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Elecciones 2016

Los dos candidatos más antipáticos de la historia reciente frente a frente

Hillary Clinton y Donald Trump llegan al primer debate presidencial con su imagen hundida en las encuestas y con el riesgo de ensuciarla aún más.
25 Sep 2016 – 5:32 PM EDT

HEMPSTEAD, Nueva York. ¿Manchará aún más el debate la enlodada imagen de Hillary Clinton y Donald Trump? Parece difícil pero es posible que así sea si el cara a cara presidencial de Hempstead, Nueva York, se acaba convirtiendo en un feo cruce de insultos.

Los dos candidatos presidenciales llegan al encuentro con unos mínimos de popularidad históricos.

La demócrata igualó al republicano en percepción negativa en la encuesta de Washington Post/ABC News que fue publicada este domingo. Ambos son vistos negativamente por un 57% de los sondeados. Clinton es vista de modo favorable por un 38% y Trump por un 37%.

Estos números tan negativos son semejantes a los de otras encuestas que inquieren sobre la imagen de los dos candidatos y en el caso de los sondeos de Washington Post/ABC News son los más bajos desde que hace 30 años comenzaran a hacer esa pregunta.

Sin embargo, mientras que la imagen de Trump siempre ha estado en números negativos, la de Clinton se ha hundido conforme ha avanzado el año electoral. La demócrata tenía una imagen favorable cuando lanzó su candidatura en la primavera del año pasado, pero desde entonces el desgaste de la campaña le ha pasado factura.

En particular, a Clinton le ha dañado la controversia sobre su uso exclusivo de un servidor privado de correo electrónico durante su tiempo al frente de la diplomacia estadounidense, que ha generado entre muchos votantes dudas sobre su honestidad.

Su popularidad ha dado un vuelco en poco más de tres años. En un sondeo de Washington Post/ABC News de junio de 2013, Clinton era vista favorablemente por un 61% de encuestados y desfavorablemente por un 33%.

Trump, sin embargo, lanzó su candidatura a mediados del año pasado con una imagen ya deteriorada por su estilo provocador y ofensivo con ciertos grupos, algo que no ha cambiado durante la campaña. Desde entonces el número de encuestados que lo ven desfavorablemente ha rondado el 60%.

La fuerte antipatía por los aspirantes a la presidencia hace que en la decisión de muchos votantes en noviembre no pese tanto su apoyo al candidato de su elección como su rechazo al candidato del bando contrario.

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