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Elecciones 2016

Pennsylvania, Michigan y Wisconsin, tres estados del 'cinturon de acero' que le fallaron a Hillary Clinton

Fueron las tres sorpresas de esta noche electoral. ¿Cómo explicar que los demócratas hayan perdido en estos estados en donde las encuestas le daban ventaja?
9 Nov 2016 – 5:55 AM EST

A la 1:30 de la mañana fue oficial. Donald Trump había ganado en Pennsylvania por 78 mil votos. El estado que había votado demócrata en las últimas seis elecciones y que las encuestas indicaban como seguro para Hillary Clinton prácticamente selló su derrota.

Las urnas habían cerrado a las 8:00 PM pero el conteo fue largo. En parte porque un condado en particular, Lebanon County, que suele ser republicano, entregó tarde sus resultados.

Pennsylvania no había votado republicano desde 1988 cuando lo ganó George H.W. Bush.

Consciente de la importancia del estado y de que estaba en la mira de Trump, Clinton hizo campaña en este estado varias veces en los últimos días y tanto el presidente Barack Obama como su esposa Michelle también se unieron a los esfuerzos en la recta final.

Pero el esfuerzo fue insuficiente. Algo similar pasó en Wisconsin y Michigan, dos estados del llamado cinturón de óxido del centro del país, donde la pérdida del poderío económico estadounidense registrada en las últimas décadas generó un sustrato de frustración que explotó la campaña republicana.

Clinton contaba con ventaja en esos estados, según el promedio de encuestas de Real Clear Politics: 6,5 en Wisconsin, 3,6 en Michigan y Pennsylvania 2,1.

¿Qué pasó allí que las encuestas no identificaron?

Pennsylvania se perdió en Filadelfia

Hillary Clinton necesitaba a 600 o 650, 000 votos en Filadelfia, pero sólo obtuvo 550, 000”, dijo a Univisión Noticias Fernando Treviño, estratega demócrata mexicano americano afincado en la ciudad, invitado a seguir los resultados de la noche electoral en la fiesta oficial del partido en esta ciudad.

“Es la diferencia por la que se perdió”, agrega este experto refiriéndose a los 75,000 votos que separaba a Clinton de una victoria en ese estado.

Esa ventaja en la ciudad demócrata de Filadelfia era necesaria para contrarrestar el peso del voto republicano en el resto del estado.

Pittsburg y la ciudad de State College, en el condado de Centre, también han sido bastiones demócratas, dice este experto. Pero los números allí tampoco fueron suficientes.

Los resultados para Clinton también fueron decepcionantes en Scranton, la sexta ciudad del estado. El vicepresidente Joe Biden, nacido en esta ciudad, hizo campaña allí múltiples veces a lo largo de la campaña y pasó la semana entera en Pennsylvania haciendo campaña por la candidata demócrata.


“Creo que muchos votantes de Pennsylvania no habían votado en elecciones anteriores”, dijo Steve Jackson, votante en el norte de Filadelfia refiriéndose a que muchos republicanos salieron a votar en zonas rurales y que los esfuerzos por llevar a los votantes a las urnas eran mayores que las de su partido.

Mark Lieber que vino desde el estado vecino de Maryland para hacer campaña por Hillary Clinton y Katy McGuinty tuvo otra explicación: “Hay personas sin trabajo o subempleadas particularmente en el sector de la manufactura que ha exportado trabajos al extranjero”.

“Hay muchos trabajos en la manufactura que se han ido a la tecnología”, agregó para justificar el descontento con los demócratas de los votantes de Trump.


Michigan y Wisconsin

Donald Trump también dio la sorpresa en Michigan y Wisconsin, estados conservadores con áreas urbanas liberales. Las encuestas le daban a Hillary Clinton una ventaja más cómoda en estos dos estados demócratas del Medio Oeste industrial. Pero la estrategia del candidato republicano de meterse el 'cinturón del óxido' en el bolsillo dio su fruto.

Tanto Michigan como Wisconsin tienen un alto porcentaje de blancos sin educación terciaria, el grupo demográfico que le fue más favorable al magnate republicano. Su discurso proteccionista cautivó a muchos votantes de una región golpeada por la desindustrialización de los años 70 y 80.


Michigan, cuya ciudad más grande es Detroit -la cuna de la industria automotriz-, fue el estado elegido por Trump para hacer su cierre de campaña la madrugada del lunes.

Wisconsin es un estado de donde proceden figuras republicanas destacadas como el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan. Hace solo unas semanas el mismo Ryan había cancelado la invitación a Donald Trump a su estado tras el escándalo del video donde se jacta de acosar sexualmente a mujeres.

Y sin embargo Trump ganó en ese estado este martes. Aunque a lo largo de la carrera, Clinton tenía una ventaja bastante más considerable en Michigan y en Wisconsin que en Pennsylvania, fue en Wisconsin que Trump selló su victoria.

Los primeros análisis indican que el enojo del votante blanco, en su mayoría proveniente de una clase media empobrecida, impulsó la opción de Trump, quien los convenció con una mezcla de promesa de reedtitar glorias pasadas y revanchismo contra la clase política tradicional a la que culpan de los males padecidos en los últimos tiempos.

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