Elecciones 2016

Cómo los republicanos perdieron California por culpa de un candidato antiindocumentados

Hace 22 años el gobernador Pete Wilson presentó propuestas, como la 187, muy similares a las que hace hoy Donald Trump. ¿Sufrirá el GOP en el resto del país lo mismo que le pasó en California?
6 Jun 2016 – 12:04 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Quizás Donald Trump no se acuerde del anuncio electoral de 1994 del entonces gobernador de California Pete Wilson pero los mensajes de ambos parecen extraídos del mismo manual.

"Siguen viniendo: dos millones de inmigrantes ilegales en California", narraba una voz con tono funesto en aquel anuncio de televisión mientras imágenes de cámaras de seguridad mostraban a inmigrantes saltando un paso fronterizo.


Con ese video, el republicano Wilson promovió su reelección y la aprobación en referéndum de la proposición 187 una ley que negaba el acceso de los indocumentados a la educación y sanidad pública.

Wilson consiguió sus objetivos a pesar de ser desafiado por una protesta en Los Ángeles más grande que las organizadas en su momento contra la guerra de Vietnam.

Pero esa victoria fue engañosa. En primer lugar porque los tribunales tumbaron su ley por inconstitucional y nunca fue aplicada; y por otro lado, sus compañeros republicanos en California acabaron pagando un alto precio a largo plazo.

Aquella campaña despertó el poder electoral de los latinos de California que a partir de entonces votaron en masa contra los republicanos, contribuyendo a que el estado se convirtiera en uno de los feudos demócratas más sólidos en elecciones presidenciales.


" El partido de Pete Wilson"

"Aún hoy siguen recordándonos como el partido de Pete Wilson", le dice a Univision Héctor Barajas, estratega republicano en California.

"Perdimos el voto de los latinos por más de dos décadas y a pesar de que hemos hecho mucho para recuperarlo, todavía seguimos teniendo muchos problemas", agrega.

Ahora con Trump como virtual nominado republicano, líderes de ese partido en el estado alertan de que esos esfuerzos de reconciliación paralelos a los de otros estados, podrían verse desbaratados. Aún peor, el mal republicano en California podría propagarse al resto del país.

Algunos republicanos temen que Arizona e incluso la fiel republicana Texas podrían pasar a manos de los demócratas en la elección presidencial.

Además, el divorcio entre los republicanos y los hispanos podría ser duradero. En una entrevista este jueves, el líder de la mayoría en el Senado Mitch McConnell. recordó que el Partido Republicano perdió a los votantes afroamericanos por culpa de la campaña en 1964 del empresario conservador Barry Goldwater.

Fin de la apatía latina

Los efectos de la campaña de Pete Wilson para los republicanos fueron devastadores.

Nunca después de la campaña por la proposición 187 volverían a ganar los republicanos California en una elección presidencial, perdiendo así el mayor botín de votos electorales del país, 55. La pérdida es aún más dolorosa si se tiene en cuenta que el estado había sido uno de los feudos republicanos más seguros desde 1952.

En la última elección presidencial, casi ocho de cada diez latinos de California votaron por el presidente Barack Obama.

El principal impulsor de este cambio fue el despertar electoral de los hispanos.

Hasta antes de la proposición 187, la participación de los latinos en la política de California se había caracterizado por una relativa apatía.

Pero a partir de aquella elección de 1994, el número de latinos registrados para votar creció mucho más rápido que en otros estados como Texas o Nueva York donde no se respiraba un clima anti-indocumentados y la adhesión a los demócratas ha sido desde entonces abrumadora a nivel local, estatal y federal.

En 1994, demócratas y republicanos de California se repartían casi en igualdad los escaños en el congreso de Washington, pero ahora el Partido Demócrata controla los dos del Senado y tres cuartos de los asignados al estado en la Cámara de Representantes.

La movilización contra la medida del gobernador Wilson también fue la chispa que despertó el interés político de varios latinos que hoy ocupan cargos electos en California.

Es el caso de Kevin de León, el primer presidente latino del Senado estatal en más de 130 años.


De León, que era profesor de inglés para clases de ciudadanía, fue uno de los cinco líderes que organizaron la gran marcha de Los Ángeles del 16 de octubre de 1994.

"Fue la 187 lo que me llevó a concluir que era muy importante involucrarme en el proceso electoral para defender a los indocumentados", dice en entrevista con Univision.

"Avergonzados"

El senador ve ahora con la candidatura de Trump una repetición de la historia. "Los republicanos pagarán por lo menos por una generación las consecuencias", dice De León, quien añade que algunos colegas republicanos le han confesado en privado que se sienten avergonzados por Trump.

Otros legisladores californianos y congresistas de Washington por este estado sí han apoyado al candidato, como es el caso del líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy.


Esta persevancia de algunos republicanos californianos en apoyar el mismo mensaje que les causó daño causa cierta perplejidad entre quienes no se explican cómo no han aprendido la lección.

El analista de la consultora Latino Decisions David Damore explica que se debe a una cuestión de incentivos. "Algunos candidatos no sienten la necesidad de moderarse porque no hay latinos en sus distritos o porque sus votantes se muestran receptivo a ese tipo de mensajes".

Pero otros republicanos como el senador John McCain de Arizona han hablado abiertamente de que temen no ser reelegidos por culpa del daño que les causará compartir papeleta de voto con Trump.


Las protestas de latinos contra Trump , la pésima imagen del candidato entre la comunidad y el aumento de las solicitudes de ciudadanía hacen pensar que los latinos le darán un voto de castigo en noviembre.

Si eso ocurre, la elección de noviembre será un paseo para el candidato o candidata demócrata.

"Si Texas, Arizona, Florida, Colorado se vuelven azules será imposible elegir a un presidente republicano", advierte el republicano Barajas. "No queremos que le pase a Estados Unidos lo mismo que le ha pasado a California".

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