null: nullpx
Elecciones 2016

Entre humanos y robots: cómo las redes sociales están influenciando la campaña presidencial

No toda la actividad política en las redes sociales la realizan ciudadanos de carne y hueso, los robots están teniendo una gran influencia la conversación electoral.
2 Nov 2016 – 2:07 PM EDT

A lo largo de la campaña, el candidato republicano Donald Trump y sus seguidores han tildado de falsas las encuestas que le dan la ventaja a su rival demócrata. ¿Las pruebas para reforzar su argumento?: lo masivo de sus mítines y el número de seguidores que tiene en Twitter.

Aunque sí es cierto que con casi 13 millones de seguidores, Trump le lleva una ventaja a Hillary Clinton en Twitter, también es cierto que muchas de las cuentas que lo siguen son automatizadas. Por lo menos un tercio de los seguidores de Trump en Twitter son bots, según un analisis de politicalbots.org, un proyecto que monitorea el uso de bots para fines políticos, y por lo menos una quinta parte de los 10 millones que siguen a Clinton también lo son.

Los bots, cuentas de Twitter que publican contenido automaticamente, se popularizaron entre movimientos políticos, por su facilidad de programación y por el alcanze que pueden llegar a tener. Las cuentas dedicadas a criticar periodistas o usuarios que tuiteen en contra de sus candidatos, o las que se dedican exclusivamente a tuitear sobre sus candidatos ayudan a crecer la conversación, y a causa de esto los bots se están utilizando para distorsionar la popularidad de ambos candidatos en las redes sociales.

En una elección marcada por el rol particular de las redes sociales, estos robotuiteros podrían estar teniendo un efecto nefasto en la campaña y en la popularidad percibida de los candidatos. Un flujo de tuits a favor o en contra de un candidato u otro presenta una imagen falsa del estado de la campaña y que tantos seguidores tienen, algo también presente en las encuestas en línea que Trump citó como prueba de que ganó su primer debate.

En estas elecciones, el rol de los medios sociales ha crecido inmensamente, no solamente como medio de alcance para los votantes, sino también como forma de influenciar el voto y la percepción pública.

Redes como medio de campaña

Mientras Barack Obama luchaba contra John McCain en las urnas el 6 de noviembre de 2008, Heidi Carr mandó a sus estudiantes de la Universidad de Miami a centros de votación con instrucciones de que tuiteen lo que viesen. Pero se presentó un imprevisto: la mayoría de ni sabían lo que era Twitter.

Ocho años después, los estudiantes no son los únicos que usan Twitter: en menos de una década, las redes sociales se convirtieron en una herramienta indispensable para los políticos.

“Las redes ayudan a mandar un mensaje directamente desde las campañas. No hay nadie en el medio que lo filtra, son sus propias palabras”, así explicó Carr una de las razones por la meteórica popularidad de las redes sociales en las campañas.

“Los votantes quieren interactuar más, están buscando otro nivel de profundidad y más intimidad con los candidatos y las redes te dan eso”, dijo Juan Hernández, portavoz de la campaña del libertario Gary Johnson.

Para campañas como la de Johnson, que tienen menos dinero que las campañas de Clinton y Trump, las redes sociales son “la herramienta más importante” que tienen, dijo Hernández.

“Es una línea directa e intima para presentar nuestras propuestas”, él dijo, y también son gratis.

Estas elecciones no marcan la primera vez que las redes sociales se usan en la política. Facebook y Twitter ya se habían establecido como herramientas antes de las elecciones del 2012, pero los candidatos de ese momento las usaban de manera distinta.

Obama y su rival republicano en el 2012, Mitt Romney, usaban las redes “de manera bastante aburrida”, dijo Carr. Más que nada publicaban comunicados, cosas pre-escritas y aprobadas. Bastante lejos de la manera en que Trump usa su Twitter hoy en día.

“Trump es un maestro, la manera en que crea distintas frases y apodos, los cuales usa una y otra vez. Mantiene su mensajes simples: generalmente son uno o dos puntos, por eso es que Twitter es tan bueno para el”, dijo Carr. “[Clinton] es distinta. Parece más calculadora, sus redes sociales son mayoritariamente apoyos de celebridades, y es una buena manera de alcanzar a la gente”, agregó.

Las campañas de Trump no respondió a una solicitud de información sobre su estrategia en redes sociales, así que no se sabe definitivamente que tan envuelto está el candidato republicano con el manejo de sus cuentas.

La estrategia en redes de la campaña de Clinton es más clara. Han marcado una clara diferencia entre tuits generales de la campaña (la mayoría de las publicaciones), y los que vienen directamente de la candidata (los que están firmados: “-h”).

“La estrategia es bastante grande, hay muchos matices y sabemos que en esta campaña en particular las redes tienen un lugar bastante importante”, dijo Paola Luisi, parte del equipo de contenido digital de la campaña de Clinton. “Esta es la forma en que podemos llegar a comunidades y partes del país”.

La campaña de Johnson tiene un equipo de estrategia de redes sociales, aunque Hernández dijo que el candidato libertario participa bastante en el manejo de sus redes. La campaña de Jill Stein no respondió a una solicitud de información sobre el manejo de sus redes.

Según aseguraron sus respectivos portavoces, la estrategia de redes de las campañas de Clinton y Johnson yace en la conversación que se genera alrededor de las publicaciones. Un comentario o una publicación compartida de alguien que es amigo con una persona que no hubiese visto las publicaciones de Johnson por si mismo puede lograr lo que los algoritmos no.

“La gente puede ofenderse por algo que dice Trump, o no estar de acuerdo con algo que dice Clinton, pero siempre hay alguien que va a publicar eso, y muchas personas van a comentar o darle ‘me gusta’ a eso”, dijo Carr.

Es justamente esta conversación lo que bots como @losrDonldTrump intentan manipulear cuando llenan las líneas de tiempo de otros usuarios en Twitter con el contenido que quieran. En este caso son tuits claramente anti-Trump, pero también existen cuentas como @amrightnow, que cuenta con más de 33,000 seguidores y se dedica a tuitear teorias conspirativas sobre Clinton.

Sin embargo, algunos ven con preocupación la influencia que estos tuiteros virtuales podrían tener en las elecciones al presentar una falsa visión de lo que toma lugar en las campañas.

A medida que las redes sociales ganan protagonismo con los movimientos políticos, también va en aumento la actividad política que ocurre en las redes. Por ejemplo, ambos candidatos anunciaron sus compañeros de fórmula via Twitter.

Obama fue el primer presidente de la era de redes sociales, por lo cual quizás es apto que su sucesor y su éxito sea producto de esas redes también. La pregunta yace en si el éxito será del candidato y su equipo, o de programas que tuiteen por ellos.

Más contenido de tu interés