Elecciones 2016

Cuando Trump habla de muro con México, los asiáticos de California recuerdan su propia 'pared'

Muchos aseguran que el plan de deportaciones del republicano no sería aplicable, pero los orientales en California recuerdan que no hace mucho tiempo el grito racista de un hombre terminó convirtiéndose en una ley que los marginó y hasta los expulsó del país.
6 Jun 2016 – 5:06 PM EDT

San Francisco, California- Los miembros de la familia Quan estuvieron indocumentados por unos 100 años, desde que llegaron de China a la bahía de San Francisco alrededor del año 1860, pero recién en 1949 uno de ellos obtuvo la ciudadanía estadounidense.

Fue Jean, quien eventualmente se convertiría alcaldesa de la ciudad de Oakland, California.

A Jean Quan , que ahora tiene 66 años, el discurso de Donald Trump sobre el muro que quiere construir en la frontera con México le recuerda la historia de su propia familia y la Ley de Exclusión China.

Los Quan llegaron como miles de asiáticos en barcos al puerto de San Francisco, primero a buscar riqueza en el esplendor de la fiebre del oro y luego a construir los ferrocarriles del Oeste del país.

Esas oleadas de mano de obra barata que llegaban a asentarse a California desde China, Vietnam o Corea despertaron rechazo en los blancos que los responsabilizaban por la falta de empleo.

El odio hacia los asiáticos encontró su voz en Denis Kearney, el líder del partido de los Trabajadores de California en la década de 1870, que hizo famosa la frase: "The Chinese must go!" (¡Los chinos deben irse!).

Aquel rechazo se transformó en fuego en 1877, cuando en una revuelta cientos de hombres blancos quemaron partes del barrio chino de San Francisco.

Luego se hizo ley con la llamada Exclusión China de 1882 ( Chinese Exclusion Act) que prohibía el ingreso de trabajadores orientales a EEUU y que estuvo vigente hasta 1943, y algunas de sus restricciones hasta entrados los años ‘60.

Para algunos aquel grito de "¡Los chinos deben irse!" reverbera hoy en los cánticos “¡construye el muro!” ( Build the Wall!, en inglés) de los seguidores de Trump.

Hablando en serio

Las paredes de la oficina de campaña de Hillary Clinton en Oakland, una ciudad separada por un puente de San Francisco, están tapizadas con carteles de colores escritos a mano: "Amor, Trump odio", "Estoy con ella", "Bill Clinton para primer caballero".


La sala está poblada de mujeres que revisan listas y llaman por teléfono para persuadir a posibles votantes de que elijan a la exprimera dama en las primarias del martes en California.

Jean Quan es una de esas voluntarias que también va puerta a puerta por Oakland, la ciudad que gobernó hasta 2015. Cree que para votar a Donald Trump tienes que “estar loco o ser racista”.

"Muchos me dicen que votarían a Trump, que no creen que él hable en serio cuando dice que deportaría a millones de indocumentados. Sí, él está hablando en serio”.


El empresario y sus dichos despiertan en la comunidad un rechazo y una visión muy negativa (61%), según una encuesta del Asian and Pacific Islander American Vote (APIAvote).

Del estudio se desprende que desde las últimas elecciones presidenciales, un 12% más de asiáticos se identifican como demócratas y tienen más cercanía ideológica con el Partido Demócrata que con el Republicano en temas como educación, seguridad social y migración.

Hillary Clinton goza de una popularidad mucho más alta entre los asiáticos (62%) que entre el público en general (37%). Y Bernie Sanders que también tiene una visión favorable (48%), enfrenta un mayor índice de desconocimiento entre los asiáticos.

Los números asiáticos

En EEUU viven unas 22 millones de personas de la comunidad de Asiáticos Estadounidenses e Isleños del Pacífico (AAPI, por sus siglas en inglés).

En todo el país, los asiáticos elegibles suponen algo más de 9 millones. Con 6,5 millones, California tiene la mayor concentración de orientales de EEUU.

A pesar de que la comunidad no es un gran botín electoral a nivel nacional, en California sí lo son ya que representan un 12% del electorado, según el Instituto de Políticas Públicas del estado.

La participación de los asiáticos en las urnas es baja por varios factores, explican a Univision expertos del Asian Law Caucus , el más antiguo organismo de EEUU de defensa de los derechos civiles de la comunidad en San Francisco: la barrera del idioma y la falta de cultura del voto porque muchos vienen de países que no son democráticos.

“Votar es algo multigeneracional. Si creces viendo a tus padres, es probable que tu votes. Tratamos de que la gente se involucre porque para que una comunidad sea escuchada tiene que ir a las urnas”, dice Jonathan Stein abogado y especialista en derechos de voto del Asian Law Caucus.

“Bebés anclas”

Los asiáticos ven con resquemor a Trump también por sus dichos de que "los 'bebés anclas' no son ciudadanos estadounidenses", como se denomina a los hijos de indocumentados nacidos en EEUU que luego patrocinan la residencia de sus padres.

Vicki Shu, de 47 años nació en Michigan y es hija de chinos, es otra de las voluntarias que trabaja para la campaña de Clinton en Oakland.

Sentada en uno de los escritorios de la oficina, lleva un pin que dice "California por Hillary" y una sonrisa. El término 'bebé ancla' la fastidia.

“Sí. Muchos de nosotros somos ‘anclas’, muchos patrocinamos a nuestros padres o hermanos para que obtengan los papeles. Se trata de unificar familias”, dice.

“Yo nací en un campo de refugiados y no tuve ciudadanía de ningún país hasta mis 12 años. Mis padres dejaron Vietnam ilegalmente y mi madre estaba embarazada de mí cuando escapó. Cuando Trump ataca a los ‘bebés anclas’, me ataca también a mí y a mi familia”, dice Bao Nguyen alcalde demócrata de la ciudad de Garden Grove, California.

Los asiáticos han tenido su propio muro

Loading
Cargando galería


Según datos de AAPI se calcula que viven en EEUU 1,5 millones de asiáticos indocumentados de los cuales más de 400,000 están en California. AAPI informa que al año nacen unos 20,000 bebés de padres orientales sin documentos.

Trump, dicen Jonathan Stein y Kevin Lo del Asian Law Caucus, no solo despierta indignación sino también miedo Aseguran que cuando el magnate habla de deportaciones se multiplican los llamados de asiáticos que, aún siendo ciudadanos estadounidenses, tienen miedo de que los saquen del país.

“¿Qué pasará con nosotros si Trump es presidente?”, dicen es preguntan muchos.

Aunque hay quienes creen que si el empresario llegara a la Casa Blanca no aplicaría su plan de deportaciones y cerrojos en las fronteras, a algunos orientales la retórica del republicano les recuerda que no hace mucho ellos lo vivieron en carne propia.

Cuando escuchan gritar a los seguidores de Trump “¡construye el muro!”, muchos asiáticos piensan en cómo aquella la Ley de Exclusión China comenzó con un hombre que gritaba “¡Los chinos deben irse!”.

Lea más:


Publicidad