publicidad
Arlette3

Rompiendo las barreras del lenguaje

Del clima tropical y los campos abiertos, al invierno y los rascacielos: Esta es la historia de Arlette, una niña dominicana que llega a la jungla de concreto y se enfrenta al complejo sistema educativo de Nueva York.

Zoológico propio: el comienzo de la aventura


Arlette Espaillat necesita romper la barrera del idioma para lograr sus sueños Univision

Arlette Espaillat es una niña de ocho años, encantadora y vivaz, que nació en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, y que quiere ser pediatra aunque se le da muy bien lo de posar frente a las cámaras. Este año cursará el cuarto grado en una escuela primaria de El Bronx en la ciudad de Nueva York, lo que según su familia viene acompañado de grandes retos. Uno de ellos es adaptarse al complejo sistema educativo estadounidense, otro es mejorar su nivel de lectura y, por último, aunque no es menos importante, tratar de no extrañar tanto su tierra.


Pero, ¿Cómo pedirle que no eche de menos las cálidas temperaturas de su amada Quisqueya y el contacto con la naturaleza? Arlette creció entre la ciudad de Santiago y el caserío Gurabito, un pequeño poblado cerca de Monción, que tuve el placer de conocer. Allí vive su abuela materna y es el lugar donde juega con gallinas, perros, vacas; es decir, su zoológico exclusivo. Lo que se conocería en inglés como “ petting zoo”. En ese espacio, que parece paralizado en el tiempo, fui testigo de la estrecha relación que tiene con su familia y de la fascinación que siente por los animales.

Arlette grew up -surrounded by animals- between Santiago and the hamlet...
Arlette grew up -surrounded by animals- between Santiago and the hamlet of Gurabito in the Dominican Republic.

Esta vez Arlette estaba ahí sólo de vacaciones. Hace un tiempo sus padres, Clotilde Almonte y Juan Andrés Espaillat, decidieron tomar otro rumbo y buscar el llamado “sueño americano”, lo que los llevó a cambiar el campo por los rascacielos y una vida sencilla por otra más complicada, específicamente en los espacios reducidos que ofrecen los departamentos en El Bronx, en la ciudad de Nueva York.

Segura de haber tomado la mejor decisión, Clotilde me contó que su esposo fue el primero en mudarse a este país y que ella lo siguió años más tarde para mantener a la familia unida. Ambos quieren un mayor sustento y una mejor educación para su hija, quien hasta hace dos años estudiaba en el Centro Educativo Paspland, una escuela semipública de Santiago que tiene el encanto típico de un plantel pequeño donde todos se conocen.

publicidad

Su directora, Zobeida Castillo, me habló maravillas de la niña, mencionó el gran esfuerzo que hacen por educar a sus alumnos y reconoció que la violencia intrafamiliar y la pobreza que sufren algunos de sus estudiantes amenazan su proceso de aprendizaje. Las cifras apoyan su percepción. Una evaluación en 15 países latinoamericanos coordinada por la UNESCO en el 2013 reveló que la media de rendimiento en lectura de los estudiantes dominicanos es inferior al promedio regional.

Until two years ago, Arlette was studying at Paspland, a semi-public edu...
Until two years ago, Arlette was studying at Paspland, a semi-public educational center in Santiago, in the Dominican Republic.

Clotilde admite que el nivel de lectura de su hija no era el adecuado para su grado cuando ingresó en el sistema educativo de la ciudad de Nueva York, por lo que uno de sus objetivos este nuevo año escolar es que continúe progresando en este tema, con la ayuda de tutorías y ¿por qué no? con la ayuda de juegos y canciones que tanto le gustan a la niña.

Mientras, Arlette hace lo propio, tratando de hacer amistades en su vecindario; con una de sus amigas practica el inglés, idioma que les ha causado frustración y dolores de cabeza tanto a ella como a sus padres. Pero también les ha permitido medir los frutos de lo alcanzado hasta ahora. Más adelante, les contaré qué está haciendo Arlette para superar este obstáculo con el cual nos identificamos millones de hispanos en el país.

Educación

Elige la mejor escuela para tus hijos

Esta es la guia para que tus hijos escojan la mejor escuela posible: buena, bonita y barata.

Define tu escuela ideal

Antes incluso de empezar a buscar, es importante decidir qué es lo más importante para ti y tus hijos. Puedes usar criterios como la posibilidad de estudiar otros idiomas, la fortaleza en artes y ciencias, o una variedad de otros factores que tú encuentres importantes para empezar a reducir las opciones. Una vez que decidas qué es lo más importante para ti, usa la web de la escuela, folletos informativos o visitas en persona para asegurarte de que la escuela candidata ofrece lo que buscas.

Mantén la mente abierta a múltiples opciones

Si tu zona de residencia tiene varias escuelas, desde públicas a privadas o concertadas, no te limites. La manera en que una escuela se financie, tanto si es a través del gobierno o de manera privada, no se correlaciona necesariamente con la calidad de su educación. Investiga online, ve a la oficina de colegios del distrito o asiste a una feria de educación para echar un vistazo de cerca.

Conoce las cifras

Las escuelas deben tener estadísticas disponibles para los padres que muestren sus rendimiento en tests, la proporción alumno-profesor y cuántos estudiantes entran después a la universidad. Contacta a la oficina principal de la escuela y solicita esta información. Para programas públicos, los estados tienen pruebas de rendimiento públicas que cualquiera puede accesar.

Visita tus posibles opciones

No importa cuánto investigues, leas o llames, nada puede sustituir una visita en persona. Cuando vayas a la escuela, asegúrate de hablar con el director, los profesores y si es posible con otros padres. Es un buen momento para llevarse una impresión general de qué tipo de personas van a la escuela y decidir si encaja con lo que buscas. Mira las aulas, la decoración en las paredes, y si es posible observa a un profesor en acción para ver qué tipos de interacciones y actividades harían tus hijos.

Si un colegio no anima a visitas previas a la matriculación, puede ser una señal de alerta para investigar más. Puede significar que no son transparentes sobre sus métodos de enseñanza y podría predecir cómo van a contestar a cualquier duda que tengas en el futuro. Elige una escuela que sea transparente para así mitigar tus preocupaciones lo más posible.

Haz las preguntas adecuadas

Una vez que estés en la escuela, es imporante que elijas bien tus preguntas. Asegúrate de que los horarios encajan con el tuyo, qué tipo de comidas sirven, los idiomas extranjeros que ofrecen y los deportes que enseñan. Si quieres profundizar más puedes preguntar a los profesores por su fomación, detalles sobre los deberes y cómo lidian con el mal comportamiento de los estudiantes.

Pide recomendaciones de escuelas

Pide recomendaciones de escuelas. Puedes tener amigos con hijos que ya estén en una escuela particular. Entérate por ellos. Te puede interesar inscribir a tus hijos en la misma escuela.

Conoce los detalles de la aplicación y la matriculación

Puede haber muchos detalles que te ayuden a decidirte. Si es una escuela privada, entérate de las becas que ofrecen, si tu hijo tendrá que ser entrevistado o si las admisiones se hacen por sorteo, y si necesitarás aportar recomendaciones para tu hijo. Asegúrate de que puedes asumir los precios de la matrícula. Si quieres seguir adelante, puedes necesitar papeleo que verifique la edad, identidad, vacunas y residencia de tu hijo. Si no vas a poder recoger esta información, es mejor saberlo de antemano para evitar sorpresas inesperadas.

Ten un plan B

Incluso si encontraste la escuela de tus sueños, a veces hay listas de espera, procesos rigurosos de aplicación, o incluso obstáculos financieros. Asegúrate de tener otras opciones en espera para no tener que mandar a tus hijos a una escuela que no eligiste.

  • Compartir esta evaluación:

Sueños en español, pronunciación en inglés


Arlette comienza su travesía y se enfrenta a las dificultades del inglés Univision

Atrás quedaron las vacaciones en República Dominicana y con ellas se acabaron, por ahora, las visitas al campo y el compartir con una gran familia. Hoy la vida de Arlette Espaillat, estudiante de cuarto grado, se centra en una pequeña escuela pública en El Bronx, en la ciudad de Nueva York, en la que pude ser testigo de la interacción de la chica con su maestra y con sus compañeros de aula.

Desde que llegas, te das cuenta de que todo el personal de la escuela, incluyendo su directora, luchan por sacar adelante el plantel. El salón de clases de Arlette está en un quinto piso y no hay elevador ni aire acondicionado. Estamos a finales del verano y hace mucho calor, pero eso no detiene a docentes ni alumnos, que muy concentrados parecen disfrutar sus clases.

El calor del verano y la falta de aire acondicionado no impiden que Arle...
El calor del verano y la falta de aire acondicionado no impiden que Arlette y sus compañeros disfruten de sus clases.

La escuela es bilingüe. Un día se imparten las materias en inglés, otro día en español. Arlette dice entretenerse más con estas últimas. Después de dos años en el país, dice que aún piensa en español y se le hace difícil pronunciar ciertas palabras en inglés, pero tras escucharla un poco me pareció que va muy bien encaminada. Quise ver su puntuación en los exámenes que miden su nivel de inglés, pero su maestra dijo no tenerlos todavía.

Alumnos como Arlette son identificados como ELL (English Language Learners) o estudiantes que aprenden inglés. Como ella, hay aproximadamente cuatro millones de estudiantes registrados en escuelas públicas del país, según el Departamento de Educación. El problema está, en que, de acuerdo con cifras federales, estos alumnos tienen un rendimiento por debajo de quienes hablan inglés como lengua materna y su tasa de graduación de secundaria, en el año escolar 2013-2014 fue 20% inferior al promedio nacional.

La maestra de Arlette me dijo que cree que uno de los mayores obstáculos para estos alumnos es que muchos de ellos tienen deficiencias en su propio idioma y no tienen la preparación adecuada para aprender una segunda lengua. De ahí la gran importancia y responsabilidad que tienen los planteles bilingües.

Como Arlette hay cuatro millones de estudiantes en las escuelas públicas...
Como Arlette hay cuatro millones de estudiantes en las escuelas públicas del país que no tienen el inglés como lengua materna.

El día en que visitamos su escuela Arlette cumplía nueve años. Por eso fue una jornada fuera de lo común. Su madre, Clotilde Almonte, quiso celebrarlo llevando un pastel y jugos para todos en el aula, lo que provocó gran emoción en la niña y entre sus compañeros, que se divirtieron bastante durante el agasajo. En la pequeña fiesta me di cuenta de que no había niños blancos en el salón de clases. La mayoría parecían de origen hispano. La pregunta de rigor es si estos niños están siendo segregados racialmente por el sistema.

En una próxima oportunidad conversaremos con especialistas sobre este tema, que a simple vista no parece ser un inconveniente pero que según varios investigadores puede aumentar la disparidad en el rendimiento académico de los estudiantes. Entre otras cosas, porque los maestros en las escuelas segregadas racialmente tendrían menos experiencia, contarían con cursos menos avanzados y las instalaciones en las que trabajan no serían las más adecuadas.

Educación

Aprendiendo inglés como segundo idioma

Todo lo que tienes que saber si el inglés no es el primer idioma de tu hijo.

¿Qué hago si mi hijo está aprendiendo inglés como segundo idioma?

Los estudiantes que están aprendiendo inglés pueden inscribirse en el programa de Inglés como Segundo Idioma (ESL en inglés) o clases bilingües en la escuela. A los estudiantes inscritos en estas clases se les conoce también como ELL, o English Language Learners. Las clases ESL enseñan a los estudiantes a escuchar, hablar, leer y escribir en inglés. Las clases bilingües - matemáticas, ciencia, estudios sociales, lenguaje e inglés - son enseñadas en el idioma nativo de los estudiantes y en inglés.

Cuando un estudiante se inscribe en la escuela por primera vez, los distritos usualmente utilizan una encuesta para determinar cuáles estudiantes hablan un idioma nativo que no sea inglés. Cada estado lo maneja diferente, y esta página explica las diferencias. Los estudiantes son evaluados para determinar qué tanto dominio tienen del inglés, y así la escuela los ubica en la clase correcta. Los estudiantes toman una prueba de inglés cada año, hasta que sean competentes en el idioma.

¿Cómo ayudar a mi hijo en comprensión de lectura en un idioma nuevo?

La clave es practicar, lo más posible. Los profesores recomiendan que los niños lean en casa, con la ayuda de CDs para que relacionen lo que escuchan con la palabra escrita.

También sugieren que practiquen con libros un poco más avanzados para que se familiaricen con vocabulario nuevo que sea además cada vez más avanzado.

Conseguir un tutor del mismo nivel de tu hijo puede ser muy útil. Por tratarse de alguien más cercano los niños se pueden identificar y relacionar y así absorber información más cómodamente.

¿Qué derechos y qué opciones tengo como padre de un estudiante ELL?

  • Es posible que la escuela de tu hijo ofrezca cursos en Internet para él. Si lo hace, debes hacer de estos cursos en línea una prioridad, pues esto lo ayudará a ponerse al día o avanzar académicamente .
  • Si tú no hablas inglés, tienes derecho a un intérprete durante sus reuniones con el maestro. Puedes pedir que un amigo o vecino esté presente durante dichas reuniones. También puedes solicitar que la escuela proporcione un traductor. Lo mejor es que alguien que no sea tu hijo sea el intérprete. También tienes derecho a que los documentos que te envíen a casa estén traducidos.
  • Durante las conversaciones con los maestros, te enterarás sobre el desempeño académico y conducta de tu hijo en clase. El maestro de tu hijo te dirá cuáles son sus expectativas. Asegúrate de preguntar cómo puedes apoyar su aprendizaje en casa. Hazle saber también los antecedentes familiares de tu hijo y otra información que ayude al maestro a conocer mejor sus puntos fuertes y sus dificultades.
  • Cuando hables con los maestros, averigua los recursos que la escuela ofrece para superar dificultades académicas. Si a tu hijo le va bien, asegúrate de preguntar sobre programas para alumnos sobresalientes. Ayuda al maestro a tener un mejor conocimiento de la experiencia académica de tu hijo en su país de origen.
  • Debes informarte sobre el funcionamiento del sistema escolar en los Estados Unidos, pues posiblemente sea distinto al de tu país de origen. Averigua sobre talleres o reuniones para padres donde puedas aprender más.
  • Si es posible, es importante tener una computadora, impresora y acceso a Internet en su casa. La inversión en estos recursos ayudará a que le vaya bien a tu hijo en la escuela. Pero vigila a tu hijo mientras los usa para asegurarte de que use las redes sociales de manera segura.
  • Se requiere que las escuelas ayuden a los niños que no hablan inglés a aprenderlo, al igual que se requiere que le enseñen el mismo currículo que a los demás alumnos.
  • Los estudiantes que están aprendiendo inglés quizá puedan tomar cursos avanzados en su propio idioma. Indague qué ofrece la escuela.
  • Si la escuela no ofrece muchos servicios en español, pregunta si el distrito escolar ofrece más. Pregunta también si hay un coordinador bilingüe o para estudiantes de inglés en el programa ELL.
  • Si tienes bajo tu cuidado a un niño que no ha ido a la escuela con regularidad durante cierto tiempo, como un menor no acompañado o un niño que esté bajo tu tutela, pídele a la escuela maneras de ayudarlo a aprender más allá del aprendizaje del inglés. Es posible que le tome más de un año alcanzar el nivel académico de los demás estudiantes de su grado, además de terapia y otra ayuda. A algunos estudiantes más jóvenes podría resultarles beneficioso repetir el grado para darles más tiempo.
  • Compartir esta evaluación:

Llegó la hora de las calificaciones


La segregación en las escuelas públicas de NY afecta a sus estudiantes Univision

Comienzan las festividades de final del año y con ellas las celebraciones con familiares, amigos y compañeros de clases. Para Arlette, y para el resto de estudiantes, llegó también la temida hora de recibir su tarjeta de calificaciones. Yo tuve la oportunidad de estar en la conferencia de padres y maestros donde se la entregaron.

Su cara era un poema. Con la dulzura que la caracteriza recibió noticias mixtas. Su maestra dijo que era una niña muy sociable y emprendedora, que estaba tratando de destacarse, pero que aún debía mejorar su puntuación en materias tan importantes para cuarto grado como la lectura y las matemáticas.

Arlette y su mamá escuchan atentamente a una de las profesoras de la esc...
Arlette y su mamá escuchan atentamente a una de las profesoras de la escuela.

De forma pícara Arlette dijo que pensó que tendría una mejor calificación en arte. Pero tampoco fue así. Clotilde, su mamá, le pasaba la mano y le daba a entender con la típica complicidad maternal que todo estaba bien, e inmediatamente preguntó cómo podía ayudar a Arlette a superar este traspié. La maestra Gloria Zelasco le dijo que estaba por empezar un programa extraescolar que se impartirá martes y miércoles y que podría ser de gran ayuda. También ofreció mostrarle algunas técnicas de enseñanza a Clotilde.

Relacionado
escuela
A 62 años del fallo que declaró inconstitucional la segregación escolar, la desigualdad persiste
Un reporte de la Government Accountability Office reafirma que la brecha académica que separa a los alumnos hispanos y afroamericanos de los blancos continúa en las escuelas y que la igualdad educativa en el país sigue lejos.

Desafortunadamente, cifras del Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York indican que el rendimiento estudiantil en la escuela pública a la que asiste Arlette es regular. De acuerdo con un reporte de la Universidad de California en Los Angeles las escuelas públicas de Nueva York están entre las más segregadas del país, y la de Arllette no es la excepción: sólo hay 1% de alumnos blancos en el plantel.

Arlette disfruta con sus compañeras la comida del día de Acción de Gracias.
Arlette disfruta con sus compañeras la comida del día de Acción de Gracias.

Según la psicóloga y profesora de la Universidad de Nueva York Gigliana Melzi la segregación racial y la segregación socioeconómica van de la mano y los estudiantes pueden resultar perjudicados con un menor rendimiento académico debido a una baja calidad en su educación o a la escasez de opciones por falta de recursos.

Según el sitio web City-data, el ingreso promedio en el vecindario de El Bronx donde está el plantel es de poco más de 30,000 dólares anuales, lo que le convierte en uno de los más pobres del país.

Relacionado
Graduandos de una secundaria en Brooklyn.
Los estudiantes latinos están más expuestos a maestros sin experiencia y tienen menos acceso a clases avanzadas
Un nuevo reporte del Departamento de Educación reitera que la igualdad de acceso a una educación de alta calidad continúa siendo un sueño lejano para los estudiantes de minorías.

La directora de la escuela, Vivían Bueno, sabe los problemas que enfrenta y dice que es clave tener una actitud positiva ante las adversidades, y pensar en el futuro. Parte de su plan para contrarrestar la dura realidad de su escuela es hacer alianzas con universidades, de manera que los niños –e incluso sus padres– se vean motivados a continuar sus estudios superiores.

Hace poco el Departamento de Educación de Nueva York reveló que entre sus esfuerzos para atacar el fenómeno de la pobreza y la segregación está la expansión a 19 escuelas de un programa que permite que se reserven cupos o escaños para estudiantes de bajos recursos que están aprendiendo inglés o que tienen un padre en prisión. Los críticos no creen que sea suficiente. Por ahora, Arlette tendrá que continuar en su escuela de El Bronx.

Relacionado
Las políticas duras de disciplina tienden a afectar a los estudiantes de...
Persiste la conversación de la segregación de los estudiantes latinos en EEUU
California es el estado donde los estudiantes latinos son más segregados, según un estudio reciente del Proyecto de Derechos Civiles de la UCLA.

Más adelante sabré cómo celebra la niña las fiestas decembrinas y exploraré la importancia de que su madre la acompañe paso a paso en su lucha por mejorar su nivel de Inglés y obtener buenas calificaciones.

  • Compartir esta evaluación:

El costo de pasar la Navidad en familia


El ausentismo escolar va de la mano con un bajo rendimiento académico Univision

En estas fechas decembrinas Arlette está de vuelta en su amada República Dominicana. La niña no tarda en adaptarse al calor, las palmeras y el sol que no abandona a Quisqueya pese a unos pequeños ratos de lluvia típicos de la época.

Los padres de Arlette decidieron dejar atrás la nieve y las frías temperaturas de la ciudad de Nueva York para pasar la Navidad y la víspera de Año Nuevo en familia. Como es costumbre, parte de las celebraciones se realizan en el campo de la abuela de Arlette, en el caserío Gurabito, muy cerca de Monción, en las afueras de Santiago De Los Caballeros. Allí estuve con sus parientes y pude apreciar la estrecha relación que tienen con la naturaleza.

Relacionado
La mayoría de las leyes que reglamentan la educación en EEUU varían de a...
Cómo navegar por el sistema educativo de EEUU
Todos los niños, independientemente de su estatus migratorio, tienen derecho a la educación pública gratuita desde el kinder al duodécimo grado, incluyendo la educación especial.

Abundan los árboles de frutas tropicales, las vacas, las gallinas, los perros y algunos mosquitos molestos que no alcanzan a opacar el encanto del lugar. Entre la tierra, las plantas y los animales de granja, la niña juega fascinada, sin pensar probablemente que aún debe hacer tareas para tratar compensar al menos 10 días de clases que habrá perdido cuando regrese a su plantel del Bronx en enero.

Faltar a la escuela durante las fiestas navideñas el algo común entre inmigrantes hispanos y algunos especialistas dicen que podría tener serias consecuencias para los estudiantes, como por ejemplo debilitar sus habilidades en lectura.

Arlette pasa las vacaciones navideñas con su familia en República Domini...
Arlette pasa las vacaciones navideñas con su familia en República Dominicana.

El Departamento de Educación reveló recientemente que más de seis millones de estudiantes se ausentaron de clases por 15 días o más en el año escolar 2013-2014, lo que según esta agencia disminuiría su rendimiento académico y perjudicaría sus posibilidades de graduarse.

En el caso de Arlette, quien lucha por mejorar su nivel de Inglés y obtener altas calificaciones en lectura y matemáticas, esta ausencia podría ser aún más contraproducente.

Clotilde, su madre, nos dijo estar consciente de la decisión que tomó al viajar por tantos días a República Dominicana, pero recordó que la reunificación familiar también es importante para la formación de la niña. Agregó que cuenta con el apoyo de la maestra de Arlette y que hará todo lo posible por ayudarla a ponerse al día en la escuela.

Relacionado
Un estudiante jugando en la yarda de una escuela.
El ausentismo escolar es un problema nacional: Uno de cada ocho estudiantes falta con regularidad a clases
Un nuevo informe del departamento de Educación asegura que el problema está extendido por todo el país, a todos niveles, y que tiene consecuencias "devastadoras" en el futuro de los estudiantes.

El reto es cuesta arriba si se toma en cuenta que, según expertos en el tema, completar las tareas en el hogar no compensa la instrucción y la interacción con los docentes.

Iniciativas nacionales como Attendance Works, que promueven una mayor asistencia escolar, les recomiendan a los padres convertir en una prioridad que sus hijos acudan a clases y piden que alerten a la escuela o a las agencias comunitarias sobre cualquier barrera que impida su asistencia al plantel.

En la próxima entrega trataré de narrar cómo hizo Arlette para retomar las lecciones perdidas y exploraré en qué consiste el proceso de reclasificación de estudiantes que, como ella, están aprendiendo Inglés.

Educación

Manual del sistema escolar en Estados Unidos

Aprende cómo funcionan las escuelas, cómo navegarlas y qué esperar de ellas.

¿Cómo funcionan las escuelas en Estados Unidos?

La educación en Estados Unidos está descentralizada y las mayoría de reglas varían de acuerdo al estado donde se encuentra la escuela.

En la mayoría de los estados las leyes exigen que todos los niños entre los 5 y los 16 años vayan a la escuela, pero lo mejor es llamar al departamento de educación de su estado para averiguar las edades entre las cuales es obligatoria la asistencia a la escuela.

En muchos estados es posible educar a los hijos en casa, una práctica que se conoce como home schooling.

En Estados Unidos hay escuelas públicas y privadas. Cada estado decide lo que se enseña en las escuelas públicas, aunque en los últimos años se ha dado una tendencia a la estandarización de los currículos (con un programa llamado Common Core).

Las escuelas públicas son gratuitas y en ellas no hay instrucción religiosa. El dinero para pagar las escuelas públicas, que en su mayoría son mixtas, proviene de los impuestos a la propiedad.

Las escuelas privadas cobran una matrícula conocida como tuition, y muchas de ellas son administradas por grupos religiosos.

¿A qué edad tienen que entrar los niños al sistema escolar?

En general, los niños pueden empezar en un programa preescolar a los 4 años de edad (en algunos estados pueden empezar desde los 3 años). No todos los distritos escolares ofrecen programas públicos de preescolar y los padres deben recurrir a instituciones privadas (algunas de las cuales ofrecen servicios de “day care”, desde muy temprana edad).

Cuando los niños cumplen 5 años pueden ingresar a un kindergarden (que tampoco son ofrecidos obligatoriamente por todos los distritos). Los niños no están obligados a ir al kindergarden, pero es una experiencia muy valiosa y ayuda a preparar al niño para la escuela primaria o “elementary school”.

La edad es un factor muy importante en la ubicación de los estudiantes en un determinado grado. En términos generales la escuela primaria (“elementary school”), de primero a quinto grado, acoge a los niños entre los 6 y los 10 años. La escuela intermedia (“middle school”), de sexto a octavo grado, a niños entre 11 y 13 años de edad, y la escuela secundaria (“high school”), del grado noveno al doce, a niños entre 14 y 18 años de edad.

En total, los niños tienen que estudiar obligatoriamente 12 años antes de llegar a la educación superior.

¿Dónde puedo matricular a mi hijo?

En Estados Unidos las escuelas públicas están divididas en distritos, y por lo general los estudiantes asisten a la escuela del distrito escolar donde viven sus padres (por eso es tan importante tener en cuenta la calidad de las escuelas a la hora de elegir el sitio para vivir).

Si los padres están separados, el estudiante asiste a la escuela del distrito donde vive el padre que tiene la custodia (o con el que pasa la mayor cantidad de tiempo). Para saber cuál es la escuela a la que deben asistir los hijos lo mejor es llamar o visitar la oficina principal de su distrito escolar.

Si la familia se muda fuera del distrito escolar durante el año lectivo, el estudiante puede quedarse en la escuela durante el resto del semestre o pedir permiso para quedarse todo el año. De hecho, un estudiante puede presentar una solicitud para asistir a una escuela pública que esté por fuera de su distrito, aunque en algunos casos tendría que pagar una matrícula en esa escuela para ser aceptado y no siempre los cupos están garantizados.

¿Cómo es la jornada escolar en Estados Unidos?

En casi todos los estados el año escolar comienza en los meses de agosto o septiembre y termina en mayo o junio del año siguiente. Hay cerca de tres meses de vacaciones de verano en junio, julio y agosto. En algunos lugares los niños asisten a clases durante todo el año.

La jornada regular normal va de lunes a viernes, y por lo general comienza temprano en la mañana y acaba después del mediodía. La jornada escolar dura usualmente entre 5 y 7 horas. Los estudiantes almuerzan usualmente en la escuela. Muchas escuelas ofrecen almuerzo gratuito o a un precio muy reducido para los estudiantes.

Los niños deben llegar a tiempo a la escuela. Si por algún motivo van a llegar tarde, se debe llamar o enviar una nota a la escuela explicando los motivos. Las escuelas le dan mucha importancia a la asistencia de los niños (a tal punto que el “perfect attendance” es uno de sus premios más preciados).

Si tienen que salir temprano por alguna razón (ir al médico o al dentista, por ejemplo) es necesario escribir una nota a la escuela que debe ser entregada al principio de la jornada. Cuando los padres vayan a recogerlos tienen que ir a la oficina principal.

¿Cómo hacen los estudiantes para ir y volver de la escuela?

Los niños que viven cerca de la escuela en la cual fueron inscritos (y dependiendo de la zona y el clima) por lo general van caminando o en bicicleta (las escuelas suelen tener espacios para guardarlas durante la jornada escolar).

Los niños que viven lejos de la escuela usualmente utilizan un autobús escolar o un transporte público. La gran mayoría de las escuelas públicas tienen autobuses que prestan el servicio de manera gratuita. Algunas cobran una pequeña cuota por el uso del servicio.

Los autobuses escolares recogen a los estudiantes y los dejan en una parada cerca de su casa. Cuando un autobús escolar está detenido recibiendo o dejando a los estudiantes, los demás automovilistas tienen que respetar las señales de “Pare” que suelen llevan pegadas a los lados del bus. Si tu hijo toma un autobús escolar, es bueno tener el número del del autobús, el lugar y la hora donde se sube y el lugar y la hora donde se baja. Para averiguar si el estudiante tiene derecho a utilizar el autobús escolar se debe llamar a la escuela o al distrito escolar al que pertenece.

¿Qué pasa si la jornada laboral termina más tarde que la jornada escolar y no hay quién pueda recoger al estudiante?

Muchas de las escuelas públicas del país tienen los llamados programas para después de la escuela (“after school”) que se crearon para evitar que los niños permanezcan sin guía después de la escuela y puedan aprovechar el tiempo para adelantar sus tareas escolares o reforzar algunas de sus habilidades en el campo del arte y la cultura.

Estos programas son un gran apoyo para los padres trabajadores y mantienen a los niños en ambientes seguros (dentro de la misma escuela o en instalaciones especiales) y ayudan a evitar la deserción escolar.

Pregunte en la escuela donde está inscrito su hijo si existe algún programa de “after school”. La mayoría de ellos son gratuitos, pero hay algunos que piden algún tipo de contribución por parte del estudiante para garantizar su continuidad.

Los horarios son limitados y las escuelas suelen ser muy estrictas con su cumplimiento (cobrando incluso algunas multas por retrasos en la recogida de los estudiantes) para evitar que se abuse de ellos. Afterschool Alliance ofrece información sobre estos programas a nivel nacional.

¿Tengo que pagar algo por la educación de mi hijo?

Las escuelas públicas son gratuitas, pero no hay que olvidar que se pagan con los impuestos a la propiedad (ya sea que tú o tu arrendador los pague, caso en el cual hacen parte de su canon).

Pero ese no es el único pago que tendrás que hacer durante el año escolar. Usualmente la escuela facilita los libros que se necesitan a lo largo del año, pero si el estudiante los pierde o los daña, tiene que pagar por ellos. Algunas escuelas cobran una cuota por actividades extraescolares, como música o deportes. Otras cobran una tarifa básica por los almuerzos escolares (los padres de muy bajos ingresos pueden ser eximidos de este cobro).

La mayoría de las escuelas acostumbran hacer “excursiones” con sus estudiantes y los llevan de paseo por museos, zoológicos y otros lugares. Aunque no siempre lo hacen, hay ocasiones en que piden una pequeña cuota para financiar la “excursión”. Otras veces piden a los padres que colaboren de manera voluntaria para ayudar a cuidar a los estudiantes durante el viaje.

¿Todas las escuelas públicas son iguales?

No. Hay algunas escuelas públicas que ofrecen programas especiales a sus estudiantes y en las que el ingreso está determinado por los méritos de los estudiantes y no por el lugar de residencia. Hay dos tipos de escuelas en esta categoría: las escuelas Magnet y las escuelas Charter.

Las Magnet son escuelas públicas muy competitivas con altos estándares académicos, que se centran en un tipo particular de estudio, como las artes o las ciencias. Tienen alta demanda y muchas veces el ingreso se hace por sorteo. Por lo general tratan de fomentar la diversidad racial, étnica y/o económica de los estudiantes. Las escuelas Magnet nacieron el los años 60 del siglo pasado con el fin de atacar la desigualdad en la educación en las escuelas públicas.

Las Charter son también escuelas públicas que cuentan con la aprobación y algo de financiamiento por parte del estado, pero que son administradas por grupos comunitarios o compañías privadas. Estas últimas tienen clases más pequeñas y estándares académicos más altos que las escuelas públicas tradicionales. Las escuelas Charter están libres de algunas de las regulaciones de las escuelas públicas, pero deben rendir cuentas a una junta escolar local o estatal.

¿Qué pasa si mi hijo no puede terminar el high school?

En Estados Unidos los niños tienen que asistir a los grados uno a 12 para poderse graduar de high school. Los niveles de deserción, sin embargo, son muy altos, especialmente entre los latinos. En el año 2013, según un estudio, 22 de cada 100 estudiantes latinos no terminaban el high school. Pero como la mayoría de los empleadores exigen un diploma de high school o equivalente, hay varias opciones para las personas que han abandonado la escuela secundaria.

Algunos high schools tienen clases nocturnas para estudiantes que abandonan la escuela y que permiten obtener el diploma de secundaria. Existen, además, clases diurnas y nocturnas (algunas en español) para pasar la prueba de equivalente de high school (HSE o GED). La mayoría de las universidades y empleadores aceptan los diplomas HSE. Muchas bibliotecas públicas tienen información sobre las clases HSE. Aquí puede averiguar cuáles son los requisitos.

  • Compartir esta evaluación:

Dedicarles tiempo no siempre es suficiente


Follow the evaluation month by month:
El pensamiento crítico se puede enseñar en cualquier idioma Univision

Desde que conocí a Arlette Espaillat hace seis meses no he visto una madre más dedicada que Clotilde Almonte. Cada vez que la niña la necesita, está allí para ella, sea en la escuela o en la casa. Una ardua labor si se toma en cuenta que como la mayoría de los padres inmigrantes tiene varios trabajos. En su caso, es asistente en un hogar de personas mayores y muchas veces labora los fines de semana.

Su gran disposición y buenas intenciones a la hora de ayudar a Arlette en su educación representan una enorme ventaja para su hija, que aspira asistir a la universidad y convertirse en pediatra. Los expertos no se cansan de decir que “un padre involucrado es un padre con voz”, que hace la diferencia en la vida del estudiante. Pero solamente asistir a reuniones en el plantel no es suficiente, de acuerdo con Windy Lopez Aflitto, directora de contenidos de la guía online “Be a Learning Hero”. Los padres también deben apoyarlos cuando hacen tareas. Esto no significa solamente sentarse al lado de los pequeños en las tardes o en las noches, sino implementar estrategias.

publicidad

En el caso de Clotilde, que estudió en Santiago, República Dominicana, y hace poco más de dos años se mudó a la ciudad de Nueva York, su nivel de inglés es bajo y dice que la forma en la que aprendió a leer, sumar, restar, multiplicar o dividir es muy diferente a la manera como se está instruyendo Arlette. Esto le genera una gran frustración y hace que se le dificulte asistir a la niña en sus deberes escolares.

A Clotilde le cuesta trabajo ayudar en las tareas de su hija.
A Clotilde le cuesta trabajo ayudar en las tareas de su hija.

Afortunadamente, su caso tendría solución. El haber podido conseguir un tiempo para dedicárselo a su hija es su mayor ventaja, el resto es aprender algunas técnicas que facilitarán su colaboración en las tareas de Arlette.

Precisamente sobre esto, López Aflitto asegura que el nivel de Inglés, lectura o matemáticas de los padres no es tan importante como hacer las preguntas adecuadas y convertir el aprendizaje en algo divertido. Un ejemplo sería practicar antónimos mientras se prepara la cena, preguntando si la leche está fría o caliente, o repasar restas con el peso de los ingredientes en la cocina.

Algunos especialistas sugieren que los padres que no dominan el Inglés pueden leer con sus hijos en español y pedirles que interpreten lo que leyeron. Según ellos, el pensamiento crítico se puede desarrollar en cualquier idioma. Clotilde hace esto con Arlette, a quien además inscribió en un programa después de la escuela para que continúe repasando lectura y matemáticas.

publicidad

La niña lleva poco tiempo en el programa pero dice gustarle, pese a que los días en que asiste a estas actividades extracurriculares sale tarde del plantel. Ella, pícaramente, reconoce que le encanta que su mamá la apoye con los deberes escolares. Cuando no entienden una palabra, me dijo, buscan juntas su significado en la Internet, y disfrutan mucho el momento.

  • Compartir esta evaluación:

Se acerca la primavera, época de exámenes y buenas noticias


La lucha por leer a la par de tu nivel escolar, cuando acabas de empezar a hablar inglés Univision

La familia de Arlette Espaillat está atravesando un momento de gran felicidad. Después de más de dos años compartiendo un apartamento con unos parientes en el Bronx, Nueva York, me contaron que dentro de poco se mudarán a su propio hogar. Clotilde Almonte, madre de la estudiante, dice que encontraron un lugar perfecto para ellos y a un precio asequible, en el mismo vecindario donde viven ahora.

Con una sonrisa Clotilde me dijo que contarán con la privacidad y comodidad que tanto ansiaban y Arlette muy emocionada agregó que tendrá el cuarto que siempre ha deseado. Quienes vivimos en Nueva York sabemos lo difícil que es encontrar un apartamento en la ciudad, y más complicado aún, que llene tus expectativas sin vaciarte los bolsillos.

Arlette debe no solo aprender inglés desde cero, sino que además debe es...
Arlette debe no solo aprender inglés desde cero, sino que además debe estar a la par de sus compañeros de grado nativos de Estados Unidos.

Clotilde cree que este cambio le vendrá muy bien a Arlette en el aspecto educativo porque, según ella, se le dificulta hacer tareas o practicar la lectura en su casa actual por el espacio tan reducido en el que puede desenvolverse. Recientemente su maestra le dijo que la niña había mejorado en lectura pero aún no está al nivel de su grado, lo que es propio de estudiantes que están aprendiendo inglés.


Precisamente para observar el desarrollo de Arlette, la acompañé al programa que toma después de la escuela y vi que se está esforzando mucho. Ella sabe que en un mes deberá presentar la complicada prueba estatal “Artes del Lenguaje Inglés” conocida como "ELA", que evaluará su habilidad de comprensión de lectura.

Arlette con sus compañeros de clase de cuarto grado.
Arlette con sus compañeros de clase de cuarto grado.

En el programa también repasó computación y matemáticas, pero su mayor enfoque parece estar en tratar de adquirir un mayor vocabulario en inglés. Casos como el suyo serían comunes, de acuerdo con la Evaluación Nacional del Progreso Educativo: sólo 36% de los estudiantes de cuarto grado en 2015 fueron competentes en lectura. Algo que es preocupante, si se toma en cuenta que para la fundación Annie E. Casey, los alumnos de cuarto grado que son diestros en lectura tienen más probabilidades de graduarse de la secundaria y ser adultos económicamente exitosos.


Yolanda Torres, Superintendente Ejecutiva para la Participación Comunitaria del Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York, me explicó que afortunadamente los resultados del exámen "ELA" no es lo único que se toma en cuenta para promover de grado a los alumnos. Según ella, muchos otros factores entran en juego, y por lo tanto, estudiantes como Arlette cuentan con grandes probabilidades de seguir avanzando.

Yolanda Torres, superintendente ejecutiva para la participación comunita...
Yolanda Torres, superintendente ejecutiva para la participación comunitaria del Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York.

En cuanto a cómo mejorar, los docentes recomiendan que los niños lean en casa, con la ayuda de CDs para que relacionen lo que escuchen con la palabra escrita. También sugieren que practiquen con libros un poco más avanzados para que se familiaricen con un nuevo vocabulario. Por su parte, Arlette además contará con la ayuda de un compañero de clases que se ofreció a donarle unos minutos de su tiempo para trabajar con ella y otros alumnos de forma personalizada.

  • Compartir esta evaluación:

¿Cuál es la diferencia entre gui o güi?


Se acercan los tests estandarizados, un reto para quienes están aprendiendo inglés como Arlette Univision

La primavera ya está aquí pero una poderosa tormenta le recordó a los que vivimos en el noreste del país que el invierno aún no culmina.

Todavía desconocemos si llegarán temperaturas agradables. Lo que sí se sabe es que los exámenes alineados con los estándares académicos, mejor conocidos como el Common Core, no esperan.

Arlette está estudiando más duro que antes para lograr mejorar su puntaj...
Arlette está estudiando más duro que antes para lograr mejorar su puntaje en los exámenes de Common Core.

Faltan muy pocos días para que Arlette presente el primero de ellos que evaluará su nivel de lectura. Cuando le pregunté qué sabía sobre esta prueba dijo que será difícil y más complicada porque está en cuarto grado.

publicidad

Arlette me contó que obtuvo una puntuación regular el año pasado, por lo que esta vez ella y su madre Clotilde quieren que eso cambie. Para eso Arlette está asistiendo a un programa después de la escuela y práctica sus lecciones en casa.

Relacionado
El presidente Donald Trump saluda a estudiantes en el colegio católico S...
Quién gana y quién pierde con el presupuesto que Trump destinó a la educación
Parte del plan incluye cortar fondos del Departamento de Educación en un 13.5%, o hasta 9,000 millones de dólares. Te contamos dónde se verá más afectado el presupuesto y en qué áreas mejorará.

Con un gran libro, Arlette me mostró cómo repasa lectura y aprende nuevas frases. Esta vez estudiaba el uso de la diéresis en palabras como ‘pingüino’.

Su madre, con mucha paciencia y dedicación, le explicaba a la niña en qué casos se usa y en cuáles no. Ella captó rápidamente la idea y en minutos el próximo paso era aprender sobre el animal conocido como capybara o chigüire.

Con Clotilde también pude hablar de los polémicos exámenes estandarizados. Ella dice no saber por qué se realizan, pero sí dijo que cree que son un requisito del Departamento de Educación.

Arlette y su madre Clotilde leen y practican para los exámenes de Common...
Arlette y su madre Clotilde leen y practican para los exámenes de Common Core que llegan pronto.

Las pruebas estandarizadas se crearon para que todos los estudiantes del país - sin importar en qué estado vivan - tengan las mismas oportunidades y ciertos conocimientos establecidos para llegar preparados a la universidad.

Quienes los apoyan dicen que son una forma de asegurarse de que los alumnos tengan una educación de calidad y que además los obliga a estudiar.

Por otra parte, quienes critican estos exámenes dicen que no son apropiados para el desarrollo individual de los estudiantes y ponen mucha presión sobre ellos. Cientos de miles de padres en el país han optado por no dejar que sus hijos tomen la prueba.

En la escuela, los niños de cuarto grado están tomando lecciones de lect...
En la escuela, los niños de cuarto grado están tomando lecciones de lectura y matemáticas enfocadas en los exámenes estandarizados.

Clotilde no es uno ellos. En su nuevo apartamento, al que se mudó hace solo días y que aún trata de organizar, me contó que espera que este nuevo espacio contribuya con el progreso educativo de Arlette. Ella cree que la niña podrá estudiar de forma más cómoda porque tiene su propio cuarto y el apartamnto está más iluminado.

Las pruebas que medirán el nivel de lectura y matemáticas de Arlette están programadas para finales de marzo y principios de mayo en su escuela. Su madre dice tener una actitud positiva en torno a los exámenes y asegura que la niña saldrá bien porque están trabajando duro para que así sea.

  • Compartir esta evaluación:

Misión "casi" cumplida


Los derechos de los estudiantes que los padres desconocen Univision

Después de semanas de estudiar nada mejor que unas merecidas vacaciones... Esto es lo que le espera a Arlette luego de "quemarse las pestañas", como se dice coloquialmente, durante la preparación para el examen de Artes del Lenguaje Inglés, o ELA por sus siglas en inglés.

Ella me dice que cree haber salido bien en la prueba porque tenía confianza en sí misma, pero agregó que también fue una sorpresa haber recibido muchas preguntas de temas que, según ella, no estudió durante el año escolar.

Relacionado
Varios estudiantes esperan a la Canciller de Escuelas de Nueva York Carm...
¿Cómo le va a los estudiantes que están aprendiendo inglés en las escuelas de Nueva York? Depende de a quién le preguntes
Un reporte nuevo sugiere que contar las tasas de graduación de los estudiantes que antes estaban aprendiendo inglés junto con las de los estudiantes que se demoran más en graduarse puede ofrecer un panorama más claro.


Precisamente por esto, su madre Clotilde dijo estar preocupada por los posibles resultados del examen. Ella cree que la escuela debería orientar más a los padres sobre el contenido de las pruebas para así ayudar mejor a los estudiantes en casa.

Su inquietud trajo a colación un tópico que parece ser común entre padres hispanos: el poco cuestionamiento que le hacen a directores y maestros porque los ven como una figura de autoridad o porque no sienten receptividad o cordialidad por parte de ellos.

publicidad



Arlette y su madre Clotilde en el Bronx, Nueva York.
Arlette y su madre Clotilde en el Bronx, Nueva York.

Este es el caso de Clotilde. Ella me dijo que nunca se ha reunido frente a frente con la directora de la escuela de Arlette, y admite que no conoce la mayoría de los derechos de la alumna, o cómo ejercerlos, aun considerándose a sí misma una madre involucrada en la educación de su hija.

Debido a esto, consultamos con una organización que aboga por los derechos de los niños llamada " Advocates for Children". Sus representantes exhortan a padres a hacer más preguntas y si no hay buena comunicación con la directora o la coordinadora de padres les piden que acudan al superintendente de su distrito escolar.

Los defensores de los derechos de los estudiantes ayudan a los padres a...
Los defensores de los derechos de los estudiantes ayudan a los padres a entender cómo navegar el sistema educativo.

De acuerdo con este grupo, los padres tienen derecho a cuestionar por qué su hijo no avanza en la escuela y solicitar tutorías gratuitas, entre otras cosas.

Pero con los derechos también surgen responsabilidades, como asistir a los comités y reuniones de asociaciones de padres, algo que Clotilde dice no poder hacer por su horario de trabajo.

Pese a esto trata de estar al tanto de los asuntos de Arlette hablando con sus profesores durante las cuatro conferencias de padres y maestros que se realizan al año.

Las escuelas ofrecen muchos recursos para que los niños y los padres com...
Las escuelas ofrecen muchos recursos para que los niños y los padres complementen su educación.

Por lo pronto, la niña está feliz porque jugará durante el receso de primavera conocido como Spring Break. Entre sus planes está visitar los parques de su vecindario e ir de compras. Emocionada me dijo que hay unos pantalones que la tienen encantada en una tienda de Manhattan. También realizará una pequeña fiesta en su nueva casa con algunos compañeros de clases.

Pero no todo será diversión. Arlette me contó un poco frustrada que tendrá que hacer un proyecto sobre fenómenos ambientales, específicamente simulando una sequía con papel y cartulina, por lo que también deberá comprar algunos materiales.

Además de esta tarea, su examen de matemáticas (el cual forma parte de las pruebas alineadas con los estándares académicos conocidos como Common Core) está a la vuelta de la esquina, así que tendrá que practicar multiplicaciones, divisiones y la interpretación de problemas, uno de los temas que le parece más complicado.

publicidad

En sus propias palabras: Arlette tomó el examen estatal y nos cuenta cómo se sintió

En sus propias palabras: Estudiante de 4to grado tomó el examen estatal y nos cuenta cómo se sintió Univision
  • Compartir esta evaluación:

A paso lento, pero seguro


Aprendiendo a leer, para después leer para aprender Univision

Parece mentira que han pasado 10 meses desde que empezamos a acompañar a Arlette Espaillat en su reto por mejorar su nivel de inglés y así obtener un buen rendimiento en lectura, matemáticas y otras materias.

El camino no ha sido fácil, pero si entretenido. La pequeña es dulce y ocurrente, jamás la he visto desanimada, quizás cansada y con sueño tras varias horas de clases, pero nunca triste. Su madre Clotilde parece tener mucho que ver con esa actitud positiva, constantemente la motiva a seguir adelante y cuando le tiene que llamar la atención también lo hace.

Recientemente asistí con ellas a una reunión con su maestra Gloria Zelasco. Arlette estaba nerviosa porque no sabía qué iba a decir la docente sobre su progreso académico.

publicidad

Afortunadamente, Gloria comenzó felicitando a su mamá. Le dijo que podía estar contenta con el avance que ha tenido la niña durante este año escolar. Según la maestra, ha mejorado su nivel de lectura y ahora está en un nivel 'M', que, de acuerdo con las tablas de lectura guiada, es como deberían estar leyendo los estudiantes al final del segundo grado.

Aunque Arlette está culminando el cuarto grado, y la docente admite que la niña todavía no está al nivel de la mayoría de sus compañeros, reconoce su esfuerzo, ya que hace sólo meses, leía al nivel que se espera de un alumno en primer grado.

Arlette, lleva menos de tres años en la ciudad de Nueva York, por lo tanto, su inglés académico también necesita mejorar. Sin embargo, la maestra aclaró que su lectura en español no es muy superior a su lectura en inglés y le sugirió que siguiera leyendo en cualquiera de los dos idiomas.

Durante la conversación, Clotilde dijo estar preocupada por el rendimiento de su hija en matemáticas y al parecer tenía razón. La maestra dijo que en esta materia era donde la niña debería trabajar más porque aún necesita dominar datos básicos en sumas y multiplicaciones. Para esto le recomendó algunos programas con los que puede practicar en su tablet, también le sugirió asistir a la escuela de verano.

publicidad

Tras la reunión, Arlette y su mamá parecían satisfechas y dijeron estar feliz por lo logrado. La niña lucía una sonrisa de oreja a oreja y reconoció sentirse aliviada porque creyó que el resultado de su evaluación sería negativo.

Hasta ahora desconocemos si será promovida al quinto grado. La maestra dijo que le dará esa información el último día de clases, a finales de junio, tras valorar, entre otras cosas, los resultados de los exámenes alineados con los estándares académicos mejor conocidos como el Common Core que presentó hace poco.

Cariñosamente Clotilde le comenta a Arlette que tiene la esperanza de que sí avanzará al curso siguiente y le recordó que la escuela de verano la ha ayudado en el pasado y por eso regresará este año. Arlette refunfuña y dice que tomar clases en el mes de julio no son vacaciones.

  • Compartir esta evaluación:

Con el verano no sólo llegan las vacaciones


Para los estudiantes, el verano es el momento de descansar, pero muchas veces también de olvidar lo aprendido durante el año. ¿Cómo evitar esto? Univision

Con la culminación del año escolar empiezan los paseos y los juegos al aire libre, actividades que Arlette espera con ansias. Se le olvida que su mamá le ha advertido que no todo será diversión porque la inscribirá en la escuela de verano.

La niña no está muy emocionada con esta decisión. Me dijo que para ella no son vacaciones el asistir al plantel en julio y agosto de 8 a.m. a 2 p.m. Pero su madre Clotilde cariñosamente insiste en que quiere que practique lo aprendido durante el año escolar porque no le gustaría que perdiera lo alcanzado en lectura y matemáticas.

Precisamente como muestra de este progreso, Arlette recibió dos premios por parte de la escuela que me enseñó orgullosa. Uno por haberse destacado en una exposición sobre el fenómeno meteorológico de la sequía y otro por un proyecto sobre el uso de la energía eléctrica en el hogar. Dentro de pocos días deberá entregar una asignación adicional que requiere que recree la historia de un libro sobre unos niños que visitan el Amazonas y son atacados por un caimán. Clotilde me mostró los elementos que compraron para hacerlo y todo parece indicar que le quedará muy bien.

publicidad

Como parte del fin del curso escolar, su plantel también ha organizado varias actividades fuera de la escuela que Arlette está disfrutando. Recientemente se fue de pesca junto a sus compañeros de clase y aunque era un día frío y lluvioso noté que la pasó de lo mejor. Me contó que trabajaron en equipos de dos personas para sostener la caña y colocar la carnada, pero aparentemente ningún pez atrapó el anzuelo.

Este tipo de paseos me recuerdan lo que sugiere la representante de la organización " Be a Learning Hero", Windy López-Aflitto, para prevenir el llamado " Summer Slide" o el retroceso que pueden tener los alumnos en el verano en materias clave. Según la profesora, el aprendizaje durante las vacaciones debería ser divertido, de manera que los chicos no sientan que están haciendo tareas. Ella recomienda que los padres lean con sus hijos, busquen programas gratuitos en la comunidad y visiten bibliotecas o museos.

Otro consejo que da es practicar matemáticas con los ingredientes mientras se cocina, algo que a Arlette y a Clotilde se les da de maravilla porque a la niña le encanta ayudar a su mamá a preparar la comida.

Esto y montar bicicleta son sus pasatiempos favoritos, que después del último día de clases, el 28 de junio, combinará con su asistencia a la escuela de verano. Este programa lo conoce bien, porque el año pasado también participó en él y su madre dice le permitió mejorar su nivel de inglés y su rendimiento académico.

publicidad

Por ahora, ya en la recta final, la mayor inquietud de la pequeña es saber si será promovida al 5to grado. Su maestra Gloria Zelasco nos dijo que esa información la dará durante la despedida del año escolar. Continuaremos a la espera...

  • Compartir esta evaluación:


Adiós al año escolar, hola a la escuela de verano

En los cursos de verano, una esperanza para quienes no pasan de grado Univision

Recientemente acompañé a Arlette en su último día de clases. La pequeña no podía estar más feliz por culminar el año escolar. Sus compañeros también estaban muy emocionados. La idea de tener más tiempo para pasear, jugar bajo el sol o con sus dispositivos electrónicos parece muy apetecible.

Como en cada paso de su educación, su madre Clotilde se presentó en la escuela para recibir su tarjeta de calificaciones y apoyarla durante la celebración. Los abrazos entre ellas iban y venían.

Clotilde además tuvo la oportunidad de hablar con su maestra, Gloria Zelasco, quien le dió la noticia de que Arlette aún no ha pasado al quinto grado porque no cumplió con los estándares de promoción este año escolar. Le sugirió asistir a la escuela de verano como una posible solución para mejorar su desempeño académico y dijo que dependiendo del resultado que obtenga, junto a la suma de su trabajo durante el año escolar podría ser promovida.

publicidad

Con el positivismo que la caracteriza, Clotilde dice estar segura de que Arlette avanzará de grado porque ella y su maestra han concluido que a la niña le va muy bien cuando estudia en grupos pequeños como los que se espera habrá en el programa de verano. Mientras, Arlette no parece preocupada pero sí admitió que le daría mucha tristeza repetir el cuarto grado y no avanzar con sus compañeros de aula.

La niña ha recorrido un largo camino desde que salió de Santiago, República Dominicana rumbo a la ciudad de Nueva York hace poco menos de 3 años. En ese entonces no conocía el idioma Inglés y mucho menos el sistema educativo estadounidense. Hoy por hoy puede decir que ha dado pasos agigantados en lectura. Cuando ingresó al sistema de escuelas públicas de la ciudad estaba varios niveles por debajo de su grado y hoy está casi al nivel de su clase.

Por otro lado, en todo este tiempo ha recibido premios por destacarse en diferentes proyectos, uno de ellos de ciencias. Su labor en estudios sociales también fue reconocida hace pocos días con un diploma que le otorgaron en una linda ceremonia frente a sus compañeros. De acuerdo con su maestra, su mayor problema siguen siendo las matemáticas porque no tendría el dominio de operaciones básicas con cuatro dígitos y las calificaciones que obtuvo reflejan esta dificultad.

La escuela de verano es su esperanza para seguir progresando y sobrepasar estos obstáculos, como es costumbre. Durará poco más de un mes y ya para el 28 de agosto conoceremos si alcanzó la preparación necesaria para ser promovida al quinto grado. Con una atención un poco más individualizada sé que lo puede lograr.

  • Compartir esta evaluación:

****

publicidad