Crisis en Venezuela

Juan Guaidó: joven político y presidente interino de Venezuela por azar

El líder de la Asamblea Nacional, que se juramentó este miércoles como presidente interino con el apoyo de EEUU, forma parte de la generación de estudiantes que lideró las protestas contra Chávez en 2007. Pertenece a Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López, que sigue preso en su casa.
24 Ene 2019 – 12:38 AM EST

Sorpresivamente, el joven político venezolano Juan Guaidó puso de nuevo la política en el centro de los acontecimientos en Venezuela, propiciando una serie de eventos en cadena. Esto ocurre mientras el foco estaba en el hundimiento de la economía, también luego de meses de protestas que incendiaron las calles en 2017.

Juan Guaidó, el líder del Parlamento de Venezuela, juramentado este miércoles como presidente interino ante una multitud convocada por la oposición, tiene 35 años y forma parte de la generación de líderes estudiantiles que lideraron el movimiento de protestas callejeras de 2007 contra el gobierno del difunto Hugo Chávez.

En aquel momento, las manifestaciones eran para oponerse a la decisión del gobierno del expresidente Hugo Chávez de no renovar la concesión de Radio Caracas Televisión, el canal más antiguo de Venezuela. El movimiento estudiantil jugó un rol decisivo en la derrota que sufrió Chávez ese mismo año cuando la mayoría de los venezolanos votó en contra de su llamado a reformar la Constitución Nacional.


Juan Guaidó se graduó de ingeniero industrial en la Universidad Católica Andrés Bello, estudió dos postgrados en gerencia pública y desde 2009 forma parte de Voluntad Popular, un partido político fundado por el dirigente Leopoldo López, preso desde 2014 porque el gobierno lo acusa de generar manifestaciones violentas.

En la organización, dicen quienes lo conocen, “cumplía las órdenes de Leopoldo López” y aunque no tenía rango para tomar decisiones, supo escalar posiciones. Fue elegido diputado para el período 2016-2021. En el Parlamento se mostró como un político conciliador, capaz de generar acuerdos y avanzar, y allí dirigía la Comisión de Contraloría.

Está casado con Fabiana Rosales, comunicadora social, y ambos tienen una hija, Miranda, que lo acompaña en las fotografías que difunde en redes sociales.

Guaidó fue uno de los diputados con mayor presencia en las calles en la ola de protestas de 2017, que culminaron con un saldo de 120 personas asesinadas. Su ascenso a la presidencia del Parlamento es prácticamente obra del azar y de la persecución que inició Nicolás Maduro contra el liderazgo de Voluntad Popular.

Los cuatro principales partidos de oposición acordaron que todos tendrían la oportunidad de nombrar a uno de sus dirigentes como presidente del Parlamento y en 2019 le tocó el turno a Voluntad Popular. En condiciones normales Guaidó nunca hubiese sido el elegido, pero con Leopoldo López preso, Carlos Vecchio –el segundo dirigente en la línea de mando– en el exilio y Freddy Guevara, el tercero en jerarquía asilado en la embajada de Chile, no hubo otra opción.

Entre sus principales prioridades como nuevo líder de la oposición ha estado la construcción de un discurso hacia la Fuerza Armada, un actor clave para su intento de propiciar una transición política en Venezuela. El abuelo de Guaidó fue militar, algo que se ha encargado de recordar al afirmar en distintas ocasiones que “conozco a la familia militar”.

En un video difundido a través de las redes sociales el lunes de esta semana les dijo a los integrantes de la Fuerza Armada: “No te estamos pidiendo que des un golpe de Estado, no te estamos pidiendo que dispares. Todo lo contrario. Te estamos pidiendo que no nos dispares, que defiendas junto a nosotros el derecho que tiene nuestro pueblo a ser escuchado, a ser felices, a ser libres. Solo faltas tú. Porque el resto del país incluyendo a tu familia ya estamos de este lado de la historia”.


"Sin polarizar"

Rocío San Miguel, presidenta de la ONG Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional, considera que mediante este mensaje “Guaidó hizo un relacionamiento de diálogo con la Fuerza Armada sin polarizar, invitándolos a integrar soluciones para el país”.

Agrega que a diferencia de otros líderes de la oposición tiene una edad similar a la de la mayoría de los oficiales “con comando de tropa y poder de fuego, allí hay un elemento de identidad interesante. Sus modales, su léxico, su edad y el hecho de tener ascendencia militar en su abuelo, hacen que tenga elementos poderosos para una institución donde los símbolos son elementos importantes de identidad y solidaridad”.

De cara a la sociedad venezolana, Guaidó tiene a su favor que “no es lo que podríamos llamar uno de los sospechosos habituales de la política, asegura el politólogo Oswaldo Ramírez. Es la representación del movimiento estudiantil que nació en 2007 y eso le ayuda a bajar los niveles de rechazo”. Su origen es humilde: su padre, por ejemplo, vive desde hace 16 años en España, donde trabaja como taxista en las Islas Canarias.

Pero señala que “la estrategia que está llevando adelante la oposición no la creó él solo, hay muchos actores y podría suceder que Guaidó se convierta en el terremoto que abra las fisuras que existen en el gobierno de Maduro, que a fin de cuentas es un proyecto político que tiene cada vez menos margen de maniobra”.


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