Elecciones 2016

Siete claves para entender el foro presidencial de los veteranos entre Clinton y Trump

Los candidatos se enfrentan a las preguntas de militares y veteranos. Ambos tienen que ganarse una confianza que aún no tienen. La mayoría teme a Trump con armas nucleares.
7 Sep 2016 – 12:53 PM EDT

Este miércoles en Nueva York Hillary Clinton y Donald Trump acuden a un foro con preguntas de militares y veteranos de guerra en el portaaviones Intrepid. Son entrevistados en la NBC uno detrás de otro: primero Clinton y después Trump, según se decidió a cara o cruz con una moneda (los dos candidatos preferían hablar en segundo lugar).

Es la primera cita en la que aparecen casi juntos unas semanas antes del primer duelo: el debate presidencial del 26 de septiembre en la Universidad de Hofstra, en Long Island. El asunto protagonista, la seguridad, parece beneficiar a Clinton, que tiene más experiencia como ex secretaria de Estado, pero la audiencia es más favorable a Trump, que es más popular entre los veteranos.

Los dos candidatos se juegan mucho en cualquier aparición desde ahora hasta el 8 de noviembre. Aquí explico algunos datos para entender qué supone este foro para cada uno.

1. La desconfianza en ambos

La mayoría de los militares en activo y veteranos prefiere al candidato republicano, según esta encuesta de la NBC. Sin embargo, confían poco en ambos candidatos. Esto es un reflejo de la impopularidad de los aspirantes a la Casa Blanca también entre la población general.

Trump tiene mejores resultados que Clinton, pero sigue sin tener un nivel de aprobación abrumador en este segmento de la población de tendencia conservadora: el 53% de militares y veteranos confía en su habilidad como comandante-en-jefe frente al 37% que desconfía.

Entre los votantes registrados en general, ninguno de los dos candidatos tiene un apoyo mayoritario en este aspecto, pero los números de Clinton son mejores. La candidata demócrata sería una buena comandante-en-jefe, según el 46% de los votantes. El 39% creen que Trump cumpliría bien con este papel.

2. Trump es más peligroso con armas nucleares

Donde tiene una clara ventaja Clinton es en la gestión de las armas nucleares. En este punto, la mayoría de los votantes registrados y de los militares o veteranos se inclinan hacia la candidata demócrata.

Incluso, casi un tercio de los apoyan a Trump no creen que se pueda confiar en el buen juicio de su candidato con el botón nuclear y optan por contestar que ninguno de los dos es de fiar en este punto.

Trump ha sugerido varias veces, en privado y en público, que estaría a favor del uso de armas nucleares.

3. Los militares votan más y son republicanos

Los veteranos están entre los votantes más activos. En las elecciones presidenciales de 2012, por ejemplo, un 70% participó frente al 60% de la población general, según los datos de encuestas a pie de urna.

Los militares se inclinan en las elecciones hacia el partido republicano. IAVA, la asociación de veteranos de Irak y Afganistán que organiza el foro presidencial con la NBC, ha hecho también un sondeo de preferencias políticas entre sus afilados. El 36% se declaran republicanos y el 18%, demócratas.

4. Clinton es más guerrera

Hillary Clinton es una de las figuras de la Administración Obama que más empujó al presidente para que interviniera en Siria. Como senadora, votó a favor de la invasión de Irak. El equipo de Clinton en el Departamento de Estado la llamaba The Warrior” (“la guerrera”).

La candidata se llevaba bien con los generales Stanley McCrystal y David Petraeus, con los que compartía conversaciones y copas. El senador John McCain también congenia con la militarista Clinton por esta tendencia "halcona".

Ex espías y oficiales de seguridad incluso de la Administración Bush han apoyado a Clinton como nunca han hecho con ningún otro candidato demócrata. Una parte de la comunidad de seguridad ha rechazado a Trump, aunque no ha ido tan lejos como para pasarse al partido demócrata. En marzo, un centenar de republicanos de la comunidad de inteligencia y seguridad publicaron una carta contra Trump, pero sólo algunos han respaldado oficialmente a Clinton.

Respecto a los militares en activo, Trump presentó esta semana 88 firmas de apoyo. Clinton, 95.

Trump ha dado pocos detalles de cuál sería su política exterior o de qué haría ante crisis globales, pero ha repetido varias veces que Estados Unidos debe dejar de lado su participación en conflictos fuera de sus fronteras y dejar que Japón o Europa se defiendan por sí mismos. También sugirió que Estados Unidos debía ser “neutral” en el conflicto en Oriente Medio, aunque después se retractó.

5. La seguridad importa menos que la economía

Pese a los atentados en Europa y a la crisis en Siria, los estadounidenses no perciben que la seguridad o la política exterior deban ser las prioridades del proximo presidente.

La economía sigue ocupando el lugar más destacado en sus preocupaciones, según la encuesta que hace Gallup de manera periódica. El 19% de los encuestados cita la economía como el asunto principal. En segundo lugar, aparece la inmigración y en tercero, la cobertura sanitaria. Sólo el 9% de los interrogados cita la defensa nacional.

6. El Congreso decide

Tanto Trump como Clinton sugieren que aumentarán el gasto militar y en el cuidado de los veteranos, pero la decisión no depende de ellos. El presupuesto de Defensa está congelado en el Congreso por la falta de un acuerdo sobre el presupuesto doméstico.

Hay límites impuestos hasta 2021. La capacidad de alterarlos dependerá de qué mayoría salga en las cámaras el 8 de noviembre y de la disposición del nuevo presidente para negociar con los dos partidos.

7. El símbolo del Intrepid

La NBC ha elegido uno de los lugares más simbólicos en Nueva York para celebrar este foro. El Intrepid es un portaaviones de la Segunda Guerra Mundial que está anclado en el río Hudson y que homenajea de manera habitual a los veteranos y a sus familias, ya sea en exposiciones o en el popular cine de verano donde se proyectan películas como Rocky y Top Gun.

Desde que dos constructores neoyorquinos lo salvaron y lo restauraron, el barco ha servido como museo, pero tras los ataques del 11-S el Intrepid también funcionó como centro de operaciones improvisado del FBI. Ahora la asociación de veteranos destaca la importancia de celebrar aquí el foro cuando se cumplen 15 años del atentado.


Más contenido de tu interés