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Elecciones 2016

El discurso de Barack Obama en 8 claves

En su intervención el presidente pidió el voto para Hillary Clinton, elogió a Bernie Sanders por su campaña y advirtió de la amenaza que representa Donald Trump.
28 Jul 2016 – 1:39 AM EDT

FILADELFIA, PENNSYLVANIA -- El presidente Barack Obama dio este miércoles por la noche su último discurso como presidente en una Convención Nacional Demócrata, pidiendo a los votantes que elijan a Hillary Clinton para conservar su legado.

En su intervención, Obama describió al republicano Donald Trump como una amenaza para el país, que ha explotado el miedo y el cinismo de los estadounidenses. Les presentamos a continación ocho puntos clave.

1. El video que le precedió

Un video de 10 minutos que repasó los ocho años de su presidencia preparó el ambiente antes de que Obama saliera al escenario. Producido por Peter Kunhardt y Davis Guggenheim, el cortometraje conectó su carácter con las difíciles decisiones y logros de su mandato. El video no ocultó los momentos en que el presidente mostró su vulnerabilidad como cuando lloró tras la masacre de Sandy Hook. Otro de los momentos estelares fue cuando cantó Amazing Graze, tras el tiroteo en la iglesia afroamericana de Charleston, Carolina del Sur.


2. Discurso de Boston 2004

Obama salpicó su discurso de referencias a la intervención que impulsó su carrera política hace 12 años en otra Convención Nacional Demócrata, la de Boston, cuando era aún un senador estatal de Illinois que se postulaba para el senado federal. Entonces Obama habló de los valores que le inculcaron sus abuelos de Kansas: honestidad, trabajo duro, amabilidad, cortesía, humildad, responsabilidad. También entonces hablaba de esperanza.

"Porque eran ustedes de quienes yo hablaba hace doce años cuando hablé de esperanza. Han sido ustedes quienen han alimentado mi obstinada fe en nuestro futuro, incluso contra toda probabilidad, incluso cuando el camino es largo. ¡Esperanza frente a la dificultad, esperanza ante la incertidumbre, la audacia de la esperanza!".


3. Optimismo

El discurso del presidente arrojó luz donde Donald Trump había sembrado sombras hace menos de una semana. Expresó optimismo en la capacidad del país para afrontar los retos del presente sin cerrar puertas ni abandonar los valores que han guiado a la nación a lo largo de su historia.

"Lo que nos hace estadounidenses, lo que nos hace patriotas, es lo que está aquí dentro", dijo señalándose al pecho. "Eso es lo que importa. Por eso podemos tomar la comida y la música y las vacaciones y estilos de otros países y combinarlos en algo que es únicamente nuestro", dijo. "Por eso cualquiera que amenaza nuestros valores, ya sean fascistas o comunistas o yihadistas o demagogos de producción local, fracasará siempre al final".

4. Su legado

Obama rebatió a Trump la idea de que Estados Unidos ha dejado de ser grandioso. Para ello repasó sus logros y los avances sociales durante su mandato: la recuperación tras la peor recesión en ocho décadas, la reforma sanitaria, la operación que acabó con Osama bin Laden, el acuerdo nuclear con Irán, el deshielo con Cuba, el Acuerdo del Clima de Paris y el matrimonio igualitario. "De acuerdo con muchas medidas, nuestro país es más fuerte y más próspero que lo era cuando empezamos".


5. Canto a los inmigrantes

En oposición a Trump, Obama dedicó parte de su discurso a subrayar los orígenes inmigrantes de su familia y los valores de inclusión como esencia del país. Los demócratas no podrán pasar una reforma migratoria mientras no tengan la mayoría en las dos cámaras del Congreso, pero el contraste con el mensaje de Trump ayuda a que hablar en español o defender los valores de los inmigrantes puede atraer más votos de los hispanos.

Hablando de los valores de sus abuelos y de la familia de Michelle Obama, dijo: “Sabían que eran los mismos valores que trajeron a inmigrantes aquí y creían que los hijos de esos inmigrantes eran tan americanos como los suyos, llevaran un gorro de cowboy o una kipá, una gorra de beisbol o un hijab”, dijo entre aplausos. “Eso es América. Esos lazos de afecto, ese credo común. No tenemos miedo del futuro. Le damos forma, lo abrazamos, como un solo pueblo”.

6. El guiño a los de Bernie

El presidente Obama ha servido de puente entre el ala más conservadora y la más progresista del partido. Aunque ha recibido críticas de los más izquierdistas, muchos de los delegados de Bernie Sanders salvan ahora a Obama. Ahora puede ayudar a atraer a algunos bernianos hacia Clinton. Como otros oradores, Obama interpeló directamente a los que apoyan a Sanders. La mención desató una ovación.

“Si están de acuerdo en que hay demasiada desigualdad en nuestra economía y demasiado dinero en nuestra política, todos necesitamos hablar más y ser tan organizados y tan persistentes como han sido los seguidores de Bernie Sanders. Todos necesitamos salir y votar a los demócratas en todos los cargos y después pedirles cuentas hasta que hagan el trabajo”.

7. El relevo

Fue casi una ironía que Obama, el senador novato que hace ocho años arrebató la presidencia a Hillary Clinton, hablara de “pasar el testigo” a la ex secretaria de Estado. Los Clinton llevan en la primera fila del partido desde finales de los años 80, pero ahora es Obama el que tiene el poder sobre la base.

Con contundencia, pidió a los suyos que se muevan a favor de Hillary como lo hicieron por él en 2008 y 2012.

“Al salir hoy de este escenario, estoy seguro de que el partido demócrata está en buenas manos”, dijo. “Estoy preparado para pasar el testigo y hacer mi parte como ciudadano privado”.

8. La aparición de Clinton

La noche anterior, la prensa había sido alertada de que algo especial iba a pasar al final de la noche y que estaba prevista una videoconferencia con Nueva York, aunque no de que se trataba de una conexión con Hillary Clinton. Pero este miércoles no había ninguna señal de la sorpresa.

Tras el final del discurso, Clinton apareció detrás del escenario y los dos líderes se abrazaron. Se marcharon juntos cogidos de la cintura mientras sonaba ‘Signed, Sealed, Delivered. I’m Yours’.

Fue la escenificación de la peculiar vuelta de la Historia: los destinos del primer presidente negro de Estados Unidos y de la que tal vez sea la primera mujer.

El abrazo fue una llamada más a que los votantes que más encumbraron a Obama -afroamericanos, hispanos, jóvenes y mujeres- no se queden en casa el 8 de noviembre.

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