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Elecciones 2016

Cambios en el equipo de Trump reafirman su estilo incendiario

Un comunicador, Stephen Bannon, y una encuestadora, Kellyanne Conway, ambos sin antecedentes en campañas, pero defensores férreos del candidato republicano, encabezarán el manejo del esfuerzo de Trump por llegar a la Casa Blanca.
17 Ago 2016 – 1:03 PM EDT

Stephen Bannon no tiene experiencia en campañas electorales. El elegido por Donald Trump para llevar la suya está especializado en producir libros y películas de tono panfletario contra Hillary Clinton y Jeb Bush o a favor de Sarah Palin.

Como presidente de Breitbart, la publicación online que considera a Fox News demasiado blanda, Bannon ha defendido todos los movimientos de Trump, incluido el asalto a una periodista suya, Michelle Fields.

La otra persona elevada a gestora de la campaña es Kellyanne Conway, que tampoco ha estado en una posición similar, pero que tiene experiencia como encuestadora republicana. Conway, igual que Bannon, ha atacado repetidamente a Paul Ryan, el líder de la Cámara de Representantes y el símbolo del equilibrio en el que se refugian los republicanos desencantados. En mayo, Conway sugirió que Ryan no podía criticar el tono agresivo de Trump después de haber perdido las elecciones presidenciales de 2012 como candidato a vicepresidente. Breitbart lo destacó.

La elección de dos personas muy fieles a Trump, críticas con los republicanos percibidos como moderados y dadas al ataque refuerza la imagen más ofensiva del candidato. Se trata de dos asesores que servirán para animar al núcleo duro de los seguidores del aspirante republicano, pero difícilmente ayudarán a atraer a votantes indecisos.

Ya que los escogidos por Trump son muy críticos con el establishment republicano, la campaña de Clinton espera que esto “empuje a otros republicanos” hacia la candidata demócrata.

“Tras una larga lucha dentro de su organización Trump ha ganado. Ha dicho claramente que quiere ser él mismo, que quiere decir cualquier cosa que se le pase por la cabeza… Ha construido un grupo que se lo permite”, dijo Robby Mook, portavoz de la campaña de Clinton, en una llamada con la prensa tras el anuncio de los cambios en el equipo de su rival.

Ryan igual que el gobernador de New Jersey, Chris Christie, o el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani han pedido a Trump que modere su mensaje y sobre todo que se centre en los mensajes más preparados por la campaña contra Clinton y no contra los padres de un héroe de guerra, los medios o sus colegas republicanos.

¿En pos de un tono "presidencial"?

Trump sólo se ha quedado así con una parte de las peticiones de sus colegas de partido. Ahora puede que el candidato se centre más en atacar a su rival demócrata, pero no es probable que vaya a tener un tono más “presidencial”.

Los insultos han sido aplaudidos por Breitbart, que incluso defendió el comentario de Trump sobre la "gente de la Segunda Enmienda" que fue interpretado por algunos como una invitación a ejercer algún acto violento contra Clinton. Así, el nuevo responsable de la campaña tiene el perfil para animar a Trump a seguir la línea más insultante y agresiva contra Clinton.

Bannon es el segundo cambio de jefe de campaña en menos de dos meses y no va en la dirección por la que estaban empujando los hijos mayores de Trump, Ivanka y Donald. En junio consiguieron que su padre echara a Cory Lewandowski y lo sustituyera por Paul Manafort, un veterano de campañas que debutó en la convención disputada de 1976 entre Ronald Reagan y el entonces presidente Gerald Ford.

El objetivo de Manafort era profesionalizar la operación electoral de Trump y darle un aire de respetabilidad. El resultado no ha sido el deseado: el efecto negativo de la convención republicana y el hundimiento de su candidato en las encuestas se han unido a los propios problemas de imagen de Manafort por denuncias de sus supuestos lazos con los aliados de Vladimir Putin en Ucrania.

Los hijos de Trump y su yerno estuvieron muy implicados en el relevo de Lewandowski, pero en esta ocasión ni siquiera están en el país. Están de vacaciones en Europa.

El nuevo equipo de Trump hace prever un estilo igual o más agresivo. Lo dice el propio Lewandowski, que ya no está en la campaña, pero que sigue en contacto permanente con Trump.

“Si miras a Stephen Bannon y a lo que ha construido en Breitbart es alguien que gana a toda costa”, dijo el exjefe de campaña de Trump en la CNN este miércoles. “Y creo que eso asusta mucho a la gente de la izquierda porque está dispuesto a decir o a hacer cosas que otros en los medios tradicionales no harían. Han atacado a los medios en múltiples ocasiones”.

El presentador, Chris Cuomo, recordaba que Breibart ha llamado “Hitler” a la CNN.

Roger Ailes, el presidente de Fox News que fue obligado a dimitir por las acusaciones de acoso sexual de varias presentadoras, se ha reunido con Trump este fin de semana y le está asesorando para los debates presidenciales de este otoño, según el New York Times. Un portavoz de Trump dijo que Ailes no tiene ningún papel formal en la campaña y que él y el candidato son sólo “amigos desde hace mucho tiempo”.

Su cercanía, en cualquier caso, refuerza el lado más agresivo de Trump, que se está rodeando ahora de sus más fieles defensores.

Algunos conservadores críticos de Trump ya se están quejando de que éste es el movimiento en la dirección equivocada que llevará a una campaña con más carnaza para los convencidos y que difícilmente atraerá a los votantes más reacios a Trump y que cualquier candidato republicano necesita para ganar como las mujeres republicanas o los independientes.

Pero Trump cree que ésta será la receta del éxito. En una entrevista al Wall Street Journal, que fue quien adelantó la noticia de los cambios, el candidato republicano dijo: “Quiero ganar. Por eso traigo a gente fantástica que sabe cómo ganar y que ama ganar”.

La llegada de los nuevos coincide con los planes de la campaña de empezar a hacer anuncios en estados como Florida o Ohio, donde hasta ahora Trump no ha gastado recursos.

Bannon es especialista en producciones audiovisuales propagandísticas así que ayudará en este aspecto. Bloomberg lo definió en un perfil en octubre como el “agente politico más peligroso de América”.

Donde no tiene experiencia es en la organización de presupuestos y eventos. La campaña de Trump, pese a la gestión más racional de Manafort, ha gastado recursos en hacer actos electorales en estados donde el candidato tiene casi imposible ganar como Connecticut o Wisconsin en lugar de centrarse en los más ajustados como Ohio o Iowa.

El escenario es ahora muy adverso para Trump, según las encuestas en los estados clave. Se está quedando sin opciones para sumar los votos electorales mínimos para ser presidente. Clinton va tan por delante en estados decisivos y en algunos republicanos por lo que ahora mismo casi no quedan lugares por los que Trump pueda luchar.

Pero la campaña del candidato republicano insiste en que es pronto y que el juego no empieza hasta después de Labor Day, cuando los votantes se empiezan a centrar más en las elecciones del 8 de noviembre.

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