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Elecciones 2016

Perdidos los mexicanos, Trump se insinúa a los cubanos y venezolanos de Miami

El candidato republicano endurece su postura con el régimen castrista en un evento en Miami en el que intentó sumar a cubanos y venezolanos a su coalición de votantes blancos de Florida, sabedor del rechazo de muchos de estos por la izquierda y de que le ayudarían en la apretada pugna por el estado más importante.
17 Sep 2016 – 8:18 PM EDT

MIAMI, Florida -- Raras veces se escucha tanto español en las gradas de un evento de Donald Trump como en el de este viernes por la tarde en el centro de Miami.

Entre los miles de seguidores del candidato presidencial republicano en un salón del centro de convenciones James Knight, había muchos cubanoestadounidenses como comprobó el propio Trump cuando pidió que levantaran la mano. Para Trump era una oportunidad de hacerle un guiño a este grupo de votantes al que ha prestado poca atención y no desaprovechó la ocasión.

"Apoyaremos al pueblo cubano en su lucha contra la opresión del comunismo", aseguró el republicano. Los asistentes reaccionaron poniéndose en pie entusiasmados ante un llamado que pocos parecían esperar.

En una crítica al deshielo iniciado por el presidente Barack Obama añadió que solo negociará con el régimen de los hermanos Castro si respetan la libertad política y religiosa y liberan a los presos políticos. En varias ocasiones anteriormente había elogiado el acuerdo de Obama matizando que él hubiera conseguido un "mejor acuerdo".

"El acuerdo parcial del presidente sobre Cuba solo beneficia al régimen de los Castro", dijo este viernes. "Pero todas las concesiones que Barack Obama ha hecho al régimen de los Castro fueron hechas por medio de orden ejecutiva, lo que supone que el próximo presidente puede derogarlas y eso es lo que haré a menos que el régimen de los Castro acceda a nuestras demandas".

También fue celebrada su mofa del viaje de Obama a La Habana en abril: "Aterrizamos en Cuba y no hay ningún Castro esperándonos".


La cosa no acabó ahí. Acto seguido, Trump intentó congraciarse con la creciente comunidad de venezolanos en Miami que huyen de la crisis: "Vamos a hablar de un lugar llamado Venezuela". Trump pidió de nuevo que levantaran la mano pero solo un puñado reaccionó. "Guau, no hay muchos...". Aún así, Trump no se desanimó y leyó la promesa que traía preparada.

"Venezuela es un país rico en recursos, vibrante y bello, lleno de gente trabajadora e increíble. Pero Venezuela ha sido llevada a la ruina por los socialistas", dijo. "El próximo presidente de Estados Unidos debe solidarizarse con toda la gente oprimida en nuestro hemisferio y yo defenderé a los venezolanos oprimidos que desean ser libres".

Perdidos los mexicanos, Trump busca ahora explotar el potencial de comunidades hispanas menos reacias. El republicano tiene un considerable apoyo entre los cubanoestadounidenses de Miami, un bloque de votantes al que apenas había prestado atención hasta este viernes. Muchos de ellos le apoyan por el mero hecho de ser el candidato del Partido Republicano, la bandera bajo la que se han agrupado desde hace décadas. Pero con el cortejo directo de este viernes, Trump pretende mejorar unos números que son más bajos de lo habitual para un candidato republicano.

Distintas encuestas estiman que entre un 35% y un 45% de los votantes cubanoestadounidenses de Florida piensan votar por Trump. Los cubanoestadounidenses son la excepción dentro de un bloque de votantes hispanos que expresa un alto rechazo por un candidato percibido como racista.

En Florida, ese apoyo se suma al de los votantes blancos y podría servirle para inclinar la balanza en lo que se presenta como una dura pugna por el estado más importante de la elección.


Sobre a quién apoyan los venezolanoestadounidenses hay menos certeza, pero Trump sabe que muchos de los casi 250,000 establecidos en Miami tienen una predisposición contra el Partido Demócrata, al que asocian con la izquierda que ha conducido al país al caos actual.

Otra comunidad de Miami a la que tanteó en este viaje fueron los haitianoestadounidense. Antes de su mitin, se reunió en privado con profesionales de origen haitiano residentes en esta ciudad de inmigrantes. Sobre ellos, Trump se limitó a decir en su mitin "que hará campaña intensa para conseguir sus votos".

Rectificación

En su evento de Miami, Trump siguió exprimiendo la crítica de Clinton a los seguidores del republicano. Salió al escenario acompañado de la canción "Do you Hear the People Sing?" del popular musical 'Les Misérables', que evoca las marchas revolucionarias de la Francia decimonónica. "Saludos a todos ustedes deplorables", dijo Trump al inicio. "Oh, chico, vamos a pasarlo bien esta noche", añadió satisfecho con el atmósfera que creó su puesta en escena.

A sus espaldas la pantalla mostraba una imagen del musical con el añadido de una bandera estadounidense, otra con el nombre Trump y un aguila patriótica. Como si fuera un distintivo honorífico, el rótulo Les Deplorables (en francés con errata) daba nombre a la composición.


Durante su ataque a Clinton, el republicano sugirió que los guardaespaldas de la demócrata deberían dejar de portar armas. "Veamos qué pasa", dijo Trump quien falsamente asegura que Clinton pretende acabar con la Segunda Enmienda.

El republicano no mencionó nada sobre su admisión de la mañana en Washington: que el presidente Obama nació en Estados Unidos, un asunto incómodo que estaba obstruyendo sus intentos de arañar los votos afroamericanos que impulsan a Clinton.


Fuera del lugar del evento, en las calles de la zona financiera de Miami, medio centenar de activistas defensores de los indocumentados y partidarios de Clinton se manifestaron contra Trump. La poca asistencia a la protesta en el corazón de una ciudad hispana es un signo alarmante para la demócrata, que depende en buena parte del voto anti-Trump.

Antes de este viernes, Trump había sido criticado por cubanoestadounidenses de Miami por su postura respecto a la isla, que se distanciaba de la mayoritaria entre los republicanos. En un debate en Miami antes de la primaria de marzo, Trump criticó el deshielo iniciado por el presidente Barack Obama, proponiendo un "mejor acuerdo", algo que no convence a quienes se oponen a cualquier tipo de diálogo con el gobierno comunista de La Habana.

En septiembre del año pasado aseguró que el acuerdo de Obama con Cuba "está bien" añadiendo que él hubiera conseguido un mejor acuerdo "mejor" y "más fuerte", durante una entrevista con Daily Caller.

La enmienda de este viernes, busca dejar clara su postura sobre el asunto. Al mismo tiempo hablándole directamente a esta comunidad Trump contenta a muchos que prefirieron al senador Marco Rubio en la primaria de marzo. Entonces Trump arrasó en 66 de los 67 condados del estado, perdiendo únicamente en Miami-Dade, donde el local Rubio fue claramente preferido.

Como continuación de este esfuerzo, Trump está tratando de organizar una reunión con líderes cubanoestadounidenses de Miami el lunes en la Pequeña Habana, según pudo saber Univision Noticias con base en entrevistas con tres fuentes cercanas a la campaña. Un encuentro de este tipo fue cancelado en julio a causa del luto impuesto por la masacre de policías en Dallas.

Pero la propuesta que hace Trump tendrá una dudosa eficacia. La política hacia Cuba es cada vez menos importante para los cubanos de Miami. Los feroces anticastristas del exilio histórico han ido muriendo y las nuevas generaciones apoyan cada vez menos a los republicanos. En 2012, Obama ganó el voto cubano por 49% a 47% frente al republicano Mitt Romney.

A los jóvenes y a los llegados en las últimas décadas les parece bien el deshielo iniciado por Obama. Más del 60% de todos los residentes en Miami-Dade lo apoya, según una encuesta de Florida International University (FIU) publicada este miércoles.

"El peso de los cubanoestadounidenses en la coalición de Trump en Florida va a ser muy poco", predice Eduardo Gamarra, el politólogo que dirige las encuestas de FIU.


Varios de los que asistieron al mitin de este viernes decían apoyar a Trump por motivos distintos a su postura con respecto a la isla.

Antes del evento, Hilda Rodríguez, una enferemera de 55 años nacida en Guantánamo, decía que no le importaba la indefinición de Trump. "Todavía no tiene una visión de Cuba pero eso no importa. Lo que importa es este país. Necesitamos trabajos, estudios y reparar el desastre de Obamacare".

"A mí lo que me atrae de él es que es un símbolo de progreso. Él ha levantado Nueva York", decía Franky Faze, un joven cubanoestadounidense de segunda generación. "A mí me importa Cuba pero nací y me crié en este país y es lo que conozco".

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