garantizar los derechos civiles, por enfrentar un imperio maligno.  

Aquí esta noche, tenemos legisladores de toda esta magnífica república. Has venido desde las costas rocosas de Maine y los picos volcánicos de Hawaii; desde los bosques nevados de Wisconsin y los desiertos rojos de Arizona; desde las granjas verdes de Kentucky y las playas doradas de California. Juntos, representamos a la nación más extraordinaria de toda la historia.

¿Qué haremos con este momento? ¿Cómo seremos recordados? Les pido a los hombres y mujeres de este Congreso: ¡Vean las oportunidades que tenemos ante nosotros! Nuestros logros más emocionantes aún están por venir. Nuestros viajes más emocionantes aún nos esperan.  Nuestras mayores victorias aún están por llegar. Todavía no hemos empezado a soñar. 

Debemos elegir si nos definen nuestras diferencias — o si nos atrevemos a trascenderlas. Debemos elegir si desperdiciaremos nuestra herencia — o si declararemos con orgullo que somos estadounidenses.  Hacemos lo increíble.  Desafiamos lo imposible.  Conquistamos lo desconocido. 

Éste es el momento de reavivar la imaginación estadounidense.  Éste es el momento de buscar la cumbre más alta y poner la mirada en la estrella más brillante.  Éste es el momento de reanimar los lazos de amor, lealtad y memoria que nos unen como ciudadanos, como vecinos, como patriotas. 

Éste es nuestro futuro, nuestro destino y nuestra elección. Les estoy pidiendo que elijan la grandeza. 

No importa las pruebas que enfrentemos, no importa los desafíos que vengan, debemos avanzar juntos. 

Debemos mantener a Estados Unidos primero en nuestros corazones.  

Debemos mantener viva la libertad en nuestras almas.  ¡Y siempre debemos mantener la fe en el destino de Estados Unidos — esa Nación única, bajo Dios, debe ser la esperanza y la promesa y la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo! 

 Muchas gracias.  ¡Dios los bendiga, Dios bendiga a Estados Unidos, y buenas noches!       

LA CASA BLANCA, 5 de febrero de 2019.

En fotos: Las congresistas demócratas asisten al discurso del Estado de la Unión vestidas de Blanco

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