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Elecciones 2016

Después de los Kennedy, los Bush y los Clinton, ¿nos esperan los Trump?

Los seguidores más incondicionales del candidato republicano animan a los hijos de éste a que se lancen a la política.
21 Jul 2016 – 2:26 AM EDT

CLEVELAND, OHIO. Si las convenciones de los dos grandes partidos políticos han sido tradicionalmente el trampolín para las estrellas emergentes, en la republicana que concluye este jueves los que podrían estar posicionándose para el futuro son los hijos del nominado Donald Trump.

Con el esperado discurso de Ivanka Trump este jueves por la noche, cuatro de los cinco hijos del candidato habrán hablado en horario estelar.

Sus intervenciones por supuesto tenían por fin ayudar a la candidatura de su padre, pero algunos de los mayores incondicionales del candidato en el estadio de la convención han pedido que se lancen también a la política, en particular a Donald Jr. y a Ivanka, a quienes muchos de ellos ven como elocuentes y carismáticos.

El senador de Tennessee Bob Corker llegó a sugerir que Trump eligiese a su hija Ivanka como candidata a la vicepresidencia."Sé que no sería aceptado, probablemente, pero no sé si he conocido a una persona más compuesta, brillante, bella en todos los sentidos", dijo Corker en una entrevista.

El discurso de Donald Junior fue elogiado incluso por algunos destacados demócratas como el exasesor de Barack Obama David Axelrod. Cuando los reporteros le preguntaron al concluir su discurso si algún día consideraría una carrera política, Junior respondió: "Me encantaría hacerlo, como un patriota".


Los analistas creen que los hijos de Trump podrían contribuir a mejorar las opciones electorales de Donald Trump con los jóvenes votantes. En particular, el discurso de Ivanka esta noche es visto como una oportunidad para mejorar la imagen de su padre entre las mujeres. La rival demócrata de Trump, Hillary Clinton, le aventaja en 15% según una encuesta de WSJ/NBC.

Aunque es en estos días que han tomado el primer plano, los hijos de Trump han desempeñado un importante papel durante toda su campaña. Le han asesorado desde el principio y se dijo que estaban detrás de la destitución hace un mes del jefe de campaña Corey Lewandowski.

También han adoptado posiciones de nivel en la organización de su padre. Donald Jr., de 38 años, e Ivanka, de 34, son ambos vicepresidentes ejecutivos; Eric, de 32, es presidente de la Bodega Trump en Virginia. (Y la otra hija oradora, Tiffany, de 22 años, acaba de graduarse de la universidad).

Familia unida

La confianza que Trump tiene en sus hijos es un rasgo aprendido de su propio padre, Fred, el patriarca que inició el imperio empresarial y que le preparó para heredarlo. Trump siempre ha sido un hombre de familia a pesar de sus dos divorcios y no hay conflictos aparentes entre los hijos venidos de distintos matrimonios, subraya en conversación con Univision Gwenda Blair, autora de la biografía 'The Trumps'.

"Se percibe que sienten amor real", dice Blair. "Sus discursos son genuinos en contraste con los cálculos de los otros oradores".

Donald Trump ha dejado claro en ocasiones que cree que su familia es especial. En el libro para emprendores que escribió en 1987 'The Art of The Deal' se vanaglorió de pertenecer al "lucky sperm club" (el club del esperma afortunado).

Si la cuenta de Twitter de Donald Trump sirve de guía de sus más fieles aliados, no debería sorprender entonces el rol prominente que sus hijos tienen en su campaña. De las 25 personas reales a las que sigue el ya nominado republicano para la presidencia, seis son familiares: su esposa Melania, sus hijos Donald Jr., Ivanka y Eric y dos de sus nueras, Vanessa y Lara. Solo uno es político y es el último al que ha agregado: el gobernador de Indiana Mike Pence, el aspirante a vicepresidente al que presentó la semana pasada.

El protagonismo de los hijos de Trump sobresale en la historia electoral reciente, le dice a Univision Katherine Jellison, profesora de la Ohio University especializada en las familias presidenciales. La experta dice que el ejemplo más parecido fue el papel activo que jugaron las hijas de Richard Nixon en sus campañas. "Entonces el atractivo que ellas ofrecían era aparecer como la alternativa a la contracultura de la época", dice Jellison.

Elijan o no lanzarse a la política es probable que, si Trump fuera presidente, sus hijos no se mantendrían apartados del ojo público a diferencia de lo que ha ocurrido con las últimas familias presidenciales, añade Jellison, que predice: "Serían portavoces y, como en los negocios, seguirían siendo sus más cercanos asesores".

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