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Elecciones 2016

Cuáles son los poderes del comandante en jefe que tendría un Trump presidente

El temperamento del candidato republicano inquieta a muchos que creen que es un peligro entregarle la responsabilidad del botón nuclear y otras competencias con poco control externo.
5 Ago 2016 – 10:33 AM EDT

El presidente Barack Obama y otros líderes políticos han lanzado el mismo mensaje a los votantes: Juzguen ustedes si Donald Trump está listo para ser el comandante en jefe.

El temperamento voluble e irascible del candidato presidencial republicano inquieta a muchos que advierten del gran peligro que tendría al frente de las fuerzas armadas.

Pero ¿cuáles son esas funciones que asumiría Trump?, ¿hasta qué punto un presidente Trump tendría la libertad de tomar decisiones bélicas por su propia cuenta?

En efecto, el poder más importante que tendría es el de mandar tropas al combate o impulsar una guerra nuclear.

Él ya ha dado a entender que sería un presidente de gatillo fácil.

Según reveló este miércoles Joe Scarborough, periodista de MSNBC, el magnate habría preguntado a un experto en asuntos exteriores anónimo “¿si tenemos armas nucleares, por qué no podemos usarlas?”.

Aunque la campaña de Trump haya desmentido este relato, no es la primera vez que el tema aparece en boca del candidato presidencial.

“Si alguien de ISIS nos ataca, ¿no responderías con una arma nuclear?”, preguntaba ya en marzo el magnate en una entrevista con Chris Matthews de MSNBC.

Lea también: Obama afirma que Donald Trump "no es apto" para ser presidente

El botón nuclear

La autorización de un ataque nuclear se puede hacer desde una sala en el sótano oeste de la Casa Blanca conocido como el Situation Room.

Pero un ataque también se podría lanzar desde un maletín (también conocido como botón nuclear), que acompaña siempre al presidente cuando está de viaje. Esto lo dijo Dick Cheney, vicepresidente de George W. Bush en una entrevista con Fox News en el 2008.

En esta misma entrevista, Cheney dijo que para lanzar un ataque nuclear, el presidente “no tiene que pedirle permiso a nadie. No tiene que llamar al Congreso. No tiene que discutirlo con las cortes".

Otras fuentes matizan que un ataque nuclear tendría que hacerse con la aprobación del secretario de Defensa, aunque en caso de desacuerdo este podría ser destituido.

La aparente facilidad con la que se puede decidir un ataque y la rapidez de reacción que generaría un enfrentamiento nuclear desde Rusia o China por ejemplo, hacen aun más preocupantes las declaraciones de Trump en esta materia.

Opiniones polémicas

Este viernes tras anunciar públicamente su apoyo a la aspirante demócrata Hillary Clinton en un artículo de opinión publicado en The New York Yimes, el exdirector en funciones de la CIA Michael Morell señaló que Trump "no tiene experiencia en temas de seguridad nacional. Incluso algo más importante, los rasgos de caracter que exhibió durante las primarias sugieren que sería un comandante en jefe pobre, incluso peligroso".

John Noonan, experto republicano en seguridad nacional quien ha tenido él mismo la llave de cabezas nucleares, publicó ayer una serie de tuits expresando su preocupación frente a la posibilidad de que un presidente Trump controle un arsenal nuclear: “Imagínate la posibilidad de lanzar [una bomba nuclear] sin saber si nos están atacando o si es porque algún líder extranjero dijo algo ofensivo en Twitter”.

El papel del comandante en Jefe: ¿con o sin el Congreso?

Además, como comandante en jefe, el presidente también está encargado de las fuerzas armadas: el ejército, la marina, la fuerza área. Todos reciben órdenes del presidente.

Aunque éste no tenga la potestad de declarar la guerra sin el apoyo del Congreso, la Constitución sí le permite enviar tropas, buques de guerra u ordenar bombardeos aéreos en un contexto que no se defina como “guerra”.

Así lo explica Stephen Vladeck, experto en derecho constitucional y seguridad nacional en la Universidad de Texas: “el comandante en jefe no puede llevar a un país de manera unilateral a la guerra”.

“Pero sí existe la posibilidad de recurrir a la fuerza militar fuera de ese ámbito”, puntualiza este experto.

Da como ejemplo el caso de Libia, cuando en el nombre de la lucha contra Estado Islámico (EI, también conocido como ISIS), en 2015 Obama ordenó bombardear este país sin el visto bueno del Congreso.

En la práctica, si la lucha contra el terrorismo no es definida como una guerra propiamente dicha, los líderes no ven necesaria la aprobación del Congreso.

“A fin de cuentas, es una cuestión política, no legal”, señala Vladeck.

De hecho, desde entonces Obama ha admitido en entrevistas con The Atlantic que la misión en Libia “no funcionó”. En este caso, una decisión conjunta tal vez hubiera generado un mejor plan de intervención.

Leyes tras el 11 de septiembre

Aprobada por el Congreso después de los ataques del 11 de septiembre, esta ley le otorga al presidente el derecho de usar la fuerza necesaria contra naciones, organizaciones o personas relacionadas con el 11 de septiembre.

Pero según Vladeck esta ley “ha sido interpretada hasta por Obama no solo contra Al Qaeda sino contra otros grupos también”.

Así, la ampliación polémica del poder ejecutivo ha sido el objeto de críticas de académicos y grupos de derechos humanos.

Pero dentro del Congreso, el senador Tim Kaine, ahora compañero de fórmula de Hillary Clinton, es de los pocos que se ha opuesto al uso de ley AUMF en la lucha contra el terrorismo.

Un verdadero peligro

Vladeck dice sentirse “aterrado” por la posibilidad de que Trump sea comandante en Jefe.

Según este experto, “Trump podría argumentar que el Congreso ha autorizado el uso de la fuerza militar contra grupos terroristas”. Lo cual es cierto.

“Lo maravilloso del sistema constitucional estadounidense está en la rendición de cuentas que le pide al Ejecutivo”.

“Pero esto no funcionará con un ejecutivo al que le da igual” advierte este experto.

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