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Estas son las tres fases del plan que quiere terminar con el tráfico en Nueva York

La propuesta incluye las controversiales 'tarifas de congestión', que añadirían un cobro a los conductores dentro de Manhattan.
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25 Ene 2018 – 05:25 PM EST
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Una de las carreteras en Brooklyn, cerca del Puente de Williamsburg. Crédito: deberarr/iStock

El empeoramiento del tráfico en la ciudad de Nueva York es un inconveniente personal, una plaga ambiental y un lastre económico que implica costos aproximados de 20,000 millones de dólares. Ésa es la última proyección de la Partnership for New York City de la pérdida anual para el área metropolitana durante los próximos cinco años, si no se hace nada para ayudar al flujo vehicular.

Muchísimos activistas a favor del transporte público e investigadores consideran las llamadas ‘tarifas de la congestión’ una intervención esencial en la creciente crisis de transporte de la ciudad. Esta es una idea que ha tenido éxito en otros lugares: por ejemplo, el centro de la ciudad de Londres ha experimentado una disminución del 44% en los accesos de automóviles desde que designó una zona de tarifas en 2003. Las tarifas de congestión se consideraron en serio por última vez bajo el mandato del alcalde Michael Bloomberg en la ciudad de Nueva York en 2008, pero todavía no hay un precedente para un verdadero esquema de fijación de tarifas de congestión en Estados Unidos.

Esa situación podría cambiar pronto si un esperado informe de Fix NYC, un grupo consultor de tránsito nombrado por el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo en octubre de 2017, se convierte en ley. Publicado el viernes pasado para que su revisión por la legislatura del estado de Nueva York, el informe recomienda un enfoque de tres fases orientado a lograr calles con tráfico más fluido y más ingresos provenientes del transporte público. Sugiere

Se sugiere aplicar un cargo por conducir en el corazón de Manhattan. Una cifra posible sería de 11.52 dólares para vehículos personales.

Éstas son las tres fases de aplicación del plan:

Fase uno: arreglar lo que está roto

Entre los precios más baratos del combustible, el crecimiento de la población, los problemas del transporte público y el aumento de uso de Uber y Lyft, las velocidades promedio en el distrito financiero central de Manhattan disminuyeron en más de un 17% en 2016, a 6.8 millas por hora.

La primera fase, que el informe recomienda comenzar de inmediato, implica identificar mejoras para las conexiones de transporte público entre el distrito comercial central y los distritos exteriores. Eso significa reparar adecuadamente el metro, lo que difícilmente sucederá pronto (esa tarea titánica podría requerir miles de millones de dólares y décadas de trabajo). Pero también existen soluciones más rápidas y asequibles, como mejorar el servicio de autobuses e introducir nuevas rutas de autobuses expresos en vecindarios mal conectados. La administración de Bloomberg pidió esto cuando presionó en favor de las tarifas de congestión. Los grupos locales de activistas han exigido lo mismo (otra opción es que la ciudad también use tranvías).

La fase uno también sugiere reformar el muy criticado programa de letreros para aparcar de la ciudad, revisar las leyes de estacionamiento para los autobuses turísticos de Manhattan, y reforzar la aplicación de infracciones de tránsito por parte del NYPD, una fuente de ingresos potencialmente rica para la ciudad y el estado.

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FUENTE: Fix NYC | UNIVISION

Fase dos: poner impuestos a Uber y Lyft

Los 'taxis' que se solicitan por app tienen un impacto innegable en la movilidad urbana: Uber y Lyft están atrayendo a los pasajeros que previamente utilizaban trenes y autobuses, y sumando más millas recorridas por vehículos en las calles de la ciudad. Es especialmente preocupante cuántos de estos autos circulan sin llevar pasajeros: la investigación del consultor de transporte Bruce Schaller, citada en el informe, reveló que las horas desocupadas de vehículos de alquiler "aumentaron de prácticamente cero en 2013 a 36,500 en 2017", lo que resultó en una proliferación de conductores en espera y asientos vacíos.


Para evitar la conducción sin pasajeros y los viajes innecesarios, Fix NYC llama a implementar un recargo sobre todos los vehículos de alquiler en el distrito comercial central de Manhattan, a partir de 2018 (Chicago ya implementó un cargo similar). Después de un período de 10 meses que les permitiría a las empresas instalar la tecnología GPS adecuada, todos los taxis, vehículos de Uber, Lyft y otros vehículos bajo demanda podrían estar sujetos a una tarifa de 2 a 5 dólares, dependiendo de la ubicación, la hora y el día de la semana. En el informe se ofrece una tabla de opciones, que se muestra a continuación.

El énfasis del informe en esta fase del plan es digno de mencionar. Gravar las empresas de transporte privado podría ser una gran fuente de ingresos para los necesitados autobuses y trenes de la MTA. Con el número de estos vehículos en circulación, los ingresos anuales por recargos podrían oscilar entre 155 millones y 605 millones de dólares. "Ésta es la industria en crecimiento de la que podemos obtener ingresos", dijo Mitchell Moss, profesor de políticas y planificación urbanas en NYU quien trabajó en el panel de expertos de Fix NYC.

Medio siglo de investigaciones sobre el transporte muestra que solo hay una forma de reducir la congestión: cobrarles a las personas por conducir.


Ésa es una gran diferencia con respecto a 2008, la última vez que la ciudad impulsó un plan de control de tráfico basado en tarifas. Hace una década, el iPhone había sido lanzado sólo un año antes y Uber era apenas una idea. Pasarían tres años más antes de que Uber se lanzara en San Francisco y revolucionara la movilidad urbana, para bien y para mal. De hecho, en 2008, el número de automóviles que cruzaban hacia Manhattan desde los distritos exteriores estaba llegando a su punto máximo. Desde entonces ha disminuido. Ahora, lo que ha aumentado intensamente es la cantidad de vehículos dentro del corazón de Manhattan.

Gravar esos vehículos de alquiler podría no reducir mucho la congestión, según Schaller. Los pasajeros más adinerados que optan por la comodidad y el confort de Uber y Lyft antes que la molestia e incertidumbre del transporte público de la ciudad de Nueva York podrían no preocuparse mucho por el aumento de precios. Más bien, el recargo "debe orientarse a recaudar la mayor cantidad de ingresos posible", dijo Schaller.

Fase tres: ponerles precio a las calles

Durante las horas pico, el número de automóviles en las calles y autopistas urbanas siempre aumenta hasta alcanzar la capacidad máxima: ésa es la ley de la congestión. Desarrollar el transporte público solo mitigaría, no reduciría, la aplastante demanda de espacio vial. Medio siglo de investigaciones de transporte y estudios de caso en Estocolmo, Londres, Singapur y otros lugares muestran que solo hay una forma de reducir la congestión: cobrarles a las personas por conducir. Aquí radica la lógica ineludible de un esquema de fijación de tarifas de congestión para la ciudad de Nueva York.

Según las recomendaciones del panel de Fix NYC, llegar al corazón de Manhattan en las horas de mayor actividad del día debería costar algo. Una idea que arroja el informe es un cargo diario que equivale aproximadamente al doble del peaje de un puente de la Autoridad Portuaria, que sería de 11.52 dólares para automóviles y 25.34 dólares para camiones. Los ingresos, que también irían a la MTA, serían considerables, al igual que los beneficios para el tráfico.


"Se estima que este escenario aumentará los ingresos brutos de 705 millones de dólares procedentes de los automóviles y 105 millones de dólares procedentes de vehículos comerciales para un total de 810 millones de dólares, sin incluir los vehículos de alquiler", dice el informe. "Se espera que el plan reduzca las entradas al distrito comercial central entre las 6 am y las 8 pm en un 13%. El beneficio económico asociado con un aumento en la velocidad promedio de los vehículos del 9% ayudará a mitigar el nuevo costo para los conductores que generará este plan". El panel recomienda que la fase final de 'fijación de precios de zonas' comience en 2020. La pregunta es, ¿puede lograr el apoyo político?

Lo que se ganaría si se cobra una tarifa por congestión
Estas son las opciones que plantea el informe de Fix NYC y las ganancias que permitirían.
Tipos de cargoLunes a viernes, 6am a 8pmLunes a viernes + Sábado y domingoPrecio variable o Lunes a Domingo
Autos ($11.52)$705,000,000$905,000,000$970,000,000
Camiones ($25.34)$105,000,000$120,000,000$130,000,000
Total autos y camiones$810,000,000$1,025,000,000$1,100,000,000
Reducción de congestión13%14%8%
Mejora en velocidad en el distrito comercial9%9%8%
FUENTE: Fix NYC | UNIVISION

Los intentos anteriores del alcalde Bloomberg de cobrarles a los conductores por ingresar a las partes más transitadas de la ciudad no pasaron la legislatura estatal: los miembros de los distritos exteriores y los suburbios no estuvieron de acuerdo con gravar a quienes se trasladan en automóviles. El plan de Fix NYC seguramente enfrentará preocupaciones similares, especialmente en lo que se refiere a la equidad, de los representantes estatales en algunas de las mismas áreas. "Es una ardua batalla todo el tiempo", dijo Schaller.

Los defensores de las tarifas de congestión también tienen un gran problema que en la época de Bloomberg no existía: el actual alcalde no está de su lado. Bill de Blasio se opone a la idea, argumentando que sería onerosa para los conductores de bajos ingresos. La respuesta de quienes favorecen el cobro es que los costos actuales de la congestión los soportan de forma desproporcionada los neoyorquinos más pobres, quienes también dependen del transporte público que una tarifa de congestión podría ayudar a solucionar.

Con las enormes necesidades de ingresos de la MTA y los notables efectos en los vehículos de Uber y Lyft en las calles, un recargo a los vehículos de alquiler probablemente sea más fácil de aprobar en la cámara estatal que la tarificación de zonas. Pero conforme la crisis de tráfico de la ciudad llegaba a un punto crítico en el año hasta la fecha, la situación de las tarifas de congestión ha pasado de ser una rara nota al pie de página a un discurso público real (abajo, un grafiti que un amigo vio en un baño de la ciudad de Nueva York, llamando a apoyar la medida).


El plan de Fix NYC es solo el comienzo de un proceso político; la legislatura estatal debe debatir y aprobar los detalles antes de que cualquiera de sus contenidos se convierta en ley. No existe un precedente para un verdadero esquema de fijación de tarifas de congestión en Estados Unidos y la idea ya ha fracasado antes en la ciudad de Nueva York. Pero esta vez, el cálculo político es diferente y la presión es abrumadora.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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