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Donald Trump

Rusia intervino en las elecciones de 2016 a favor de Trump ¿Será este el año de China?

La crisis mundial generada por el coronavirus da a China la posibilidad de convertirse en el agente externo que más incidencia podría tener en el resultado de las elecciones estadounidenses en noviembre.
1 May 2020 – 02:00 PM EDT

En 2016 fue Rusia y en 2020... ¿será China?

El gigante asiático se perfila como el actor externo que más incidencia podría tener en las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos. Una relación bilateral -que ya venía complicada por una intensa guerra comercial- se ha enredado aún más con el coronavirus y sus consecuencias.

En China se originó el brote de covid-19 que en Estados Unidos (como en gran parte del planeta) ha causado ya una recesión y más de 60,000 muertes.

Y el secretario de Estado, Mike Pompeo, acusó esta semana a China de permitir la propagación del coronavirus al ocultar información sobre su origen, señalamiento que ese país ha rechazado.

El presidente Donald Trump ha pasado sus tres años de gobierno negando que su sorpresivo triunfo en 2016 estuviese relacionado a Rusia y ahora cuando busca la reelección esgrime el mismo argumento de la intenvención externa -en este caso desde China- para atacar a su rival demócrata Joe Biden.


Trump dijo el pasado miércoles a la agencia de noticias Reuters que el manejo que China ha dado al coronavirus demuestra que Pekín "hará todo lo posible" para que él no pueda reelegirse en noviembre.

Trump alegó que China apuesta a una menor presión comercial desde Washington si Biden llega a la Casa Blanca. Pero el gobierno de Xi Jinping negó el pasado jueves que busque interferir en las elecciones presidenciales estadounidenses.

“Esperamos que el pueblo de Estados Unidos no arrastre a China a su política electoral”, dijo el portavoz de la cancillería china, Geng Shuang, según la agencia Reuters.

Trump también aseveró el pasado jueves haber visto evidencias de que el coronavirus se originó en un laboratorio de la ciudad china de Wuhan, con lo cual contradijo directamente a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional que horas antes había descartado esa posibilidad.


Los comentarios de Trump antecedieron a los del fiscal general William Barr, quien acusó a Pekín de representar una amenaza para los comicios de noviembre.

La amenaza china se cierne “no solo al proceso electoral, pero creo que en general, simplemente no hay comparaci´ón", le dijo este mes Barr a Fox News. "China es una amenaza muy seria para Estados Unidos en lo geopolítico, económico, militar y una amenaza a la integridad de nuestras instituciones dada su capacidad de influenciar cosas".

La interferencia extranjera en las elecciones presidenciales estadounidenses ya tiene precedente.

La comisión de inteligencia del Senado emitió la semana pasada un reporte bipartidista que confirmó ciberespionaje y propaganda rusa para minar la confianza en el proceso electoral, perjudicar a la candidata demócrata Hillary Clinton y promover a Trump, tal como lo habían concluido previamente las agencias estadounidenses de espionaje.

El "virus chino"

El mensaje del mandatario sobre China ha variado. En enero y febrero, halagó al gobierno de Xi por su respuesta al virus en al menos 15 ocasiones, según el diario Politico.

Uno de los halagos vino en forma de tuit.


El tono se volvió más ríspido a medida que su gobierno comenzó a recibir críticas por reaccionar tardíamente a la crisis y no garantizar las pruebas para descartar el virus en cantidades necesarias.

Incluso llegó a referirse al coronavirus como el "virus chino".


Y su defensa ante las críticas ha consistido principalmente en recordar que prohibió a pasajeros procedentes de China ingresar a Estados Unidos " muy pronto, muy muy pronto".

La campaña de Trump lanzó un comercial llamado " Biden defiende a China", en el que presenta a Biden como incapaz de defender los intereses nacionales estadounidenses por ser complaciente ante China.

El exvicepresidente respondi´ó con otro comercial, en el que acusa a Trump de "no haber actuado" ante la crisis del coronavirus y de "lanzar ataques negativos contra Joe Biden para ocultar la verdad".

Cada bando señala vínculos entre el candidato contrario y China.

Un socio de Trump refinanció en 2012 una propiedad neoyorquina por casi $1,000 millones, de los cuales $211 millones pertenecieron durante meses al estatal Banco de China, según Politico.

Irónicamente, la campaña de Trump señaló al mismo banco de haber participado en una transacción por $1,500 millones de dólares con Hunter Biden, mientras su padre era vicepresidente en 2013.


El abogado George Mesires escribió el año pasado que su cliente Hunter Biden "no jugó papel en la creación de la empresa (en 2013), ni fue accionista mientras su padre fue vicepresidente".

Mesires dijo que Biden obtuvo en 2017 una participación accionaria del 10% por $420,000 en la empresa Bohai Harvest RST, de la cual planeaba renunciar a fines de 2019.

Compensación

Trump sopesa firmar un decreto ordenando al gobierno federal insumos médicos y farmacéuticos elaborados en Estados Unidos con la meta de reducir la dependencia extranjera.

El diario The Washington Post informó que sus colaboradores actualmente se debaten entre la intención de obtener una indemnización de China ante las pérdidas económicas, y las consecuencias que tal medida podría representar para la recuperación económica estadounidense.

Trump dijo esta semana que Estados Unidos planea exigir a China una compensación económica pero agregó que "no hemos determinado todavía la cantidad".

Es innegable que la opini´ón pública en Estados Unidos se ha tornado contraria a China: Dos tercios de los estadounidenses tienen una opinión "desfavorable" sobre ese país, según el Pew Research Center.

Las 21 ciudades de EEUU donde más se incrementó el desempleo por la pandemia (fotos)

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