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Elecciones 2016

Trump, popular en el condado de Indiana que casi nunca se equivoca con el ganador presidencial

El empresario parece tener gran apoyo entre los votantes de Vigo, que han votado al ganador en 30 de las 32 últimas elecciones. ¿Acertarán esta vez?
1 May 2016 – 5:26 PM EDT

TERRE HAUTE. INDIANA. Olvídense por un momento de las encuestas que dan a Hillary Clinton como ganadora en un hipotético choque contra Donald Trump.

Existe otro método para predecir con cierta precisión quién será el próximo presidente: una visita al condado Vigo, en Indiana. Aquí han votado a favor del ganador presidencial en 30 de las últimas 32 elecciones.

Y aquí, Trump parece tener un gran apoyo. Haciendo campaña para la crucial primaria de Indiana, el líder en la carrera por la nominación republicana llenó este domingo un teatro con capacidad para 1,600 espectadores en Terre Haute, la mayor ciudad de este condado rural que linda con Illinois.

Cuatro horas antes del comienzo, la cola daba la vuelta a la cuadra. Cientos de seguidores se quedaron fuera (el candidato, acostumbrado a exagerar, dijo que eran 6,000).

Durante su discurso, Trump agradeció a uno de los asistentes que aseguró había esperado desde la una de la mañana, doce horas antes de la llegada del candidato.

Varios entre el público decían que en sus vidas habían visto a un candidato generar tanta expectación en Terre Haute.

"Nunca he visto algo como esto", aseguraba Paul Ray, un informático retirado. "Lo único que se le acerca es aquella vez que Bobby Kennedy vino en 1968".

Su esposa Sherry asentía: "Yo antes de Trump nunca seguía la política. Me moría de aburrimiento".

Como muchos residentes de este condado, ambos son votantes "morados", que han cambiado el signo de su voto a lo largo de los años.

En 2008, los dos votaron por Barack Obama y aún hoy aparecen registrados como demócratas (los residentes de Indiana pueden votar en las primarias republicanas o demócratas con independencia de su afiliación).



En parte, que este condado haya votado al ganador de las elecciones desde 1888, solo errando en 1908 y 1952, se debe a la diversidad de su población.

Su base de votantes liberales se encuestra en Terre Haute, una ciudad universitaria sede de la Indiana State University, mientras que el contrapunto conservador lo aportan los poblados rurales que la rodean.

La ciudad fue el punto de intersección de las vías históricas de transporte por lo que aún hoy la llaman "cruce de Estados Unidos", un apodo muy apropiado para su carácter político.


"Aquí sabemos identificar a un ganador", dice Ray para explicar el impresionante poder de predicción de los votantes del condado.

Pero no todos aquí son conscientes de esta cualidad.

"¿De verdad votamos por Obama?", dice sorprendido Scott Collins, un maestro de escuela. Su esposa Terrie añade: "Aquí en esta parte del país somos muy rednecks".


¿Y Clinton?

No hay encuestas sobre la popularidad de los candidatos en este condado de 107,000 personas así que habrá que esperar al martes para conocer quién gana más votos.

Ted Cruz llenó un auditorio de 1,000 espectadores en Terre Haute hace una semana y Bernie Sanders hizo una rapida y poco anunciada parada en la ciudad el pasado miércoles. Clinton, que este domingo hizo campaña en Indianapolis, aún no ha pasado por aquí.

En Terre Haute, los candidatos han hablado de la marcha de fábricas de Indiana a México, algo que genera mucha ansiedad en este estado, que a pesar de la sombría retórica de campaña sigue generando empleo industrial.

Eso explica en parte que Trump y Sanders, los candidatos que prometen renegociar los tratados de libre comercio, tengan bastantes seguidores.

A la salida del evento de Trump, una veintena de jóvenes simpatizantes de Sanders protestaba contra el empresario.

Makayla Arney decía que la mayoría en Terre Haute está dividida entre Bernie Sanders y Donald Trump. "¿Hillary? No conozco a nadie que la vaya a votar".

Su amiga Jakoby Hollay añadió poniendo los ojos en blanco que su cuñada votará a Clinton.

Si esto es así, Vigo podría ser pájaro de mal agüero para quien será con casi toda probabilidad la candidata demócrata. Pero claro, quien ya se ha equivocado dos veces, puede hacerlo una tercera.

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