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Depresión

La victoria de Trump dispara las consultas en los servicios de apoyo psicológico

Contactamos a 14 unidades de servicios de salud mental para oír una y otra vez la misma respuesta: “No nos damos abasto”. Los especialistas recomiendan a aquellos que se sientan abrumados seguir con su rutina.
10 Nov 2016 – 5:54 PM EST

“He estado molesta todo el día y todavía siento náuseas. Casi no he comido y ahora tengo un ataque de migraña. Siento mucho miedo por mi futuro".

Así describe Sofia Daigneau, exaviadora de primera clase de la Fuerza Aérea de Ware, Massachusetts, lo síntomas que ha experimentado después de que se conocieran los resultados de las elecciones, en las que perdió la candidata a la que apoyaba.

No se trata de un caso único. Univision Noticias contactó esta mañana a 14 unidades de servicios de salud mental de las principales universidades del país para oír una y otra vez la misma respuesta: “No nos damos abasto”, “hemos recibido llamadas y visitas de estudiantes todo el día”, “hay gente que teme por sus derechos, por su seguridad, por sus hijos”.

El doctor Allen O’Barr, director de Consejería y Servicios Psicológicos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, narró cómo han tenido que mantener sus servicios permanentemente abiertos para todo el que pase por sus consultorios y también han estado disponibles para trasladarse cuando algún alumno lo ha necesitado.


“Los elementos de división y la retórica de esta campaña electoral ha tenido un gran impacto en los estudiantes. Hay algunos que tienen miedo, ansiedad en torno a lo que va a pasar, cómo las leyes y políticas pueden cambiar, y tienen una sensación de ‘yo no soy valorado’. Nuestros servicios brindan un espacio privado para explorar el significado de estos sentimientos”, comentaron por escrito los doctores Todd Sevig y Mishelle Rodriguez de la Universidad de Michigan.

La página de internet de Lifeline, una línea nacional de prevención de suicidios, no pudo con la demanda. Tampoco sus líneas telefónicas, donde las personas tenían que esperar más de 15 minutos para ser atendidos, frustración que volcaron en su página de Facebook.

“Recibimos un aumento de 30% de llamadas el lunes, de personas que tenían miedo y ansiedad de lo que iba a pasar y luego la noche del martes vimos cómo se iba incrementando a medida que se acercaba la noche. Se duplicaron las llamadas. A la 1:00 am había un aumento cercano al 140%. Eso es 660 llamadas por minuto”, dijo el doctor John Draper, director de la organización sin fines de lucro. La única vez que recuerdan haber recibido tantas llamadas a esa hora fue después del suicidio del actor Robin Williams.

“Cuando las personas empiezan a tener estos sentimientos de pérdida como los que algunos están sintiendo después de las elecciones, todo se amplifica, todo empieza a sentirse más abrumador”, añadió Draper.

Voceros de la organización de ayuda Crisis Text Line lo explican así: “Los resultados del martes fueron un poco sorpresivos tanto para las personas que están contentos con los resultados de las elecciones y las personas que no están conformes. El país entero está sintiendo algo”.

Esta fue una campaña que trajo mucha ansiedad a muchas personas. Más de la mitad de los adultos del país (52%) indicó que estas elecciones eran una “fuente significativa de estrés”, según lo reveló una encuesta de la American Psychological Association (APA) realizada a adultos mayores de 18 años residentes de Estados Unidos.


Algunas de las consecuencias experimentadas han sido dificultad para dormir, cambios en el apetito, pérdida de energía y dificultad de concentración. Según una guía que la Universidad de Northwestern en Chicago repartió a aquellos afligidos, las personas también han experimentado algunos o todos de los siguientes sentimientos: shock, desconección con otras personas, incredulidad, culpa, rabia, tristeza y llanto frecuente.

“¿Cómo se controla el miedo? Mi cuerpo de mujer inmigrante tiene miedo… Cuando esperas que el nuevo presidente no haga ninguna de las cosas que ha prometido, me es difícil mantenerme positiva”, dice Carolina González Valencia, artista y estudiante de doctorado del Departamento de Arte y Cultura Visual en Bates College.

Algunas organizaciones han empezado a trabajar en cómo contrarrestar los efectos de estas elecciones a largo plazo. Kari Hudnell, vocera de Glsen, una organización de defensa de los estudiantes de primaria y secundaria LGBT, dicen que más allá de esta contingencia continuarán con el trabajo que han estado haciendo para mejorar la seguridad emocional de los estudiantes, incluyendo el desarrollo profesional de los educadores y la promulgación de políticas inclusivas. “Nuestro trabajo local sobre el terreno en las escuelas individuales, distritos y comunidades, que siempre ha sido una parte importante de nuestra misión, será cada vez más importante en los próximos años”, añadió.



¿Qué puedes hacer si estás deprimido?

Apégate a tu rutina. “Cuando las cosas están cambiando y hay grandes transiciones y sientes que no deberías pararte de la cama, párate de la cama. Ve a trabajar, haz lo que debas hacer. Haz lo que haces típicamente. Eso te recuerda que hay cosas en tu vida que están en tu control y que no tienen que cambiar”, recomienda Draper.

Busca apoyo en aquellos que te rodean. “Habla con quienes puedas compartir tus preocupaciones, pero también con quien puedas reírte, con quien pueda distraerte”, añade.

Limita la exposición a lo que te molesta. “No es necesario que pases 24 horas viendo las noticias en este momento, puedes limitarlo a 30 minutos, lo que puedas sin que se te suba la tensión. Pasa tiempo con amigos, con familia. Tampoco es necesario que converses solo de política todo el tiempo, especialmente con personas con las que sabes que tienes diferencias. Si puedes hablar de otras cosas con las que tengas más en común, hazlo”, dice.

Lo mejor es ponerte en acción. “Realizar acciones que sean positivas. Hacer un esfuerzo adicional por ser amable y compasivo. Este es un buen momento para hacer trabajo voluntario por la comunidad. En vez de sentarte y decir: no puedo hacer nada, piensa que sí hay cosas que puedes hacer por otras personas”, señala, a lo que O’Barr añade: “Encuentra el bien en el mundo y trata de fortalecerlo”.

Si es un amigo o familiar el que está deprimido, trata de ser un buen oyente, de prestar genuina atención. Está dispuesto a aceptar que otro se siente mal, que siente que no es justo, que esté desesperadamente triste. Mantente abierto y disponible a hablar y evita la confrontación.

Si las cosas se vuelven muy difíciles, busca ayuda profesional.




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