Condenas

Exmarine que envenenó a su esposa para irse con la amante es condenado a 3 cadenas perpetuas

Las pruebas presentadas en la corte muestran que el exmilitar puso un veneno para ratas prohibido desde la década de 1960 en los alimentos y bebidas que ingirió su esposa, cuya salud se vio tan afectada que los médicos pronosticaron que ella solo viviría un par de semanas más. Pero sobrevivió al atentado de su propio marido.
16 Mar 2019 – 9:16 PM EDT

Después de varios meses, Brigida McInvale descubrió la causa de su severa pérdida de cabello, su falta de apetito y una debilidad que le impedía sostenerse en pie. Hasta que se internó en un hospital de San Diego, California, supo que en su cuerpo había un "nivel extremo" de talio, un veneno extremadamente tóxico que se usaba como raticida, pero se prohibió hace varios años en Estados Unidos.

Cuando las autoridades investigaron quién le había hecho tanto daño a esta mujer dieron con su esposo, Race Remington Uto, un exmarine de 28 años que trató de envenenarla tres veces poniendo dosis del químico en las comidas y bebidas que ella ingirió. También hallaron la motivación: él tenía una amante y quería deshacerse de su esposa.

Pero su maquiavélico plan se frustró a tiempo y Uto terminó enfrentando un juicio que concluyó este jueves cuando un juez le impuso una severa condena de tres cadenas perpetuas consecutivas.

"Qué egoísta y cruel, porque estabas teniendo una aventura amorosa y querías deshacerte de tu esposa", expresó el juez de la Corte Superior de El Cajon, Robert Amador, antes de emitir la sentencia, de acuerdo con medios locales.

El magistrado catalogó al envenenamiento como "inhumano" y advirtió que un asesinato usando ese método se castiga con la pena de muerte.

Uto también escuchó en la corte las duras palabras de su víctima: "¿Cómo le hiciste esto a la madre de tu hijo?", preguntó consternada McInvale, según la prensa. "¿La única forma de salir de un matrimonio es matar a tu esposa lentamente? Me preocupé por ti, te amé y en silencio me viste sufrir durante meses", lamentó la mujer.

Ella describió cómo su salud fue empeorando conforme su exmarido le fue poniendo talio a sus comidas. Contó que primero sintió mareos agudos y perdió el apetito, luego en el peor momento sufrió de una severa caída de cabello y ni siquiera tenía fuerzas para estar parada. Los médicos la vieron tan mal que llegaron a pronosticarle solo dos semanas de vida en la primavera pasada, afirmó ella.

"Sentí que era una pesadilla que jamás se detendría", expresó McInvale.

Los fiscales del condado de San Diego alegan que el exmarine le dio veneno a su esposa en su casa en Dulzura en tres ocasiones: en agosto y en diciembre de 2017, así como en enero de 2018. Colocó el químico tóxico en las comidas y las bebidas que ella tomaba.

Tras el arresto de Uto en abril de 2018, el vicefiscal del condado, Paul Reizen, explicó que el talio es un veneno efectivo porque es difícil que las víctimas lo detecten porque es incoloro, inodoro e insípido.

"Puede infligir mucho dolor y al suministrar una gran dosis causa una muerte instantánea, lo que da al envenenador mucha flexibilidad sobre cómo quiera atacar a su víctima", mencionó Reizen.

"Cuando los médicos me dijeron que tenía talio en mi cuerpo estaba en shock y con incredulidad", confesó este jueves McInvale en la corte.

Los análisis realizados por un equipo especializado en el manejo de materiales peligrosos en la casa de la entonces pareja encontraron evidencia suficiente para poner a Uto bajo custodia.

Varias agencias del orden, incluyendo la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y el Servicio de Investigaciones Criminales de la Infantería de Marina, se involucraron en el caso en marzo de 2018.

Uto se declaró culpable el año pasado de tres cargos de intento de asesinato premeditado por darle a su esposa una sustancia que fue prohibida en la década de 1960.


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