Becas

Cuatro hispanas ganan beca de $90,000 para sus estudios posgraduados

Todos los becados son ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, están acogidos a la Acción Diferida (DACA) o son hijos de inmigrantes.

Un total de 30 estudiantes inmigrantes de posgrado, entre ellas cuatro latinas, obtuvieron la Beca Paul & Daisy Soros para Nuevos Americanos, otorgada a aquellos estudiantes con potencial de hacer importantes contribuciones a la sociedad, cultura o academia del país, anunció la entidad filantrópica que las reparte.

Los estudiantes seleccionados -el 2% de 1,443 postulantes- ganaron un total de 90 mil dólares para el programa de posgrado de su predilección.

"Los becados son todos de distintos países y trasfondos religiosos y socioeconómicos, y han venido a Estados Unidos por múltiples vías, pero todos traen excelencia", dijo en un comunicado Craig Harwood, director del programa de becas. "Ellos demuestran que los inmigrantes, independientemente de su historial, siguen siendo una parte fundamental de nuestra nación".

La beca es financiada por donativos hechos por Daisy M. Soros y su fallecido esposo Paul Soros, inmigrantes húngaros que hicieron fortuna en Estados Unidos y quisieron devolver algo a la sociedad. Paul Soros era el hermano mayor del conocido inversionista George Soros.

Todos los becados este año son ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes, están acogidos a la Acción Diferida (DACA) o son hijos de inmigrantes.

En el grupo hay cuatro latinas que obtuvieron la beca, todas menores de 30 años. Una aspirante dominicana a abogada, dos mexicanas que aspiran a doctoras en medicina, y una candidata a psicóloga también mexicana. Estas son sus historias:

Daily Guerrero, dominicana

Llegó a Nueva York con su mamá desde la República Dominicana a los seis años de edad y se radicó en la ciudad de Utica, la llamada "ciudad de los refugiados" porque una cuarta parte de sus residentes son refugiados. Dice que desde pequeña le apasiona entender los conflictos entre culturas y cómo la gente se adapta al nuevo país en donde se radica.

Estudió en la Universidad de Harvard, fundó la Asociación de Estudiantes Dominicanos de Harvard College y fue ayudante de campaña del primer concejal, y posteriormente vicealcalde latino, de la ciudad de Cambridge, Massachusetts. Estudia Derecho en la Universidad de Columbia y quiere convertirse en abogada para defender a inmigrantes, refugiados y defensora de los Derechos Humanos.

Denisse Rojas Marquez, mexicana

En 2015 se convirtió en la primera estudiante indocumentada que ingresó a la prestigiosa Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York. Llegó con 10 meses de edad a Estados Unidos desde México y se radicó en Fremont, California. Cuenta que por ser indocumentada su familia tuvo toda la vida acceso limitado a servicios de salud y que a menudo tenían que retrasar la búsqueda de atención médica cuando estaban enfermos.

Ante la ausencia de una reforma migratoria, su familia se fue a vivir a Canadá y ella se quedó en Estados Unidos. Su entrada a la universidad fue difícil porque no encontraba ningún orientador que pudiera guiarle en el camino ni era elegible para ayuda económica para estudiar. Sin embargo no se dio por vencida, consiguió fondos para estudiar y ayudó a fundar una organización nacional, Pre-Health Dreamers (PHD), para ayudar a otros jóvenes indocumentados como ella.

Gracias al trabajo de esa organización, California aprobó una ley para que se le dieran licencias profesionales a indocumentados que no podían obtenerlas para ejercer su profesión, y eventualmente más de 50 escuelas de medicina comenzaron a considerar la admisión de estudiantes Dreamers. Rojas quiere ser médica y asegurarse de que en el futuro todos los inmigrantes tienen acceso a servicios de salud.

Verónica Manzo, estadounidense

Nació en California, de padres mexicanos y jornaleros. Se interesó en la medicina para ayudar a su familia y a otros que, como ellos, tenían acceso limitado al sistema de salud. Ingresó a la Universidad de Harvard y estudió neurobiología, salud global y política de salud. Sus investigaciones sobre el glioblastoma multiforme, un tumor cerebral mortal, la llevaron a publicar en la prestigiosa revista científica Nature.

Estudia en la Escuela de Medicina de Stanford, quiere especializarse en el estudio del cáncer y copreside la Asociación de Estudiantes Latinos de Medicina. Como parte de su trabajo implementó un programa de medicina preventiva en una clínica en East Palo Alto, que provee servicios a cualquier paciente independientemente de su estatus migratorio o de si pueden pagar. Verónica quiere mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer.

Heidi Vuletich, mexicana

Llegó a Estados Unidos a los cinco años de edad, pero debido a la inestabilidad económica de su familia estuvo viviendo aquí y en México hasta la secundaria. Cuando finalmente se radicó en Estados Unidos ya había pasado por 16 escuelas distintas.

Su proceso de solicitar admisión a la universidad tuvo mucho que ver con lo que estudia ahora. Aunque se graduó con las más altas calificaciones, nunca se sintió segura de sus capacidades en la universidad, al igual que otros estudiantes hispanos. A medida que avanzaban los años se dio cuenta de lo fuerte que pueden ser las barreras sicológicas, sobre todo para jóvenes que no tienen mentores que los guíen. Aunque tenía toda la capacidad de graduarse sin problemas, estuvo a punto de no hacerlo.

Heidi ahora estudia psicología social y del desarrollo en la Universidad de Carolina del Norte-Chapel Hill, y busca un doctorado. Quiere investigar y entender los obstáculos psicológicos que les impiden a los jóvenes alcanzar sus metas, y producir política pública para ayudarlos.

La solicitud para las Becas Paul & Daisy Soros 2017 está disponible en la página web de la fundación y la fecha límite para solicitar una es el 1 de noviembre de 2016.