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Elecciones 2016

Tras su duro discurso antiinmigración, Trump irá a pedir el voto en zonas hispanas en la recta final de campaña

Lo hará después de volver a ofender a los hispanos al asociar indocumentados con crimen en su furioso discurso de aceptación de la nominación en Cleveland.
22 Jul 2016 – 5:01 PM EDT

CLEVELAND, Ohio.- En un intento a la desesperada de acercarse a una comunidad que le ha importado poco, Donald Trump tiene planeado penetrar en zonas latinas en los tres meses y medios que restan de campaña.

Lo hará después de volver a ofender a los hispanos al asociar indocumentados con crimen en su furioso dicurso de aceptación de la nominación.

Según su círculo cercano y líderes del Partido Republicano, el candidato tiene en su agenda postconvención una visita a la Pequeña Habana de Miami para reunirse con líderes hispanos, un evento que canceló hace dos semanas a causa del ataque que mató a cinco policías en Dallas. La campaña aún no ha anunciado cuándo se celebraría ese encuentro.

El presidente del Comité Nacional Republicano (RNC por sus siglas en inglés) había anunciado en una entrevista con Fox el domingo que Trump haría una "gira de conexión de con los hispanos". El partido aclaró este jueves que por el momento la única parada de ese tour será el evento de Miami.

Esas incursiones de última hora no son casuales. Se limitarían a estados péndulo como Colorado o Florida donde los hispanos pueden inclinar el voto. Anthony Williams, analista de la encuestadora Bendixen & Amandi, cree que Trump se centrará en pequeñas ganancias estratégicas por medio de estas visitas.

Esa no es la única novedad. Helen Aguirre, portavoz hispana del RNC, le dijo a Univision que Trump va a expandir su reducido equipo electoral con más contrataciones en los próximos días y que se anunciarán incorporaciones de hispanos. Por ahora, Trump sigue sin contar con un equipo de comunicaciones en español, el primer candidato republicano en 20 años que no recurre a ese nexo con los medios de comunicación hispanos.

Gestos de inclusión

La blancura de las caras en la Convención Republicana ha puesto en evidencia el escaso apoyo que el candidato tiene entre la comunidad y otras minorías. El partido no dio cifras sobre cuántos de los 4,772 delegados y suplentes eran hispanos porque no hace censo racial, según sus portavoces, pero estos admiten que la convención es una de las menos representativas que se recuerdan.

Alrededor del 80% de los 71 oradores en prime time eran de raza blanca. Algunos sin embargo ven gestos que muestran una voluntad de inclusión por parte de un Trump generalmente representado como intolerante.

Uno de los cinco oradores hispanos, el senador estatal de Kentucky Ralph Alvarado, habló dos frases en español, lo que fue recibido con aplausos por buena parte del público en el estadio de la convención.


La campaña de Trump le había dado la luz verde a su discurso y a la inclusión de esas frases, según el portavoz republicano Ken Oliver-Méndez. "Es un paso importante en la relación con el electorado hispano", valoró Oliver-Méndez.

Trump también permitió que un musulmán y una mujer sij rezaran por el futuro del país desde el podio.

Órgano de minorías

En adelante el Comité Nacional de Diversidad, un brazo externo de la campaña, asumirá mayores responsabilidades.

Organizará eventos de recaudación de fondos, registro de votantes y promoción del voto, según le dijo a Univision su director ejecutivo. Hasta ahora sus miembros se habían limitado a asesorar al candidato en reuniones periódicas y a hacer de portavoces oficiosos.

"Va a ser algo grande", dijo Levell. "Es un momento de pivotar y hacer cosas cada vez más importantes".

Una de las integrantes del grupo, la boricua JoAnn Chase, le dijo a Univision que tras la convención iniciará en Virginia eventos de registración de votantes en iglesias hispanas. Chase cree que este tipo de esfuerzos pueden servir para rectificar la imagen que muchos tienen del candidato. "Hay hispanos que le rechazan por la manera en que él transmite su mensaje, pero no conocen bien sus propuestas", afirma.

"Funeral"

El reto latino de Trump es descomunal. Trump es el nominado presidencial de un partido grande con menor apoyo entre los hispanos en la historia reciente.

La encuesta de Univision de la semana pasada mostraba que solo un 19% de los latinos le apoya y que solo un 6% sigue indeciso, una cifra bajísima para estas alturas de la campaña. Casi tres de cada cuatro cree que es un racista, una percepción que probablemente hace que descarten cualquier intento de cortejo del candidato.

Trump ni siquiera convence a los hispanos republicanos. Un 38% dice que está indeciso o que votará por otros candidatos (13% de ellos por Clinton).

En la convención faltaron figuras hispanas de alto perfil como el senador Marco Rubio, el gobernador de Nevada, Brian Sandoval, y los congresistas por Florida Mario Díaz-Balart, Ileana Ros-Lethinen y Carlos Curbelo.

Otros que sin embargo le daban la espalda en un principio ahora le apoyan, como es el caso de Alfonso Aguilar, el líder del grupo Latino Partnership for Conservative Principles.

Pero alguno republicanos como Rosario Marín, tesorera durante el primer mandato de George W. Bush, desean abiertamente la derrota de Trump y esperan que una vez llegue noviembre todo haya sido un mal sueño: "Para mí esta convención no ha sido una celebración, es un funeral".

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