Elecciones 2016

Hillary Clinton pone a los hispanos en su radar para arrebatarle Georgia a Donald Trump

Un estado ganado por los republicanos en siete de las últimas ocho elecciones presidenciales figura al alcance de la demócrata. Los latinos, que se están registrando a un ritmo de récord, podrían ayudarla a dar esa sorpresa.
9 Sep 2016 – 4:18 PM EDT

Atlanta,GEORGIA -- Plaza Fiesta es una muestra patente de que la ciudad de Atlanta ha dejado de ser solo blanquinegra.

Este centro comercial al noroeste de la ciudad fue renovado en el año 2000 para evocar un mercado mexicano, con sus arcos, balcones y una fuente de piedra. Aunque se promociona como el "rinconcito de nuestro pueblo", tiene casi 300 tiendas y una superficie de más de tres campos de fútbol. Con ese tamaño podría competir con mercados similares en California y otros estados de gran presencia latina. Sin embargo, ese creciente poderío latino en Georgia aún no ha sido asimilado por muchos.

Georgia tampoco aparecía en el mapa de voto latino de los estrategas políticos al principio de esta campaña presidencial. Pero de repente un estado que ha sido ganado por los republicanos en siete de las últimas ocho elecciones presidenciales figura en las encuestas al alcance de la demócrata Hillary Clinton debido a la impopularidad de su rival Donald Trump.

Por ese motivo los votantes latinos han despertado un interés sin precedentes en este estado. La campaña de Clinton cree que una coalición de latinos, afroamericanos y blancos con estudios universitarios podría darle una victoria, dice Matt Barreto, encuestador de Latino Decisions, que trabaja para la exsecretaria de Estado.

Los latinos de Georgia se están registrando para votar a un ritmo sin precentes. Un récord de 58,000 se registraron entre el 9 de marzo y el 6 de septiembre hasta elevar el número total a 150,038 inscritos según cifras de la División de Elecciones del Departamento de Estado de Georgia consultadas por Univision. Los latinos ya suponen un 2.3% de los votantes registrados, más del triple que en 2004 cuando eran tan solo el 0.7%.

Pero a los encuestadores de Clinton les preocupa que en elecciones pasadas muchos de los registrados no acabaron votando.

"El reto con los latinos de este estado es que históricamente han tenido una baja tasa de participación, por eso los esfuerzos para movilizar su voto serán clave", le dice Barreto a Univision.

Un ejemplo de los votantes latinos a los que Clinton necesita convencer es Rosell Domínguez, empleado de una herboristería en Plaza Fiesta. Dice que Trump sería un peligro como presidente pero que no cree que necesite ir a votar porque es casi imposible que el republicano llegue a la Casa Blanca: "Tendría que intervenir Lucifer para que ese hombre gane".

Cambio histórico

El voto demócrata ya lleva una década creciendo en Georgia por eso expertos pronosticaban antes de esta campaña que en 2020 o 2024 se produciría el fin de un largo ciclo republicano (El último candidato demócrata que ganó aquí fue Bill Clinton en 1992). Trump podría acelerar ese relevo. En una encuesta de este martes del Washington Post, Georgia es uno de los feudos republicanos en peligro, junto con Arizona y la gran sorpresa de Texas.


"No tendremos que esperar a 2020. Ya ha llegado la hora y estamos emocionados", dice en una oficina de Clinton en Atlanta el presidente del Caucus Latino Demócrata de Georgia, Antonio Molina.

En Georgia, el equipo de Clinton ya hizo consultas sobre el voto de los latinos antes incluso de que se lanzara en campaña, algo que sorprendió gratamente a Molina.

"Con Obama en 2012 te llamaba su gente dos semanas antes del día de la elección y te preguntaban qué podías hacer para ayudar a movilizar el voto latino", recuerda Molina, que dice que su respuesta era encogerse de hombros incrédulo.

Uno de los planes de Clinton para las próximas semanas es traer a grandes figuras nacionales latinas para que le hablen a los votantes latinos, adelanta Molina. "Eso no había pasado nunca antes", añade.

Los latinos comenzaron a llegar a Georgia con el boom de la construcción de los Juegos Olímpicos de Atlanta '96 y ahora muchos de los hijos de aquellos inmigrantes han adquirido la edad de votar. Otros llenaron los trabajos duros y mal pagados en el campo que no atraen a los nacidos en Estados Unidos.


Recientemente una nueva ola de construcciones gracias al buen momento económico ha empujado a venir al estado a más inmigrantes, entre ellos boricuas que huyen de la crisis en la isla.

Cuestión de matemáticas

A Donald Trump no le faltan entusiastas seguidores en Georgia. El republicano ganó aquí en la primaria del primer supermartes, imponiéndose en todos los condados rurales, pero fue incapaz de vencer en la zona metropolitana de Atlanta donde el senador Marco Rubio fue claramente preferido.


Esa derrota en la gran ciudad es un gran punto débil de Trump ya que en Atlanta se concentra más de la mitad de los 10.2 millones de habitantes del estado.

Trump está perdiendo en esta ciudad a votantes como Marta Macías, la dueña de una taquería que ha votado desde hace décadas por candidatos republicanos y en noviembre lo hará por un demócrata por primera vez: "Me da pena decirlo pero tengo que votar por Clinton para impedir que gane Trump".

El discurso de Trump es popular con un sector de republicanos de Georgia que lleva más de una década apoyando leyes estatales contra los indocumentados. En este estado fue aprobada (y luego tumbada por las cortes) la polémica HB37, que seguía el ejemplo de Arizona que dio luz verde a las paradas policiales basadas en el perfil racial.

"Aquí en Georgia conocemos bien al tipo de republicano con las mismas ideas que Trump. La diferencia es que Trump habla sin filtros", dice la demócrata Brenda López, única candidata a ocupar el escaño vacante del distrito 99 en la Cámara de Representantes de Georgia.

Pero otros republicanos del estado dicen que son conscientes de que con Trump el partido ha optado por un camino que conduce a la derrota. "Es cuestión de matemáticas. Ya no podemos ganar sin apelar a las minorías", sentencia el consultor republicano Chip Lake.

Este estratega cree que una victoria de Clinton abriría los ojos a muchos: "Si Clinton gana Georgia será una alarma sonando en la mesita de noche a un nivel de decibelios imposible de ignorar".


Lea también:

Más contenido de tu interés