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Convención Demócrata

Bill Clinton recurre al discurso tierno para promocionar a Hillary

El expresidente presentó un discurso sobre su esposa ante la Convención Nacional Demócrata en Filadelfia que sella una de las alianzas políticas más importantes de EEUU.
27 Jul 2016 – 10:30 PM EDT

Bill Clinton presentó el discurso personal más importante de su carrera política este martes en la Convención Nacional Demócrata hablando en clave familiar de su esposa Hillary, la flamante candidata presidencial del Partido Demócrata.

Para el entusiasta arrebato de la audiencia que atestaba el Wells Fargo Center de Filadelfia, Bill habló de Hillary en un tono muy personal que se ganó al público contando hitos de la vida de la pareja, que en algunos casos también lo han sido de la historia política del país.

Fue un discurso pleno de referencias personales, en el que Clinton iba progresivamente pincelando las cualidades políticas de la recién nominada candidata, la primera mujer candidata a la presidencia por uno de los grandes partidos.

“Hemos construido una vida llena de historias”, dijo al recordar cuando se conocieron en una biblioteca en la Universidad de Harvard.

Progresivamente, en medio de las frecuentes interrupciones del público que lo aplaudió más de 30 veces en los casi 40 minutos que duraron sus palabras, Clinton fue reforzando el perfil político y la carrera de servicio público de su esposa.

En sus palabras, el expresidente no se refirió por su nombre al candidato republicano Donald Trump, pero hizo varias referencias a posiciones expresadas por él en inmigración, economía o trato a los musulmanes, para contrarrestarlo con las de su esposa.

Clinton dijo que los republicanos trataron de presenter una "caricatura" de su esposa la semana pasada en Cleveland, durante la Convención Nacional del partido que nombró a Trump como candidato presidencial.

"¿Cuál es la diferencia entre lo que les digo y lo que dijeron ellos? Una es real y la otra es un invento. Solo tienen que decidir cuál es cuál".

"Ella es la mejor maldita hacedora de cambios que jamás encontré en toda mi vida. Esta mujer nunca ha estado satisfecha con el status quo en nada. Siempre quiere adelantar la pelota", dijo Clinton al resumir las características de la candidata en el momento más entusiasta de su intervención.

Cinco décadas

Un video resumiendo la obra de su gobierno precedió la salida del "hombre de Hope" (nombre del pueblo donde nació, y que juega con su significado; esperanza) al escenario, donde fue recibido con una larga ovación.

Clinton rindió tributo a su esposa, en mayor extensión a lo que ya hizo en 1992 durante la aceptación de la nominación demócrata, cuando reconoció que ella había sido la razón de su preocupación por los niños y la educación.


Esta vez dijo que había sido la razón por la cuál hizo carrera política: “ Hillary me abrió la mente hacia un mundo nuevo en el servicio público”,

Esta presentación es un hito para ambos, quienes cinco décadas atrás empezaron juntos desde Arkansas una asociación que los llevó a la gobernación del estado y a la Casa Blanca. Y a ella luego al senado por Nueva york y al departamento de Estado, bajo el mando de Barack Obama.

No solo se trata de un expresidente hablando en favor de un candidato de su partido, cosa que está dentro de los acostumbrado, sino a uno (a una) que le permitirá regresar a la Casa Blanca para colocarse en un empleo de estreno: el de “primer caballero”.

Dos por uno, otra vez

Este año, los demócratas reactivan tácitamente el “compra uno, lleva dos” que en 1992 ofrecieron los Clinton. En aquella campaña, el joven gobernador de Arkanssas dio a entender que junto a él llegaría a la Casa Blanca una primera dama capaz de ayudar en las tareas del ejecutivo.

Claro que en la sociedad más machista de aquellos años esa perspectiva ofendió a muchos y, aunque ganaron la presidencia, resultó un revés de imagen para la pareja, nunca muy bien vista por los más conservadores.

Hoy quizá el paquete no resulte tan ofensivo, al menos para los más liberales, porque para los conservadores los Clinton nunca será un nombre en el que confiar.

La misma Hillary pareció indicar a principios de año que consideraba una función para su esposo como “zar de la economía”, aunque la campaña se apresuró a aclarar que no estaba previsto un cargo en el Ejecutivo para el eventual “primer esposo”.

Ecos de Tampa

La expectativa era saber si Clinton repetiría el efecto que tuvo en la convención de Tampa de 2012, cuando dejó atrás la animosidad que persistía con el hombre que le impidió a su esposa en 2008 hacer la historia que escribe hoy.

Aquel mensaje es considerado como clave en la activación de la maquinaria de campaña que permitió a Obama mantenerse en la Casa Blanca.

Es cierto que cuatro años después Bill Clinton no es el mismo. Su fuerza se ha visto disminuida por afecciones coronarias, el exmandatario luce como una sombra del energético líder que tocaba saxofón en programas de media noche.

Muchas han sido las ocasiones en las que se ha salido del guion y terminado diciendo cosas que han impactado negativamente la campaña demócrata.

El episodio más reciente, cuando tuvo una breve una conversación privada con la secretaria de Justicia Loretta Lynch considerada muy irregular, considerando que ella era la encargada de determinar si se abría una investigación por el uso de un servidor privado para sus emails en sus tiempos de secretaria de Estado.

Algunos incluso han sugerido que es mejor no sacar al expresidente para controlar posibles daños, pero lo cierto es que contar con un orador carismático que electriza las masas como lo hace él es un valor que pocas campañas se pueden dar el lujo de perder.

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