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Elecciones 2016

Clinton dependerá aún más de los hispanos si se fugan los progresistas de Sanders

Tras el rechazo en la Convención de Filadelfia del frente 'Bernie o Nada', podrían cobrar más importancia otros grupos de la coalición que la candidata espera movilizar en noviembre.
28 Jul 2016 – 6:49 PM EDT

FILADELFIA, PENNSYLVANIA -- A falta aún de encuestas que demuestren si hay una huida de progresistas de la coalición clintonista tras la Convención Demócrata, el voto de otros grupos como el hispano podría tornarse aún más importante para Hillary Clinton.

En principio el fuerte descontento entre un sector de los delegados de Bernie Sanders indica que se ha producido cierto daño, quizás irreparable.

Quienes protestaban en el piso del estadio Wells Fargo Center lo hacían por la filtración de WikiLeaks que reveló que el liderazgo demócrata maniobró para obstruir la candidatura de Sanders durante las primarias.

Además, decían que al escoger al liberal senador Tim Kaine como su aspirante a vicepresidente, Clinton ignoró al 45% de votantes de Sanders que querían un gesto hacia las bases más izquierdistas por parte de "la candidata del establishment".

Quizás esta convención habría sido diferente si Elizabeth Warren hubiera sido la escogida por Hillary Clinton para ser su aspirante a vicepresidenta. La senadora progresista podría haber contenido la indignación del ruidoso bando de delegados de Sanders, que se sienten traicionados por la elección del moderado Kaine para ocupar ese puesto.

Pero al elegir a Kaine, Clinton hizo una apuesta por un tipo de votantes distintos, los liberales demócratas partidarios del libre mercado que fueron clave en los años 90 para sostener a su marido, el expresidente Bill Clinton. Además, Kaine puede ayudarle a ganar el estado indeciso de Virginia, del que procede, y a llegar a los hispanos por medio del español gracias a su fluidez.

Sin cambio de planes


Por ahora lo sucedido en la convención no afectará a los planes de Clinton, indica un portavoz de la campaña, Jorge Silva. La candidata se montará en un autobús con Kaine este viernes para una gira de tres días por Pennsylvania y Ohio, estados donde predomina el voto obrero que se inclinó por Sanders.

Habrá que esperar unos días para conocer sondeos que reflejen qué harán los votantes de Sanders, pero el bando de Clinton confía en que pronto veremos un reagrupamiento de los progresistas en torno a la candidata.


Así sucedió en 2008 cuando tras la convención demócrata, el grupo conocido como Party Unity My Ass (PUMAs) acabó sumándose a la coalición de Barack Obama.

Los sondeos previos a la convención indicaban que entre un 60% y un 90% de los votantes de Sanders decían que posiblemente votarían por Clinton en noviembre. La fuerte oscilación depende de si se incluye o no en la pregunta sobre las preferencias a los candidatos de terceros partidos Gary Johnson (libertario) y Jill Stein (ecologista).

Esta última, candidata del Partido Verde, ha hecho campaña toda la semana en Filadelfia con la esperanza de tomar el testigo del senador, aprovechando la semejanza entre las propuestas de ambos. Los seguidores más 'antiestablishment' de Sanders la recibieron al grito de "Jill y no Hill".

El voto hispano en el contexto actual con alternativas pujantes como los libertarios y los verdes es cada día más importante para Clinton, dice el profesor de la Florida International Univiersity (FIU) Eduardo Gamarra.

Según los sondeos online de voto hispano que conduce FIU periódicamente, "el voto latino está claramente identificado con Clinton y nunca se ha inclinado por Sanders", le dice Gamarra a Univision.

Clinton cuenta por ahora con el apoyo en bloque de este grupo, con respaldos de entre el 82% y 89%, cuando se les pregunta por la preferencia entre ella y Trump. La encuesta de Univision de hace dos semanas da un dato similar.

Hay poca variación cuando Johnson y Stein son introducidos en la ecuación. El libertario obtiene un 4% de voto y la ecologista un 3%, lo que indica que la comunidad hispana es menos propensa a considerar candidatos de terceros partidos y tiende a mantenerse fiel a Clinton y los demócratas.

Pero para ganar a Trump, Clinton necesitará que los hispanos no se queden en casa y salgan a hacer fila para votar en los estados clave de Florida, Colorado y Nevada. También su voto podría inclinar la balanza en otros campos de batalla como Pennsylvania, Virginia, North Carolina, Michigan y Ohio.

"El voto latino siempre ha sido clave, pero quizás más ahora", indica a Univision el estratega demócrata Mark Alderman. "pero la tasa de participación es lo que lo va a decidir todo porque la diferencia entre Trump y Clinton en las encuestas ya está en el margen de error y se mantendrá así hasta noviembre".

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