Cargos Públicos

Destituyen a presidente de la UPR tras escándalo de becas presidenciales

Pese a la determinación del subcomité que investigó el otorgamiento de las becas presidenciales, Uroyoán Walker dice que no renuncia.
7 Jul 2016 – 5:22 PM EDT

SAN JUAN, Puerto Rico. - La junta de gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR) destituyó hoy de su cargo al presidente de la institución educativa, Uroyoán Walker Ramos.

La medida se dio tras una reunión del subcomité que investigó el otorgamiento de las becas presidenciales de la UPR, que determinó que hubo irregularidades en el proceso y, por tanto, retiró la confianza a Walker Ramos.

De acuerdo con la conclusión de la pesquisa, los funcionarios cuestionados “se apartaron del proceso requerido e incurrieron en desviaciones a los niveles de competencia, poniendo en entredicho la confianza institucional”.

En el puesto de Walker Ramos fue nombrada como presidenta interina Celeste Freytes.

También, se recomendó que fueran marginados de sus cargos el rector del recinto de Río Piedras, Carlos Severino, y el decano de Estudios Generales del mismo campus, Carlos Rodríguez Fraticelli.

Ya renunciaron, la vicepresidenta de Asuntos Académicos, Delia Camacho, y a la decana de Asuntos Académicos del recinto de Río Piedras, Palmira Ríos, antes de que el subcomité pidiera que fueran apartadas de sus puestos.

Mientras, y pese a la determinación, Walker Ramos aseguró que no iba a renunciar a su cargo.

En el documento, de cerca de 8,000 páginas, se establece que hubo acciones contrarias a los reglamentos, por lo que se recomendó una investigación, esta vez por parte de la universidad, de los estamentos correspondientes, así como la posibilidad de que se interroge a los involucrados.

El informe del subcomité será remitido la Oficina de Ética Gubernamental (OEG), la Oficina de la Contralora y al Departamento de Justicia.

Asimismo, se decidió mantener la moratoria de las becas presidenciales.

La comisión investigadora integrada por los abogados Samuel Céspedes Soto, Dora Monserrate Peñagarícano y Juan Casillas Fernández presentó su informe sobre las becas presidenciales a la junta de gobierno en la reunión ordinaria del pasado 27 de junio.

De acuerdo a los antecedentes que han salido a la luz pública, los estudiantes Carlos Pagán, Arturo Ríos y Mónica Sánchez supuestamente fueron favorecidos ante otros estudiantes durante el proceso de otorgamiento de la beca, que les permite sufragar sus gastos para estudios postgraduados y les garantiza puestos de profesores en la UPR al terminarlos.

Se ha denunciado que los estudiantes fueron favorecidos mediante recomendaciones del rector del recinto de Río Piedras, Carlos Severino Valdéz, y acogidas por Walker, antes de que se abriera una convocatoria a los rectores del sistema y a los estudiantes.

La convocatoria empezó el 3 de julio del año pasado y cerró dos semanas después, aunque las recomendaciones a estos estudiantes ya estaban hechas desde marzo.

Se acusó de una extensa red de influencias mediante el cual los estudiantes fueron beneficiados.

Ríos fue asesor del gobernador Alejandro García Padilla, Pagán fue ayudante del expresidentes de la UPR, Antonio García Padilla –que participó del comité de consulta que nominó a Walker como presidente- y Sánchez es sobrina del ahora expresidente de la junta, Jorge Sánchez.

Más aún, Martínez y Ríos indicaron que la propia esposa de Walker, Elvia Camayd, ya se había beneficiado de esta beca presidencial luego que un decano del Recinto de Mayagüez, Moisés Orengo, entre otros, la recomendase.

Cuando Walker llegó a la presidencia universitaria, Orengo fue nombrado rector del recinto de Carolina.

Como parte del pago por el supuesto favor que hiciera Orengo, el presidente universitario le permitió también residir en la Casa Manrique, una residencia ubicada en el Jardín Botánico de Río Piedras, reservada para uso del presidente y actos oficiales universitarios donde no se paga agua, electricidad y tiene seguridad las 24 horas


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