Elecciones 2016

El líder de la batalla legal anti-Trump explica “el último esfuerzo dentro del partido republicano” contra su candidato

Pide que el Partido Republicano considere la regla número 9 que permite una votación para sustituir el candidato incluso después de la convención en caso de “muerte, dimisión u otra cosa”.
10 Ago 2016 – 8:47 PM EDT

Beau Correll es abogado en una pequeña ciudad de Virginia, Winchester. Fue el presidente de su partido local. Apoyó a Mitt Romney hace cuatro años. En julio, acudió como delegado a la convención en Cleveland. Es uno de los republicanos críticos con Donald Trump que no se quiere resignar a que el elegido en primarias sea el candidato de su partido el 8 de noviembre. Ahora sigue creyendo que no es demasiado tarde.

Correll, junto a la delegada de Colorado Regina Thomson, lidera el esfuerzo para pedir una reunión extraordinaria al comité nacional republicano y que considere la regla número 9 del partido que permite una votación para sustituir el candidato incluso después de la convención en caso de “muerte, dimisión u otra cosa”. El “otra cosa” (“otherwise“) cree que puede incluir el comportamiento y las declaraciones del candidato en los últimos días contra los padres de un soldado muerto en Irak, los líderes de su partido o las mujeres que se quejan de acoso laboral. Este martes, Trump ha sugerido la violencia contra Hillary Clinton.

El delegado de Virginia ya lideró en la convención la rebelión de Free The Delegates, un movimiento para permitir a los delegados votar en conciencia y no necesariamente a Trump. Correll fue a un tribunal en Virginia para que le liberara de la obligación, pero el comité nacional republicano se negó a admitir el debate sobre este punto.

Ahora algunos de aquellos aliados ya se han retirado sin esperanza de que puedan frenar a Trump, pero Correll dice que él no se rinde.

Aquí la transcripción editada de nuestra conversación sobre sus motivos y las posibilidades de su última iniciativa.

¿Por qué ahora?

Queremos quitar a Donald Trump de la candidatura. Lo estamos intentando hacer desde el grupo que lideró el movimiento para liberar a los delegados. Está claro que no es capaz de derrotar a Hillary Clinton. El comportamiento de Trump post-convención ha sido deplorable.

¿Qué necesita para que haya una reunión?

Necesitamos el apoyo de 16 miembros que representen no menos de 16 estados dentro del comité nacional republicano.

¿Cuántas firmas han recogido?

La recogida va bien, pero en muchos casos la gente no se atreve a firmar. También tenemos una petición online para personas que nos quieran apoyar en nuestro esfuerzo.

¿Qué posibilidades reales tiene esto de prosperar?

Estamos haciendo muchos progresos, pero la gente está asustada. Está siendo amenazada.

¿Por quién?

Reince Priebus (el presidente del Comité Nacional Republicano) tiene miedo.

¿Qué puede hacerles a los miembros del comité?

Puede someterlos a escarnio. Pero prefiero no entrar en detalles.

¿Cuál es el plazo para que su esfuerzo tenga sentido?

Por motivos prácticos, la reunión tendría que celebrarse a finales de agosto o a principios de septiembre. Después de eso, ya no podemos hacer nada.

¿Ha hablado con Priebus, que puede convocar esa reunión sin firmas?

No ha contestado mis llamadas telefónicas.

¿Busca un gesto simbólico?

Nada de simbólico. Queremos derrotar a Hillary Clinton. Y para eso necesitamos a otro candidato. He investigado las reglas del partido como abogado y esto se puede hacer.

¿Recurriría al “otra cosa” del artículo 9?

Sí, exactamente. Es una expresión que se ha escrito de manera ambigua a propósito.

Pero, ¿cuál sería el procedimiento para tener otro candidato?

Ya se hizo en los años 70 con un candidato a vicepresidente ( Tom Eagleton, el aspirante a vicepresidente con McGovern en 1972) que fue sustituido. La reunión se celebra según las reglas. Se sigue el procedimiento que ya está previsto para reemplazar a los miembros del Comité Nacional Republicano. Se puede descalificar a uno. A Donald Trump también.

¿Pero no hay un problema de legitimidad después de las primarias por todo el país donde los votantes han elegido?

No. Hay nueva información que no estaba disponible en las primarias hace meses. Todas las primarias son una votación en que se indica una preferencia en cada estado. Desde las votaciones han pasado muchas cosas. También desde la convención. Trump ha demostrado que no se toma en serio lo de llevar una campaña política. No es disciplinado ni respetuoso. Y no hay más que mirar las cifras de Larry Sabato, uno de los politólogos más respetados del país, para ver que si Trump sigue siendo el candidato vamos a perder por una gran diferencia. Clinton va a arrasar como no se ha visto en muchos años. Todavía espero que el Comité Nacional Republicano haga lo correcto y le dé la vuelta a esto antes de que caigamos por el precipicio.

Pero, ¿no tenían ya los votantes suficiente información sobre Trump? En las primarias ya había hecho declaraciones ofensivas y llevaba una campaña poco disciplinada…

Ahora hay más información. Por eso presenté una demanda para que liberaran a los delegados según la ley de cada estado. Para mí no es una revelación que no sea capaz de dirigir una campaña creíble.

Aun así, sigue habiendo cerca del 40% de votantes que apoyan a Trump.

No estoy de acuerdo. Hay que mirar la media de las encuestas de Real Clear Politics y en cualquier caso las nacionales cuentan poco. En los estados decisivos está claro que Trump va a quedar despedazado. Él dio su palabra a los republicanos de que su campaña iba a ser creíble, poderosa y ganadora. No ha cumplido su palabra.

¿Ha tenido algún contacto con el candidato independiente Evan McMullin?

No, pero espero que si esta reunión prospera y Reince Priebus hace lo correcto, se retire. Trump lo ha estropeado para todos.

¿Un candidato independiente no es la mejor opción a este punto?

No. Todavía podemos hacer algo significativo si celebramos una reunión a finales de agosto o principios de septiembre.

¿Cómo puede evitar en el futuro el partido republicano la situación en la que se encuentra?

A través de primarias cerradas. Para que no puedan votar los demócratas en las primarias republicanas y que cada partido asuma a su candidato. Ahora el sistema es muy triste porque todos los contribuyentes tienen que pagar por el proceso de nominación.

¿Hay debate sobre incluir a los superdelegados, como en el partido demócrata?

No. Cada partido tiene que tener sus propias reglas.

Si esto fracasa, ¿qué va a hacer después?

Estén atentos.

Muchos de los que luchaban en la convención con usted contra Trump ya se han resignado.

Digamos que éste es el último esfuerzo potencial dentro de las reglas del Partido Republicano.

¿Qué se puede hacer fuera?

Prefiero concentrarme en lo que está delante de mí.

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