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Elecciones 2016

Cómo la chequera de Silicon Valley llena las arcas de la campaña de Hillary Clinton

El esfuerzo de la candidata demócrata en California no es por los votos, que los tiene asegurados en ese estado tradicionalmente demócrata, sino por la gruesa chequera de los empresarios. Y le está dando resultado.
13 Sep 2016 – 5:33 PM EDT

A través de una llamada a un evento de recaudación de fondos en San Francisco la noche del lunes, en el que se suponía debería estar presente, la candidata Hillary Clinton le reiteró a los asistentes que no fue fácil seguir las órdenes de su médico y quedarse en casa después de haber sido diagnosticada con neumonía.

"No es fácil para mí seguir las órdenes de mi médico y descansar para poder volver a la campaña electoral, pero voy a hacerlo porque tenemos mucho trabajo por delante", dijo Clinton en teleconferencia ante unas 2,500 personas que asistieron al Masonic Center en el acaudalado barrio Nob Hill, según la campaña.

Con entradas que oscilaron entre 250 y 50,000 dólares, los asistentes vieron la presentación prometida de la cantante canadiense K.D. Lang y de la estadounidense Lizz Wright, pero se quedaron con ganas de ver a la candidata, quien el domingo sufrió un episodio de acaloramiento y deshidratación que la obligó a guardar reposo por los siguientes tres días.

"Me gustaría mucho poder estar allí", dijo Clinton desde su casa en Chappaqua, Nueva York, tras ser presentada por el vicegobernador de California, Gavin Newsom.

La aspirante demócrata sabe cuánto le pueden aportar los contribuyentes en California por eso no es gratuito que aunque se de por sentado que los 55 votos electorales de este estado irán a su partido (ha sido así desde 1992), solo en las últimas dos semanas de agosto Clinton haya participado en ocho actos de recaudación de fondos.

En una gira maratónica Clinton estuvo en Piedmont, Silicon Valley, Los Ángeles y el Condado de Orange, esfuerzo que le significó más de $10 millones para su campaña. El evento más connotado y lucrativo fue el ofrecido por la viuda de Steve Jobs, la filántropa Laurene Powell Jobs, en el que el precio de admisión fue de 200,000 dólares por persona y al que asistieron 20 personas, según su campaña.

El CEO de Apple, Tim Cook, también fue anfitrión de un encuentro privado en una casa de Los Altos, en el que 375 asistentes pagaron entre 2.700 y 50,000 dólares por puesto.

Facebook entra en el ruedo

Como si fuera poco, el co-fundador de Facebook, Dustin Moskovit, donó la semana pasada $20 millones a la causa demócrata confirmando así que cada vez más son los cheques y bitcoins de Silicon Valley que se transfieren a la cuenta de campaña de Clinton.

"Esta decisión no fue fácil, sobre todo porque tenemos reservas en cuanto a las personas que utilizan grandes cantidades de dinero para influir en las elecciones", escribió Moskovit en un post en en la plataforma de microblogging Medium.

Las mayores contribuciones de Moskovitz serán de 5 millones de dólares al Súper PAC For Our Future, un esfuerzo de varios sindicatos y del millonario ambientalista Tom Steyer para apoyar candidatos del Partido Demócrata. Otros 5 millones irán al fondo de la League of Conservation Voters que también anunció su apoyo a los aspirantes demócratas en cada estado que se han comprometido a llevar una agenda de protección del medio ambiente al Congreso.

Moskovitz se une así a la larga lista de ejecutivos de tecnología que han considerado a Donald Trump, un "desastre" para la innovación y la industria en su conjunto - entre otros Slack, Flickr, Apple, Google y Yelp .

Según Open Secrets, el 23% de los ingresos de campaña de Clinton, equivalente a más de 76 millones de dólares, vienen de California, superando a Trump con creces. Aunque buena parte de los ingresos del magnate también son donaciones del Estado Dorado, sus números palidecen frente a los de la demócrata: a la fecha el republicano solo ha recogido 3 millones de dólares.

Septiembre: más recaudaciones

Debido a la necesidad de reposo por la neumonía de Hillary, su esposo el expresidente Bill Clinton tomó su lugar en otros fundraisings programados en Los Ángeles el martes: un almuerzo en la casa del productor de televisión Seth MacFarlane, a un precio de 5,000 de dólares por comensal para ver a Lionel Richie y una donación sugerida de 50,000 de dólares, y una cena en la casa de otro matrimonio de magnates, la diseñadora de modas Diane von Furstenberg y el empresario de medios Barry Diller, cuyo precio por pareja es de 100,000 de dólares.

La siguiente semana el esfuerzo continuará con la presencia de Janet Napolitano, presidenta de la Universidad de California, en un evento organizado el 20 de septiembre por un grupo llamado "Entrepreneurs for Hillary".

"Hillary quiere ser la presidente de la innovación y los pequeños negocios, entonces es natural que los emprendedores estemos apoyándola”, dijo a Univision Noticias Lisa Nash, cofundadora del grupo que empezó hace un año y además del Área de la Bahía tiene presencia en New York, Seattle, Austin, Washington DC y Boston.

"Creemos que es importante que una voz autorizada como Janet Napolitano nos cuente porqué ella apoya a Clinton y que pueda compartir sus visiones en temas como seguridad nacional e inmigración", agregó Nash sobre el encuentro privado con la exsecretaria de Seguridad Nacional del presidente Barack Obama.

La portavoz de la Universidad de California, Dianne Klein, dijo en un comunicado que Napolitano "no asistirá al evento en calidad de presidente de la UC", pues es ilegal que una institución pública que recibe dinero de los contribuyentes, participe en actos de campaña a favor de cualquier candidato.

De hecho, en la invitación al evento, cuyos boletos cuestan entre 500 y 10,000 dólares por persona, Napolitano es presentada como "ex secretaria de Seguridad Nacional y exgobernadora de Arizona."

Aunque según el promedio de Real Clear Politics, Clinton aventaja holgadamente a Trump en California, 53% frente a 30% en intención de voto, no es de extrañar que en los menos de dos meses que quedan de campaña, hayan más eventos de este tipo. Después de todo, la chequera de Silicon Valley que en 2012 alcanzó a dar 17 millones de dólares a la campaña presidencial, parece inagotable.

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