null: nullpx
CityLab Política

Alcaldesa de Ponce: “Aquí se quedan sin luz cinco horas y es un caos… En Puerto Rico llevamos cuatro meses”

La líder de la segunda ciudad más grande de la isla, María ‘Mayita’ Meléndez, habla sobre el proceso de reconstrucción, sus desafíos y los efectos del shutdown federal en la recuperación de la Puerto Rico.
Logo CityLab small
26 Ene 2018 – 3:41 PM EST

WASHINGTON DC – Inmediatamente después del huracán, María Meléndez no se detuvo. Trabajó por casi cien días seguidos, tomando descansos diarios de tres o cuatro horas. Vio a su madre de 94 años una sola vez en tres meses, mientras que una de sus hijas aún no tiene luz ni agua en Guaynabo y la otra debe subir 24 pisos, todos los días, para llegar a su casa porque la electricidad aún no llega a su condominio.

“El reto mayor es que mi pueblo se recupere lo antes posible. Es darle la energía, la fortaleza de que crean que vamos a solucionar sus problemas”, dice en entrevista con CityLab Latino en Washington DC, donde recibió –en nombre de los 78 alcaldes de la isla– el Premio Antonio Villaraigosa por parte de Latino Leaders Network, una organización que se dedica a promover el liderazgo hispano en EEUU.

Electa en 2009 con un 40.9% de los votos, 'Mayita' Meléndez se convirtió en la primera mujer en llegar a la alcaldía de Ponce, la segunda ciudad más grande de la isla con 166,000 habitantes. Hoy, su municipio es un reflejo de las desigualdades que dejó la destrucción ocasionada por María: un 92% de las zonas urbanas de Ponce cuenta con electricidad, mientras que ningún barrio rural ha recuperado, todavía, la energía eléctrica. “Todavía estoy con el Cuerpo de Ingenieros recobrando y limpiando los escombros. Aquí [en los EEUU continentales] se quedan ustedes sin luz cinco horas y es un caos. En Puerto Rico llevamos cuatro meses”.

¿Cómo cree usted que afectó el cierre del gobierno federal las vidas de los puertorriqueños y cómo impactará el que podría suceder el 6 de febrero?

Primero que nada, nosotros estamos recibiendo ayudas federales de FEMA y del Cuerpo de Ingenieros. Como ya hay un dinero envuelto y sometido en Puerto Rico, FEMA nos dijo que eso no va a estar implicado en ese aspecto. Sí hay miles de trabajadores federales que trabajan en agencias federales en Puerto Rico; esos sí me preocupan, porque ahora mismo a pesar de que hay empleos que se están perdiendo, imagínese en una o dos semanas más tengamos empleados federales sin trabajo. Lo importante es que se llegue a un acuerdo, a un consenso para que podamos tomar las mejores decisiones y se pueda resolver la situación.


¿Y en cuanto a los dineros dados por FEMA y el gobierno federal, cree usted que habra algún problema dado el shutdown?

Espero que no. Lo que sí debemos dejar establecido es que nosotros somos ciudadanos. A pesar de que somos un territorio, también somos ciudadanos estadounidenses. Tengo el mismo pasaporte que cualquier residente de Boston, de Nueva York.

¿Usted cree que ha mejorado o empeorado la respuesta del gobierno federal y de FEMA en estos meses tras el paso del huracán?

Yo te diría que ha seguido lento todo. El desembolso del dinero ha sido lento. Eso es lo que estamos reclamando, que el desembolso sea rápido. Ahora se nos da la oportunidad de un 'community disaster loan' [un préstamo para desastres], pero lo que se nos informa es que, luego de que presentemos toda la documentación fiscal y toda la documentación de toda la información financiera, va a tardar meses en llegar, hasta un año. Hace varios años que Puerto Rico sufre una crisis fiscal, se nos ha asignado una junta de supervisión fiscal que quiere controlar todo. Eso es imposible, es imposible. Para eso se eligió a un gobierno, para ello se votó y la gente escogió a sus gobernantes. Los gobernantes venimos a servir y a solucionar problemas. Yo vine aquí a buscar soluciones, yo vine aquí a buscar recursos porque ciertamente aquí, en Washington DC, es donde están las oportunidades y hay que aprovecharlas.


Como se están dando las cosas, si este año hubiera otro huracán como María, ¿la isla estaría mejor preparada?

Podríamos estar más preparados, pero recuperados todavía no. Después de cuatro meses, ¿cómo es posible que después de cuatro meses todavía haya comunidades que no tengan luz? Te voy poner un ejemplo fácil: mi ciudad, Ponce, es la segunda más grande en extensión territorial [116 millas cuadradas]. Tiene 19 barrios rurales y 12 barrios urbanos. Los urbanos tienen un 92% de energía, los rurales no tienen energía. Hemos visto en los planes que hay comunidades que tendrán luz en 30 semanas más a partir de enero. Y la temporada de huracán comienza el primero de junio. Por lo tanto, podemos estar preparados, pero no está reconstruida la ciudad. FEMA dice que va a tomar de tres a cinco años.

Hoy, casi un 90% de los puertorriqueños depende de su auto y la isla en general no puede vivir sin gasolina. ¿Cree que el camino de la reconstrucción llevará a un Puerto Rico más sustentable? ¿Será Ponce un lugar más sostenible después de María?

Yo he estado viendo opciones, hemos estado conversando. Y el señor gobernador ya entiende en su plan de gobierno que debe modernizar los sistemas. Hay energía solar, de agua, de viento y vamos encaminados, con el gas natural también, a modernizar esos sistemas. Eso es importante.

Más de 200,000 boricuas se han ido de la isla a los Estados Unidos continentales y están evaluando si vuelven o no a Puerto Rico. ¿Cuál es el mayor problema que genera este éxodo para las ciudades y municipios de la isla? ¿Tiene Puerto Rico que hacer un esfuerzo para detener esta situación?

Yo creo que crea problemas sociales y no hemos tocado ese problema social. Personas que dejan su familia, que dejan sus hogares, que dejan su cultura y vienen a un sitio sin saber, entonces tiene que haber información. Tiene que haber alguna forma de que el gobierno los lleve y les diga 'aquí hay oportunidades, aquí hay áreas donde pueden vivir, cuáles son las credenciales que tienes, si tienes estudios o no'.

¿Cuál ha sido su mayor desafío como alcaldesa tras el huracán?

El reto mayor es que mi pueblo se recupere lo antes posible. Es darle la energía, la fortaleza de que crean que vamos a solucionar sus problemas. Por eso estoy aquí. Hay historias que son tristes y puedo contarte una para terminar. Este es un señor de 75 años. Él hace un año remodeló su casa y gastó 30,000 o 35,000 dólares. A las seis de la mañana llama a su hijo y le él dice ‘cruza porque el huracán está más fuerte’. Cinco minutos después de que el cruza la calle, su casa desaparece. Perdió el dinero, ha perdido 25 libras de peso, ha estado en el hospital. Dime, ¿eso no parte el alma? Es un reto. Es un reto volver a darle a esas personas sus necesidades. Es un reto para mí, pero mi compromiso, primero que nada, es servirle al pueblo.


La vida en hoteles de Florida de boricuas huidos de Puerto Rico tras el huracán María (fotos)

Loading
Cargando galería


Publicidad