Elecciones en España

España sale a las urnas por segunda vez sin un favorito claro

Tras el fracaso para formar gobierno y la rotura del bipartidismo tradicional, el foco está en Podemos. Podría ser la segunda fuerza más votada.
26 Jun 2016 – 8:59 AM EDT

Los españoles vuelven a votar este domingo, seis meses después de las elecciones celebradas en diciembre cuyo resultado, muy dividido, hizo imposible que el Parlamento llegara a un acuerdo para formar gobierno y por primera vez desde que se reinstauró la democracia se convocó una segunda elección.

Con una crisis económica no superada del todo como telón de fondo, una tasa superior al 20% de desempleo y una polarización en la población sobre el tipo de cambio que necesita el país, más de 36 millones de españoles están llamados a las urnas este domingo.

Las últimas encuestas apuntan a que el voto estará de nuevo fragmentado y que los españoles se debaten entre seguir con el gobierno conservador del Partido Popular (PP) con Mariano Rajoy al frente – en su tercera legislatura -, o giran hacia el polo opuesto con la nueva coalición de izquierda Unidos Podemos, capitaneada por Pablo Iglesias.



¿No sirvieron para nada?

Si las elecciones del pasado diciembre dejaron algo en claro fue el fin del bipartidismo que reinó desde los años ochenta, con la tradicional alternancia de poder entre el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), hasta ahora la principal fuerza de izquierda.

Pero la crisis económica, los recortes en sanidad y educación, los casos de corrupción en las filas del gobernante PP y los movimientos ciudadanos llevaron a irrumpir con fuerza a dos nuevos partidos Podemos, más a la izquierda, y Ciudadanos, de centroderecha.


El descontento de los votantes con los partidos “de siempre” se vio en el resultado: el PP ganó las elecciones pero no logró los escaños suficientes como para formar gobierno en mayoría. El PSOE por primera vez en su historia bajó de los 100 diputados.

Entre ambos sumaron el 50% de los votos, una cifra que muestra lo polarizada que está la sociedad. A lo que habría que sumar los 9.2 millones de abstenciones y casi 200,000 votos en blanco que hubo.

Los nuevos partidos tenían la llave con 69 y 40 escaños, respectivamente, pero las diferencias entre unos y otros resultaron insalvables y tras meses de tensas conversaciones y dos intentos de formar gobierno –uno del PP y otro del PSOE- llegamos a este punto.

¿Qué podria pasar?


Las últimas encuestas apuntan a que el gobernante Partido Popular, sería de nuevo el partido más votado, sin mayoría absoluta, pero en esta ocasión Unidos Podemos pasaría a ser la segunda fuerza política del país, seguida del PSOE y como cuarta Ciudadanos.

En estos meses, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, un carismático profesor de política de 37 años, que surgió del movimiento de indignados y simpatizante de los movimientos de izquierda de América Latina, ha logrado sumar a su propuesta electoral a Izquierda Unida, de origen comunista, con el que ha formado Unidos Podemos.

La nueva agrupación podría desbancar al Partido Socialista, que ha hecho un llamamiento a las bases a salir a votar y su líder, Pedro Sánchez, ha recordado durante la campaña los logros sociales que ha conseguido estos años de democracia su formación, que también se ha visto salpicada por la corrupción de algunos líderes regionales.

Los analistas apuntan a que la situación de estancamiento político puede hacer mella en este partido si sus seguidores no van a votar o si apuestan por un cambio más radical con Unidos Podemos.


En este escenario Iglesias podría ofrecerle a Sánchez una gran alianza de izquierdas para desbancar a Rajoy. Está por ver con quién pactaría Sánchez si el resultado fuera similar a los comicios anteriores.

Cuando emitió su voto este domingo, Sánchez pidió "una participación masiva, una participación altísima para entre todos decidir el futuro que le queremos dar a España para los próximos cuatro años y las próximas generaciones".

De momento, la participación hasta las 13 horas (7 de la mañana ET), era de un 35.8%, un punto menos que en diciembre.

Los nuevos comicios llegan con el eco del ‘Brexit’ y la incertidumbre del impacto que tendrá –sobre todo económico- la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) en el resto de los países del bloque comunitario. También marcados por las filtraciones de una serie de conversaciones en las que el ministro del Interior admite cómo pretende usar de forma ilícita las instituciones del Estado para destapar escándalos que dañen la imagen del independentismo catalán.

Rajoy se presenta a sí mismo como la opción de la “estabilidad” frente a las “recetas” socialistas o las ideas que pueden “diluir como un azucarillo” la recuperación, ha dicho durante la campaña.

El líder de ciudadanos, Albert Rivera, que con un discurso más moderado ha tendido la mano a socialistas y PP para alcanzar acuerdos que permitan desbloquear la situación también hizo un llamamiento a acudir a las urnas para lograr un cambio evitar una España de "bandos" y de "extremos".

“Si te quedas en casa pasan cosas como en el Reino Unido. Los extremos eligen, el miedo vota y la ilusión no vota, y luego se arrepienten de haberse quedado en casa", dijo en alusión al ‘Brexit’.

Su partido, que logró arrastrar a votantes decepcionados de los dos partidos tradicionales con un discurso de transparencia y contra las medidas de austeridad, ha ido perdiendo fuerza entre los votantes que se debaten entre continuar dándole su apoyo o el “voto útil” a una formación mayor, en contra del avance de Unidos Podemos.

Los candidatos, que por primera vez debatieron a cuatro en directo en televisión, rechazaron la posibilidad de unas terceras elecciones pero de nuevo se prevé una difícil ronda de negociaciones sin un resultado claro sobre los comicios.



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