Sam Sánchez, fundador de Third Coast Hospitality, advierte que
eliminar las propinas para subir salarios básicos
forzará un aumento insostenible en los menús. La medida
perjudica a los restaurantes económicos,
reduce la afluencia de clientes y expone al sector a cierres operativos. Aunque algunos negocios de lujo absorben el costo, la mayoría depende del
esquema voluntario para mantener precios accesibles y asegurar ingresos promedios de 30 dólares la hora.