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Elecciones 2016

Por qué la estrategia de Trump de usar los “deplorables” contra Clinton puede salirle mal 

El candidato republicano busca usar el comentario inoportuno de su rival sobre sus partidarios para pintarla como intolerante. Pero al hacerlo, ha vuelto a centrar el debate en los niveles de odio en la campaña, una discusión de la que sale mal parado.
14 Sep 2016 – 10:48 PM EDT

La revelación de que Hillary Clinton fue diagnosticada con neumonía parecía ser la oportunidad para que Donald Trump y sus aliados echaran más leña al fuego a las teorías conspirativas sobre su salud.

Lejos de lo que muchos esperaban, el candidato republicano ha mostrado una actitud moderada con respecto a la salud de Clinton, quien permanecerá ausente de la campaña hasta el jueves tras sufrir un golpe de calor en el acto de homenaje del 11 de septiembre.

El irreverente magnate inmobiliario se ha centrado en una línea de ataque que cree que le puede dar más juego: pintar a su rival demócrata como la verdadera intolerante de esta campaña, después de que ella dijera que la mitad de los votantes de Trump son "deplorables".

“Hillary Clinton ha llevado a cabo una campaña llena de odio y negativa sin políticas, sin soluciones y sin nuevas ideas”, lanzó Trump el lunes en Carolina del Norte.

“Ella dijo que decenas de millones de estadounidenses patrióticos pertenecen a una ‘cesta de deplorables’. Habla de las personas como si fueran objetos, no seres humanos”.

Su campaña también sacó un aviso publicitario en televisión titulado “Deplorables”. Es emitido en Ohio, Pensilvania, Carolina del Norte y Florida, algunos de los estados más disputados de estas elecciones presidenciales.

Clinton luego se retractó de su comentario sobre los electores de Trump. Pero mantuvo firme su postura de que el republicano ha construido una campaña “basada en el prejuicio”.

"Es deplorable que Trump haya construido su campaña sobre el prejuicio y la paranoia, y dado una plataforma nacional a puntos de vista y voces de odio, incluido retuitear a un franja de intolerantes con una docena de seguidores y expandiendo su mensaje entre las 11 millones de personas" que lo siguen, dijo en un comunicado.

Esta semana, su campaña sacó un comercial que mezcla algunas de las frases más controversiales del magnate republicano: su promesa de construir un muro en la frontera con México, su burla a la discapacidad de un periodista del New York Times y su embestida contra la familia de un soldado musulmán estadounidense muerto en Irak.

Niveles de intolerancia

El jugo que Trump le está sacando al comentario inoportuno de Clinton sobre sus partidarios puede ayudarlo a encender las pasiones entre su base electoral, según algunos analistas.

“Creo que su mensaje apunta a los votantes republicanos”, dijo a Univision Noticias Michael McDonald, profesor de política en la University of Florida. “Busca energizarlos y terminar de convencerlos para que le brinden su apoyo”.

El candidato parece estar consolidando el respaldo de los republicanos, según McDonald. Encuestas recientes revelan que Clinton sigue al frente en la carrera electoral, pero Trump ha acortado la brecha a nivel nacional y en algunos estados claves como Florida y Ohio.

Sin embargo, a menos de dos meses de las elecciones, es poco probable que su nueva estrategia lo ayude a ensanchar sus niveles de apoyo entre las minorías.

“Creo que Trump se ha cavado un hoyo bastante profundo entre los votantes que no son blancos”, dijo a Univision Noticias Kyle Kondik, analista político de la Universidad de Virginia.

Empezando por su acusación de que México envía muchos “criminales” y “violadores” a EEUU, el republicano ha armado una nutrida colección de ofensas a lo largo de su campaña.

Puede que ahora tenga más autocontrol y sea más disciplinado, especialmente después de cambiar a su jefa de campaña, pero su discurso contra grupos como los inmigrantes hispanos y musulmanes sigue siendo igual de incendiario.

Hace dos semanas, adoptó su tono más sombrío en Arizona para agitar el miedo contra los indocumentados.

"Para quienes están aquí hoy ilegalmente y que estén buscando un estatus legal, tendrán solo una ruta y es solo una: volver a casa y solicitar reentrada bajo las reglas del nuevo sistema de inmigración legal que he presentando antes", sentenció.

Trump también ha sabido ganarse la antipatía de muchos votantes negros.

Durante las primarias republicanas, el magnate recibió duras críticas por demorarse en rechazar el apoyo que había recibido de un exlíder del grupo supremacista blanco Ku Klux Klan (KKK).

Y pese a lo que digan sus aliados, no se ha arrepentido en público por haber encabezado años atrás el movimiento “birther”, que alegaba sin pruebas que el presidente Barack Obama no había nacido en Estados Unidos.

El magnate ha intentado recientemente cortejar a la comunidad negra e hispana y pedirle su voto al grito de “¿qué tienen que perder?”.

No parece haber tenido mucho éxito. Un promedio de encuestas de agosto y septiembre del Washington Post-ABC muestra que el 5% de los votantes negros lo apoya.

En cuanto a los votantes hispanos, solo el 10.7% votaría por el candidato republicano, según el sondeo New Latino Voice de la Florida International University publicado en septiembre.

¿Racismo entre los partidarios de Trump?

Si bien criticar a los partidarios de los rivales suele ser visto como una metedura de pata, el analista Kyle Kondik considera que Clinton no cometió un traspié tan grave al sugerir que muchos de los votantes de Trump son prejuiciosos.

Por el contrario, duda que la demócrata se sienta “disgustada” al ver que el debate se ha vuelto a centrar en los niveles de odio y racismo que hay en la campaña, algo que no favorece a su rival republicano.

“Sí, la mitad de los partidarios de Trump son racistas”. Este era el titular el lunes de una columna de opinión de Dana Milbank en el Washington Post.

"En esta elección hemos comprobado que hay mucho más racismo del que creíamos. Salió a la luz como oposición al primer presidente afroamericano y ha sido amplificado por Trump”, afirmó el columnista.

Algunos sondeos también parecen respaldar las opiniones de que el discurso de Trump alimenta los prejuicios.
Una encuesta publicada por el Washington Post el lunes reveló que un 60% de los estadounidenses cree que Trump tiene una opinión “sesgada contra las mujeres y las minorías”. El 48% de ellos lo cree “firmemente”, según el sondeo.

La Universidad de Quinnipiac también publicó un sondeo recientemente que revela que la mayoría de los estadounidenses –un 59% frente a un 36%- cree que la forma en la que Trump se expresa “apela a la intolerancia”.


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