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Elecciones 2016

Tim Kaine, el “aburrido” senador hispanoparlante que encabeza la lista de Clinton para vicepresidente

Aunque es menos conocido que Elizabeth Warren y Julián Castro, el senador por Virginia tiene "debilidades" que podrían ser exactamente lo que Hillary Clinton necesita.
29 Jun 2016 – 1:53 PM EDT

Ahora que el suspenso en la contienda demócrata por la nominación presidencial del partido se acabó y Hillary Clinton es la virtual nominada, la pregunta más intrigante de momento es a quién escogerá Clinton como su compañero de fórmula demócrata para las elecciones en noviembre.

Son tres en la cúspide de la lista de posibles candidatos a vicepresidente: la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, el secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano Julián Castro, y el senador por Virginia Tim Kaine, la opción “aburrida” pero “segura” que encabeza la lista.

El ahora senador de Virginia tiene una hoja de vida política robusta. Fue alcalde de Richmond, gobernador de Virginia, y director del Comité Demócrata Nacional, esta última posición a petición del Presidente Barack Obama en 2009.

La solicitud no fue casual: esta no es la primera vez que Kaine está entre los finalistas de una lista para vicepresidente. En 2008 también encabezó la lista del entonces senador Obama.

El español del senador Kaine

Kaine no tendrá herencia latina, pero su conexión con la comunidad también es de notar.

Como senador de Virginia Kaine hizo historia al dar el primer discurso en español en el Senado en 2013, cuando se debatía una reforma a la ley de inmigración que finalmente quedó frustrada.

"Creo que es apropiado que por unos minutos explique el proyecto de ley en español, un idioma que se ha hablado en este país desde que misioneros españoles fundaron San Agustín, Florida, en 1565. Casi 40 millones de estadounidenses hablan español, y ellos tienen mucho en juego en este debate".

Kaine aprendió español durante una misión Jesuita en Honduras durante su tiempo como estudiante de derecho en la Universidad de Harvard en los 80. Por mucho tiempo practicaba el idioma solo cada cuantos meses, le dijo al periódico The New York Times, pero en esa época lo comenzó a usar todos los días.

"A veces no se necesita apellidarse Rodríguez para entender lo latino, para llevar una agenda latina dentro de la 'americanidad'", le dijo a Univision Alberto Avendaño, editor de El Tiempo Latino, publicación de The Washington Post.

Avendaño conoce a Kaine desde cuando era gobernador y lo ha visto interactuar con la comunidad latina. "Sí conoce de verdad nuestra comunidad, no tiene tiene poses de latino. Este es un político que sabe diferenciar entre una pupusa y una arepa", comentó Avendaño.

Kaine el leal

Otro gran punto a favor de Kaine es su lealtad, algo clave en la relación presidente-vicepresidente.

Kaine fue uno de los primeros demócratas en declararle su apoyo a Clinton, aun cuando ni ella misma había declarado su candidatura, en mayo de 2014.

Clinton estaba prestando atención: en esa ocasión fue uno de los pocos a los que la ex senadora de Nueva York llamó a agradecer personalmente, de acuerdo a personas cercanas a la campaña, reportó la publicación Político. La lealtad en cambio es un punto de preocupación con la senadora Warren, quien ha tenido una relación llena de altibajos con la ex secretaria de Estado.

Kaine el “seguro”

“Si ella quiere reforzar su experiencia y sus fortalezas, entonces él es la respuesta”, dijo Doris Kearns Goodwin, historiadora presidencial, en el programa de noticias Meet the Press este domingo.

Kearns y reporteros políticos como Chris Cillizza de The Washington Post llaman a Kaine la “elección segura”, y Clinton, según Cillizza, se destaca por hacer precisamente elecciones seguras después de “mirar y mirar y mirar” las opciones.

Que Kaine esté calificado para ser vicepresidente, y en un caso dado, presidente, no entra en duda para muchos demócratas en Washington cercanos a la campaña, según un reporte de la publicación Político.

La duda es si podría atacar efectivamente a Donald Trump, el combativo virtual nominado republicano, una de las tareas principales de quién llegue a ser el compañero de fórmula de Clinton.

En ese sentido, sin duda Kaine se ve opacado al lado de alguien como Warren quien es considerada una especie de celebridad progresista quien enciende las redes cada vez que se enfrenta a Trump por Twitter.

La senadora tiene 741,000 seguidores en Twitter, comparado con los apenas 48,100 de Kaine. Y la página de Facebook del senador tiene 23,000 likes, lo cual palidece al lado de los alrededor de 2,220,000 de Warren. Y aunque ganar un concurso de popularidad no es un requerimiento para la posición, manejar las redes con destreza y arrastrar millones de votantes nuevos a través de estas sí lo es.

Kaine el "aburrido"

Otra debilidad de Kaine—que depende de cómo se le mire, podría ser una fortaleza— es que muchos lo tildan de “aburrido”.

“Es verdad, sí soy aburrido. Pero la gente aburrida es la población que más está creciendo en este país”, bromeó el senador.

Si de capturar poblaciones se trata, Kaine podría ser la ficha más crucial. Desde el principio de las primarias Clinton ha arrasado con las minorías , de hecho, muchos le atribuyen su victoria sobre su rival demócrata Bernie Sanders a este factor.

Esa tendencia sigue más en pie que nunca a la hora de enfrentarse a Trump. Según una encuesta de NBC News y SurveyMonkey, ella gana 65% del voto hispano y 84% del voto negro, comparado a 28% y 9% para Trump, respectivamente. La encuesta se llevó a cabo a principios de mayo y abarcaba 14,100 personas y contaba con un margen de error de 1.2 puntos.

En contraste, a Clinton no le va tan bien con los hombres blancos como le va a Trump. El magnate se lleva 53% de ese voto a comparación con el 39% para ella, una ventaja de 14 puntos.

De manera similar, entre hombres, Trump tiene la delantera: aunque ella le lleva una ventaja de 15 puntos con las mujeres, él está por delante por 11 puntos con los hombres.

Tampoco le hace daño a Kaine que Virginia es un estado péndulo, del Sur tanto geográfico como cultural, y eso a un demócrata nunca le cae mal.

Así que un aburrido hombre blanco al que le sobra en experiencia lo que le falta en escandalos politicos podría ser exactamente lo que Hillary Clinton necesita en un vicepresidente.

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