Qué se sabe del presunto complot de asesinato con drones en Venezuela

Hay mucho misterio alrededor del incidente ocurrido el fin de semana pasado que sacudió al gobierno del presidente Nicolás Maduro y desató entre sus críticos el debate sobre el uso de la fuerza para sacarlo del poder.
11 Ago 2018 – 6:54 PM EDT

El presunto complot para asesinar al presidente venezolano Nicolás Maduro el fin de semana pasado con un dron cargado de explosivos ha generado muchas preguntas sin respuesta, pero destaca un aspecto curioso.

En menos de una semana, el gobierno ha nombrado media docena de conspiradores, mientras otras personas han asumido la responsabilidad por el incidente de los drones, incluyendo a un ex jefe de policía y dos políticos —lo cual plantea las preguntas ¿quién estuvo realmente detrás de esto? y si ¿fue un verdadero intento de asesinato?

Para mayor confusión, un prominente periodista de Miami afirmó tener conocimiento del complot, al que incluso le deseó éxito, a pesar de que la ley estadounidense prohíbe las conspiraciones para cometer asesinatos en el extranjero y, mucho menos, a un jefe de estado extranjero.

"Realmente me sorprende todo esto", dijo R. Evan Ellis, profesor de Estudios Latinoamericanos del US Army War College. "Es posible que los venezolanos hicieran esto para justificar una purga" de la oposición política, agregó. "De igual forma, podría haber sido realizado por una facción dentro del liderazgo venezolano, o un complot mal ejecutado", finalizó.

Las opiniones están muy divididas en cuanto a la veracidad del incidente que parece indicar un grave deterioro en la estabilidad del gobierno de Maduro, actualmente enfrentando una creciente crisis política y económica de proporciones shakespearianas.

Desesperados por presenciar el derrocamiento de su régimen, los líderes de la asediada oposición venezolana, tanto en el país y como en el exilio, opinan que se ha agotado el tiempo para una solución política negociada. Aunque sea a regañadientes, ahora aseguran que están dispuestos a considerar casi cualquier opción —incluso la militar— para sacarlo del poder.

"El gobierno ha eliminado todas las opciones para una solución democrática pacífica a la crisis", dijo Gustavo Marcano, de 39 años de edad, un exalcalde del noreste de Venezuela, perseguido del gobierno que huyó del país el año pasado.

Drones explosivos


Maduro resultó ileso cuando dos drones que presuntamente portaban explosivos plásticos C4 detonaron cerca de él mientras hablaba en una ceremonia militar en Caracas. Dos días después, acusó a los venezolanos residentes en Florida de financiar el complot y nombró a uno de ellos como Osman Delgado Tabosky, cuya familia posee un pequeño negocio de televisión, DAT TV, en la ciudad de Valencia, según informes de la prensa en Venezuela.

Maduro informó que 11 "sicarios" entrenados en Colombia recibieron 50 millones de dólares para matarlo, como parte del ataque fallido del sábado.

"Yo quiero que se le explique al gobierno de los Estados Unidos, y al nuevo gobierno de Colombia, de manera detallada, todas las pruebas que nos conducen a cómplices y responsables directos que viven en el estado de Florida... Solicitemos en extradición a todos los responsables que financiaron, dirigieron y llevaron a cabo este atentado terrorista que viven en Florida y Colombia [...] Confío en la buena fe del Gobierno de Donald Trump", aseveró Maduro.


El canciller venezolano, Jorge Arreaza, dijo a los periodistas que contactó a la embajada de Estados Unidos en Caracas para que ayudara a obtener la extradición de Delgado Tabosky.

Delgado Tabosky estuvo vinculado a un ataque fallido realizado por soldados disidentes en una base del ejército venezolano el año pasado. Sin embargo, fue denunciado como infiltrado del gobierno en un tuit de Oscar Pérez, de 36 años de edad, ex piloto de una unidad de policía venezolana, asesinado en circunstancias sospechosas durante un tiroteo en enero con la policía.


El Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó que el Ministerio de Asuntos Exteriores venezolano invitó a su Encargado de Negocios, James Story, a una reunión el 8 de agosto pero se negó a comentar más sobre la conversación sostenida.

"Estados Unidos niega cualquier implicación en este incidente e investigará las actividades ilegales dentro de sus fronteras si se le proporciona evidencia creíble", informó un vocero del Departamento de Estado a Univision News.

Univision intentó localizar a Delgado Tabosky en Miami y encontró una compañía con el mismo nombre, DAT TV, que figura en los registros corporativos de Florida , bajo el nombre de Osman Delgado. Pero una persona que respondió la llamada aseguró que no tenía vínculos con Venezuela.

Algunos expertos no están convencidos de la evidencia del gobierno venezolano de un plan de asesinato. Ellis, el profesor del United States Army War College, destacó una serie de inconsistencias en el video sobre el incidente publicado por el gobierno. "No está claro cómo un francotirador le dispara a un dron que lleva C4, que es muy estable y lo hace explotar... o cómo supieron tan rápidamente las características del explosivo, etc.", escribió en un correo electrónico.

Detenciones


Seis personas han sido arrestadas bajo la acusación de ser los ejecutores del presunto ataque —y han sido señalados dos legisladores de la oposición Julio Borges y Juan Requesens. Borges estaba en Colombia y escapó a la detención, pero Requesens fue detenido. El jueves, el gobierno dio a conocer un video de 45 segundos donde Requesens aparece relatando su supuesta participación en el complot y contó que Borges le pidió facilitar la entrada a Venezuela a un colombiano poco conocido, Juan Monasterio, uno de los acusados del atentado.


Otro video publicado el viernes mostró a Requesens, de 29 años, con ropa interior sucia en una ducha de los calabozos donde se encuentra detenido. Activistas en Venezuela denuncian que ha sido sometido a torturas por parte de los cuerpos policiales.

Borges, ex jefe de la Asamblea Nacional de Venezuela, negó tener relación con el asunto de los drones y los opositores del gobierno calificaron las acusaciones contra ellos de "absurdas" y una cortina de humo para atacar a los críticos de Maduro.

"La lucha armada continuará"


Mientras tanto, otros parecen muy felices de adjudicarse el crédito. Un ex jefe de la policía municipal venezolana y activista antigubernamental le dijo a Reuters que había ayudado a organizar la operación de los drones. En una entrevista, Salvatore Lucchese, un activista venezolano que fue encarcelado previamente por su papel en protestas anteriores, le informó a Reuters que orquestó el ataque con un grupo de militantes opuestos a Maduro.

"Teníamos un objetivo y en el momento no logramos materializarlo al 100%", ratificó Lucchese en una entrevista en Bogotá. "La lucha armada continuará", prometió.

"Todo esto es un montaje muy malo", opinó Marcano, el ex alcalde exiliado en Miami. "Tantas personas están hablando de lo que sucedió con los drones que no tiene sentido. Está haciendo mucho daño".

El atentado con drones explosivos es apenas el más reciente de una serie de incidentes violentos, en su gran mayoría sin explicación, vinculados a los opositores al gobierno. En junio de 2017, un ex oficial de policía rebelde secuestró un helicóptero y lanzó granadas contra la Corte Suprema y el Ministerio del Interior. Luego, en agosto, el capitán Juan Carlos Caguaripano, un oficial disidente de la Guardia Nacional, encabezó un ataque contra una base militar con oficiales del ejército activos y retirados y civiles exigiendo un levantamiento nacional. Las fuerzas del gobierno repelieron el ataque y acorralaron a los rebeldes.

Lo que se dice en Miami


Lo que resulta más extraño todavía es que el excéntrico presentador peruano de programas de entrevistas, Jaime Bayly, afirmó el lunes por la noche en su popular programa de televisión que sabía de antemano sobre los planes para el ataque y que se había reunido con el grupo de soldados y policías exiliados que lo habían planificado. Lamentó que no hubiera tenido éxito y se ofreció a comprarles otro dron.

"Mis fuentes, que generalmente son confiables, me llamaron, me conminaron a una reunión... Me dijeron: 'El sábado vamos a matar a Maduro con drones, hemos probado los drones en Caracas, funcionan'. Y yo les dije: 'hágale, vamos para adelante'", aseguró Bayly en su programa.


"El FBI podría tocarle a su puerta para investigar", dijo David Weinstein, un ex fiscal federal y estatal que ahora ejerce de forma privada. Señaló el código penal estadounidense, título 18, sección 1116: "Quienquiera que asesine o intente asesinar a un funcionario extranjero, invitado oficial o persona internacionalmente protegida será castigado".

El ejemplo de Cuba


El incidente evocó los viejos tiempos en Miami, cuando las inútiles conspiraciones para asesinar al difunto líder cubano Fidel Castro eran muy comunes, desde el célebre fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos en 1961 hasta los barrigones "guerreros de fin de semana" capacitados en el uso de armas de fuego en Los Everglades, según Eduardo Gamarra, un experto en América Latina de la Universidad Internacional de Florida.

"Probablemente hubo un intento genuino de alguna forma loca, por más descabellado que haya sido", dijo. Pero advirtió que la experiencia cubana brindó una lección contundente para los exiliados venezolanos que esperan derrocar a un dictador extranjero: tienen un alto índice de fracaso y suelen ser contraproducentes.

"Los múltiples fracasos para asesinar a Castro fueron siempre operaciones de lobos solitarios que carecían de organizaciones y respaldo. No contaban con suficientes fondos, estaban mal planeadas y no estaban bien ejecutadas", dijo.

Incluso aunque la CIA apoyó múltiples complots de asesinato en los primeros años del gobierno de Castro, estos resultaron frustrados. Y cuando miles de exiliados cubanos se entrenaron para la invasión de 1961, la Fuerza Aérea estadounidense no proporcionó cobertura vital, lo cual selló el destino de la invasión.

En 1981, Estados Unidos prohibió los asesinatos sancionados por el gobierno, una regulación que aún permanece vigente.

Sin embargo, la Casa Blanca ha sancionado a los principales miembros del régimen de Maduro, además de hacer un llamado al ejército del país sudamericano para que lo derroque en virtud de una disposición constitucional que justifica la rebelión contra un gobierno dictatorial.


Los críticos le dan crédito a Maduro de algo. "Las posibilidades de una conspiración exitosa son muy limitadas porque Maduro tiene la ayuda del G2 cubano", opinó otro alcalde venezolano exiliado, Ramón Muchacho de 39 años de edad, refiriéndose al famosísimo servicio de inteligencia estatal cubano. "Se han infiltrado en la oposición política y en los movimientos estudiantiles y subversivos. Se han infiltrado en todas partes".

Los líderes venezolanos en el exilio como Marcano y Muchacho opinan que las opciones para un retorno pacífico a la democracia son ahora prácticamente nulas. "El gobierno ha cerrado todas esas vías", dijo Marcano, "Necesitamos más presión internacional. No podemos lograrlo solos".

Muchacho fue incluso más allá y pidió la intervención internacional. "En este momento ya no se trata de salvar la democracia. Se trata de salvar vidas".

Cuando se le preguntó si eso incluía la intervención militar, respondió: "No podemos descartar el uso de la fuerza".

Fotos: Estampida militar en Caracas tras un "atentado con drones" con explosivos a Nicolás Maduro

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