null: nullpx
Elecciones 2016

Cómo el 11 de septiembre de 2001 cambió las ideas políticas de los estadounidenses

Los atentados en Nueva York y Washington, y las preocupaciones por la seguridad nacional, cambiaron las posiciones políticas de muchos estadounidenses y motivaron una ola de activismo entre familiares de las víctimas.
11 Sep 2016 – 8:30 AM EDT

En la semana del 15 aniversario de los atentados del 11 de septiembre contra Nueva York y Washington, una encuesta publicada por el Centro de Investigación Pew dice que el terrorismo está polarizando cada vez más a la sociedad estadounidense.

Por primera vez en 14 años un 58% de los republicanos, frente a 31% de los demócratas, opinan que un ataque terrorista en los EEUU es más probable hoy de lo que fue en el 2001.

Este viernes, Rudolph Giuliani, exalcade republicano de Nueva York para la fecha del derribo de los Torres Gemelas promovía precisamente esta idea en una reunión pública de grupos religiosos conservadores en la capital estadounidense.

Frente a un salón rebozando de más de 1000 personas, Giuliani: “Es mejor estar a la ofensiva y no a la defensiva, esperando que nos ataquen. Ahora mismo estamos a la defensiva, preguntándonos cuando nos van a atacar de nuevo. ¿Será en Orlando, San Bernadino, Dallas, Nuava York, Atlanta, Chicago o Paris?”

El tema del terrorismo y la seguridad nacional está metido de lleno en la campaña presidencial entre la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump.

Los ataques del 11 de septiembre siguen vivos en la memoria de los estadounidenses y aunque los candidatos a la presidencia aseguren que no buscan explotarlos electoralmente, las referencias de Trump y Clinton han sido una constante.

Un tema central de la campaña

La demócrata asistirá a la conmemoración oficial este domingo en Nueva York y fuentes no oficiales han confirmado a la agencia de noticias AP este sábado que el republicano también. Ambas campañas electorales estarán suspendidas ese día en honor al decimoquinto aniversario de los hechos.

Este jueves el candidato republicano se atrevió a decir en una visita a Ohio que él hubiera conseguido atrapar a Bin Laden antes de los atentados. Y ha usado los ataques de 2001 para alimentar su retórica en contra de los musulmanes, alegando haber visto miles de ellos celebrando los acontecimientos.

Algunas víctimas tambien se han movilizado para hacer campaña. Lauren Manning, que recibió quemaduras severas en el World Trade Center el día del 11-S habló en la Convención Demócrata en apoyo a Hillary Clinton, quien era Senadora por Nueva York el día de la tragedia.


En julio, tuvo éxito uno de los grupos de familiares más activos que habia presionado para que se haga público un informe del Congreso sobre los supuestos vínculos entre Arabia Saudita y los perpetradores de los atentados. Y este viernes la Cámara de Representantes aprobó una ley que permitiría una demanda de las víctimas contra ese gobierno, aunque se espera que la Casa Blanca la vete.

¿Una tendencia más conservadora entre las víctimas?

Un estudio del 2013 publicado por Eitan D. Hersh de la Universidad de Yale concluyó que tras los eventos del 11 de septiembre, los familiares de las víctimas y sus vecinos eran más activos políticamente, votaban más y sus contribuciones financieras eran más importantes.

El experto, que tuvo acceso a bases de datos oficiales de registro electoral, también notó una mayor tendencia hacia la derecha, reflejado por mayores registros en el partido republicano. Los familiares y vecinos de los afectados por los ataques del 11-S se habrían vuelto más conservadores.

Otra investigación más reciente del experto en ciencias políticas de la Universidad de Pennsylvania Dan Hopkins también apoya esta teoría: “Las personas que viven cerca de Nueva York no son conocidas por ser conservadoras. Pero en el 2004, “su apoyo a inversiones en el combate al terrorismo fue notable”, afirma este académico en un artículo de 2014.

La sociedad estadounidense en su conjunto se volvió más conservadora tras los ataques. La aprobación por el Congreso del “Patriot Act”, ampliamente criticado por organizaciones de libertades civiles es ejemplo de ello.

En nombre de la “seguridad nacional”, esta ley abrió la puerta al espionaje a comunicaciones de ciudadanos comunes por parte del propio gobierno y a un endurecimiento de las fuerzas del orden.


En esa época, cualquiera que se atreviera a cuestionar el gobierno era tachado de traidor a la patria. Y en el 2004, en una elección controvertida, fue reelegido George W. Bush, algo que se interpretó como el respaldo a las políticas de seguridad del republicano.

Diversidad de voces

Hoy en día, entre las organizaciones creadas por familiares de víctimas del 11-S, la mayoría no se posicionan abiertamente a favor de ningún candidato. Pero algunas sí usan una retórica cercana a la de Donald Trump.

El grupo 9/11 Families for a Safe and Strong America (Familias del 11-S por un EEUU Seguro y Fuerte), fundado por familiares de víctimas, dice en su página web que su “prioridad es la seguridad nacional” y que respalda “a los militares de EEUU y a la doctrina de prevención”.

“Algunas organizaciones de sobrevivientes incitan al odio contra los musulmanes”, afirma Talat Hamdani, maestra de origen pakistaní cuyo hijo Mohammad murió en los ataques. Era cadete de la policía de Nueva York e intervino para ofrecer primeros auxilios.

Pero Terry Strada, viuda del 11-S y una de las portavoces más activas del movimiento de las personas afectadas por la tragedia no está de acuerdo en que los familiares de las víctimas se hayan vuelto más conservadoras a raíz de los ataques. “Es un asunto muy personal, no político” dijo a Univisión Noticias.


Esta activista estuvo en Washington el viernes pasado para el voto de la Cámara de Representantes sobre la ley por la justicia en contra de los patrocinadores del terrorismo (JASTA por sus siglas en inglés), que podría abrir la puerta a una demanda contra Arabia Saudí por los hechos del 11-S.

“Es una lucha por la verdad, la justicia y la rendición de cuentas. JASTA tiene el apoyo tanto de Trump como de Clinton. Tiene el respaldo de 9000 personas afectadas por el 11-S y el apoyo de demócratas y republicanos”, insistió Strada.

Familias Unidas Contra el Terrorismo ( Families United Against Terrorism), el grupo que ella encabeza también presionó con éxito para obtener las llamadas “28 páginas”, el informe del Congreso sobre los supuestos vínculos entre Arabia Saudí y los perpetradores de los ataques de 2001.

Strada estaba registrada como republicana desde antes del 11-S. Y aunque hoy se inclina hacia Trump, asegura que sigue indecisa.

MaryEllen Salamone, una madre de 3 hijos que perdió a su marido John en los ataques tampoco ha notado una mayor inclinación hacia el conservadurismo entre los familiares.

“Dentro de la comunidad 911 hay familias de línea dura que dicen 'Vamos a perseguirlos', dice Salamone en referencia a los que estaban detrás de los atentados. “Y también hay personas más pacíficas”, agrega. Pero de la decena de organizaciones que quedan ella opina que la mayoría son apolíticas.

Mayor compromiso político

De acuerdo con el estudio de Yale, se percibe una tendencia hacia un mayor compromiso político entre los familiares de víctimas.

“Antes del 11 de septiembre yo no era muy politizada. Yo era una madre trabajadora. Me dedicaba a criar mi familia,” dijo Talat Hamdani, esta madre musulmana que aboga ahora en contra de la islamofobia.

“Pero después del 11-S no tuve masa remedio que involucrarme”, agrega.

De hecho, la tragedia llegó a cambiar su propia orientación política. “Nosotros votamos a Bush en el 2000 pero no en el 2004. Después del 11-S empecé a educarme y a hacer cabildeo. En el 2004 voté a [el candidato demócrata John] Kerry”.


Siguiendo los atentados, MaryEllen Salamone también se involucró más en política. “El 11-S me hizo un 100% más consciente políticamente que antes. Voto con una mayor consciencia. Me fijo en las posiciones que toman los congresistas sobre temas como el control de las armas de fuego”.

Salamone dice que votará por Clinton. “Después del 11-S yo presidí el grupo Families of September 11 (Familias del 11 de Septiembre). Clinton era Senadora y trabajamos de cerca. Sentí que su preocupación por las familias era genuina. Creo que he visto un lado de ella que muchos no ven”.

Hamdani también votará demócrata. “Donald Trump ha hecho un gran daño a nuestra nación y democracia. Ha normalizado la violencia y el odio”, afirma en referencia al discurso duro del republicano contra inmigrantes y especialmente contra refugiados provenientes de países de mayoría musulmana como Siria.

Mientras tanto este sábado, detrás de Giuliani, frente a un auditorio lleno, Trump siguió con su retórica incendiaria “el presidente Obama ha dejado que los refugiados sirios inunden nuestro país.”

Hamdani denuncia que “Las libertades civiles de la comunidad musulmana están siendo atacadas. Nos tachan de terroristas. Y los medios lo toleran.”

“Hubo 110 agresiones violentas contra musulmanes desde noviembre pasado”, denuncia citando cifras de CAIR, una organización no gubernamental que promueve los derechos de los musulmanes estadounidenses .

“Cuando Trump dice que quiere que América sea grande de nuevo, quiere que los blancos vuelvan a dominar de nuevo”, insiste.

Más allá del 11-S y de la política

Pero los ataques no sólo han suscitado una mayor consciencia política en las familias afectadas, sino que han influido en su proyecto de vida.

Salamone ha dedicado años a generar un debate alrededor de los hechos del 11-S. Junto con la experta en trauma Donna Gaffney fundó en el 2007 la ONG For Action Initiative (Iniciativa para la Acción).

“Nunca derrotaremos al terrorismo hasta que lo entendamos. Y no lo entenderemos si lo único que hacemos es responder al ataque con otro ataque.”

“Son demasiados los que ven a 911 como el símbolo del terrorismo. No entienden el contexto más amplio.”

Esto lo entendió en el 2007 a lo largo de un viaje de familia a Irlanda del Norte. Su hijo Aidan se fijó en una placa en memoria a una persona fallecida en un acto terrorista. Había muerto en el marco del conflicto en los años ochenta entre protestantes que favorecían la permanencia en el Reino Unido y católicos pro independentistas.

Según cuenta Salamone, su hijo leyó la placa y le dijo “Mira Mamá. Osaba Bin Laden ha estado aquí también.”

Fue entonces que se dio cuenta que sus hijos no entendían lo que le había pasado a su padre.

Y así nació For Action Initiative, un proyecto educativo que busca enseñar el pensamiento crítico en torno a temas sensibles como el 11-S, el terrorismo y la guerra, pero también los derechos civiles y hasta el bullying, buscando no caer en estereotipos.

Los materiales de enseñanza, junto con los fondos restantes del proyecto acaban de ser cedidos y reformulados por el Newseum, un museo en Washington sobre la historia del periodismo, que ofrece cursos sobre la libertad de expresión y religiosa. El nuevo proyecto está disponible en internet y cientos de escuelas en EEUU y el extranjero se han registrado para poder usarlo.


Mientras tanto Hamdani se está preparando para participar en un panel sobre democracia en Virginia y sigue luchando para que el nombre de su hijo aparezca en el monumento oficial en la sección de la NYPD.

“Si su nombre no fuera Mohammad seguramente no aparecería solo como un civil, sino como el cadete de policía que era”.

“Los que realizaron el trabajo de emergencia del 11-S no pensaron si iban a ayudar a un chino, un indio o un blanco”, resalta Hamdani de un tono agridulce.

Esta activista también ha hecho campaña a favor del Dream Act y de la reforma migratoria. “Tengo muchos amigos hispanos. Ahora me toca aprender español”, dice al escaparle una risa.

Lea más:

Más contenido de tu interés