Elecciones 2016

Los republicanos ante el discurso de Trump sobre Orlando: 'no saben, no contestan'

La prudencia se ha instalado en las filas republicanas cuando se trata de hablar sobre el magnate, algunos no están de acuerdo con él y quieren evitar la polémica; otros no quieren arriesgar su propia reelección.
15 Jun 2016 – 9:47 AM EDT

Algunos senadores republicanos han esperado pacientes un cambio en el tono o en las propuestas con las que discrepan planteadas por el aspirante a representar a su partido en las elecciones de noviembre Donald Trump.

Frustrados algunos por la situación invariable y temerosos otros por el impacto que puede tener en sus constituyentes su opinión, cuando se trata de evaluar los comentarios -que han generado ya más de una polémica- de Trump, hay quien prefiere callar.

La última ocurrencia de Trump fue la insinuación que hizo tras la matanza de Orlando sobre lo que sabía o no el presidente Barack Obama sobre la amenaza del terrorismo y que algunos interpretaron como una acusación de que el mandatario podría estar a favor del Estado Islámico (EI, también conocido como ISIS por su sigla en inglés).

La campaña de Trump no ha aclarado a qué se refería el republicano.


También parece haber sido esa la gota que colmó el vaso para el líder de la mayoría en el senado, Mitch McConnell, quien aunque ha dicho que apoyará al aspirante, rehusó hablar con la prensa sobre estos comentarios.

No voy a comentar sobre los candidatos presidenciales hoy”, zanjó el martes el senador por Kentucky a preguntas de la prensa, según recoge el diario especializado en información política Político, que recuerda a otros senadores que prefieren guardar silencio sobre Trump.

En ocasiones anteriores McConnell ha reconocido que Trump debe mejorar en algunos aspectos, incluso le pidió que deje de atacar a las minorías del país y se centre en los temas que preocupan a los ciudadanos, pero esta vez prefirió mantener las distancias.

McConnel no es el único

La nominación de Trump abrió en este periodo electoral una crisis en el Partido Republicano. El presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan que dijo no estar listo para apoyar al magnate, ya cambió de opinión, mientras algunos, como los Bush, mantienen su oposición al virtual candidato.

Hace ya más de cinco meses que su número dos, el senador por Texas John Cornyn, dijo que no hablaría sobre Trump hasta después de las elecciones. “Deseénme suerte”, dijo a los periodistas.

Incluso el senador por Tennessee Bob Corker, que suena como uno de los posibles candidatos de Trump como vicepresidente, se mostró conflictuado con las últimas declaraciones del magnate. “No creo que tenga mucho que decir”, señaló.

Corker, que preside el comité de Relaciones Exteriores, ha reconocido que ha asesorado al magnate en algunos temas pero se ha sentido "desalentado por los resultados".

Es mucho lo que los republicanos se juegan en las próximas elecciones, no sólo la Casa Blanca, sino también la mayoría en la Cámara Alta por eso algunos, al menos de momento, optan por la prudencia.

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