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Muertes

Había 3 migrantes muertos en el maletero de su BMW: el caso del camionero acusado de trabajar para una banda de 'coyotes'

Entre los fallecidos están una madre de nacionalidad china y su hijo de 15 años. El dueño del auto en el cual estaban los cadáveres enfrenta cargos que lo podrían dejar tras las rejas por el resto de su vida.
4 Sep 2019 – 2:16 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Un vecino llamó al 911 la tarde del 11 de agosto para reportar que goteaba sangre y provenía un olor putrefacto de la cajuela de un auto BMW con placas de Texas que llevaba dos días estacionado en su barrio en San Diego, a 12 millas de la frontera entre California y México.

Cuando agentes de la Policía de San Diego abrieron el maletero del coche encontraron una escena macabra: los cadáveres de dos mujeres chinas y detrás, presionado contra la parte posterior del baúl, el hijo de una de ellas, de solo 15 años de edad. Eran tres indocumentados que intentaban cruzar hacia Estados Unidos.

Las autoridades creen que dos días antes los tres migrantes chinos pasaron ocultos en esa parte del auto por la garita de San Ysidro, California. Al momento se desconocen las causas de sus muertes.

El dueño del BMW, Neil Edwin Valera, un estadounidense de 50 años que reside en Tijuana, fue arrestado el sábado en una estación de autobuses en el centro de San Diego. La Fiscalía federal informó este martes que ha sido acusado por las muertes de estos migrantes y por tráfico de personas.


El primer cargo conlleva una condena máxima de cadena perpetua y una multa de 250,000 dólares. Por el segundo delito recibiría una sentencia de hasta 15 años en una prisión federal.

El Departamento de Justicia (DOJ) asegura que Valera manejaba su BMW cuando atravesó la garita de San Ysidro a las 3:14 pm del 9 de agosto.

Su cruce quedó registrado en video y los fiscales han exhibido una imagen en la cual el acusado aparece mostrando una identificación antes de ingresar a EEUU. Vestía una sudadera y una gorra de los yanquis de Nueva York.

Para entrar al país, Valera usó su tarjeta Sentri, un permiso especial que el gobierno estadounidense otorga para agilizar el cruce de ciertas personas hacia EEUU por un carril separado. Uno de los requisitos para obtenerlo es cumplir con una exhaustiva revisión de antecedentes penales y pagar una cuota. Se trata, en otras palabras, de viajeros fronterizos frecuentes y de confianza.


La Oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP) notó que después del 9 de agosto, Valera cruzó a pie por la garita de San Ysidro. Mientras él trataba de continuar con su vida cotidiana para no despertar sospechas, las autoridades descubrieron los tres cadáveres en su vehículo.

Su BMW estaba estacionado cerca de la cuadra 2100 de Jaime Avenue, en el barrio Bay Terraces de San Diego. El hedor fue notado de inmediato por los vecinos y alguien llamó a la Policía pidiendo revisar el vehículo. “El viento comenzó a soplar un poco y olía como a… es difícil de explicar. Nunca había olido eso antes, pero pensé: ‘Bueno, tal vez es basura’”, dijo un vecino al canal ABC10.

El acusado es un chofer de camiones de carga que nació en El Paso, Texas. El sitio de internet Linkedin indica que llevaba casi cuatro años trabajando en una empresa de transporte en Valley Center.

Las organizaciones de tráfico de migrantes aseguran que pasar oculto en la cajuela de un auto es una manera segura y rápida de llegar a EEUU. De hecho, cobran incluso tarifas más altas comparadas con las largas caminatas por el desierto. Pero las autoridades advierten que ese método es muy riesgoso.

“Estos casos trágicos son sombríos recordatorios de que intentar cruzar ilegalmente a EEUU en el maletero de un automóvil y poner su fe, esperanza y futuro en manos de los contrabandistas, es extremadamente peligroso”, señaló el fiscal federal Robert Brewer en un comunicado.

Los indocumentados chinos, quienes llegan a pagar hasta 70,000 dólares a los ‘coyotes’, prefieren este método de tráfico humano. Sidney Ari, director de la garita de San Ysidro, aseguró en una entrevista con el semanario Zeta que en el año fiscal 2017-18 detuvieron a 164 originarios de ese país asiático.

Mientras que entre octubre de 2018 y la tercera semana de marzo ya había arrestado a unos 170 migrantes de China. La mayoría son hombres y mujeres de entre 20 y 40 años. Se ocultan “en el maletero, abajo del equipaje, entre la ropa, en el tablero y cerca del motor”, describió Ari al mismo medio.

Se alega que en algunos casos los ‘coyotes’ que pasan a los chinos trabajan con el cartel de Sinaloa.

En fotos: así es el día a día en el cruce fronterizo entre San Diego y Tijuana

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