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Elecciones 2016

El problema hispano de Trump en Florida, el estado que puede decidir el próximo presidente

El republicano tiene bajísimas tasas de popularidad entre los votantes latinos en todo EEUU, pero su problema es especialmente grande en Florida, donde solo cuenta con un 12.9% de apoyo, pues este es un campo de batalla que podría ser definitorio en las presidenciales.
3 Ago 2016 – 12:04 PM EDT
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Donald Trump se puede dar el lujo de renunciar al voto hispano en estados disputados como Ohio y Pennsylvania. Pero en la crucial Florida, donde el electorado latino tiene mucho más peso y presencia, se topa con un muro infranqueable: solo el 12.9% de los votantes hispanos registrados lo apoyan, según una encuesta de la Florida International University (FIU) a la que tuvo acceso en exclusiva Univision.

Es un porcentaje “históricamente bajo para un candidato republicano” en el estado sureño, asegura a Univision Noticias Eduardo Gamarra, coautor del sondeo New Latino Voice de FIU, que lleva 16 semanas midiendo el voto latino. La última muestra fue tomada entre el 26 y el 31 de julio, e incluye por primera vez mediciones de Florida.

Un apoyo tan magro podría llevar a Trump a perder el estado y sus 29 votos electorales, muy codiciados en la carrera por los 270 votos electorales que otorgan la victoria al candidato presidencial. “Si la tasa de participación electoral de los hispanos es alta aquí, Trump corre el riesgo de no ganar”, dice Gamarra.

El republicano tiene planeado hacer una intensa campaña en Florida, donde celebrará dos eventos de campaña este miércoles, en Jacksonville y Daytona Beach. En particular esta última ciudad, en el área central, se ha diversificado en años recientes con la llegada de jóvenes hispanos.


La apuesta arriesgada de Trump

Los hispanos representan el 18% de los electores aptos para votar en Florida, un porcentaje mucho menor que en California o Texas. Pero a diferencia de esos lugares, de mayoría demócrata o republicana, Florida es el estado péndulo más grande de Estados Unidos. O sea, no tiene una preferencia clara y todo voto puede inclinar la balanza hacia un lado o el otro.

Ante este escenario, los candidatos presidenciales deben hilar fino en Florida para alcanzar muchos tipos de votantes. “El bloque hispano es crucial en Florida, como también lo son otros grupos”, dice a Univision Noticias Susan MacManus, profesora de la University of South Florida. “En 2012, (Barack) Obama solo le ganó a (Mitt) Romney por 0.9%”, una muestra de lo reñida que suele ser la elección en este estado.

La estrategia de Trump parece ir en sentido contrario. El republicano debe compensar la pérdida de apoyo entre demografías claves como las mujeres, los afroamericanos y los hispanos con el voto masculino blanco. ¿Esa jugada le servirá en Florida, unos de los estados que determinará su camino hacia la Casa Blanca?

Hay un factor que podría ayudar al candidato republicano: los blancos suelen votar de manera “más disciplinada” que otros grupos como los hispanos, que acuden menos a las urnas, según Gamarra. Y en Florida, pese a su diversidad, la mayor parte del electorado sigue siendo blanca.

Por ahora, el panorama electoral en Florida es incierto. En el sitio web Real Clear Politics, que hace un promedio diario de los resultados de encuestas recientes, Trump está empatado con su rival demócrata Hillary Clinton.

Temor por la pérdida del apoyo hispano

Hay republicanos hispanos en Florida que admiten su inquietud por el efecto devastador que Trump puede tener entre el apoyo latino hacia su partido. El comentarista Jorge Bonilla, ex candidato republicano a la Cámara de Representantes, es uno de ellos.

“Es una preocupación no solo mía, la compartimos muchas personas”, dice Bonilla, quien aclara que no apoya al magnate republicano. “Nos preocupa que Trump eche abajo muchos años de trabajo intentando alcanzar las comunidades hispanas”.

Para ser justos , la caída del voto hispano republicano en Florida es un fenómeno que precede a Trump.

En el pasado, el Partido Republicano solía ganar entre los latinos del estado gracias a una mayoría cubana conservadora marcada por un fuerte sentimiento anticastrista.

Con los años, la vieja guardia del exilio cubano dio paso a una nueva generación de jóvenes más abiertos a otras posturas políticas. La hegemonía cubana se quebró, además, con la llegada masiva de otros grupos hispanos más identificados con los demócratas, como los puertorriqueños.

Las alteraciones demográficas en el electorado hispano ayudaron a que en 2008, el actual presidente Barack Obama se llevara el 57% del voto hispano en Florida. Era la primera vez al menos desde 1988 que un demócrata lograba obtener esta mayoría.

Para sus rivales republicanos, el golpe fue aún más duro a nivel nacional. John McCain obtuvo un 42% del voto hispano en el estado, frente a un 31% en todo el país. Cuatro años después, Mitt Romney se llevó el 39% del voto latino en Florida, frente a un 27% a nivel nacional, según cifras del centro Pew Hispanic.

Esta vez, puede que Trump salga igual de mal parado en Florida que a nivel nacional. Según la última encuesta New Latino Voice, hecha por teléfono celular, un 12.8% de los hispanos registrados a nivel nacional votarían hoy por Trump, un porcentaje mínimamente menor al del estado sureño.

“El republicano hispano se encoge con cada ciclo electoral en Florida”, afirma Gamarra, y Trump no hace más que acelerar ese proceso.

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