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Asaltos y Robos

El vacío de autoridad volvió tierra de nadie las calles del centro de México

Asaltos a automovilistas y transporte público son escenas que se repiten todos los días. La indignación de la comunidad ha alcanzado su mayor y más brutal expresión en el fenómeno del 'Vengador de La Marquesa': "El hartazgo detona la justicia por propia mano".
15 Nov 2016 – 5:16 PM EST

El desamparo que sienten los ciudadanos y la impunidad de la que gozan los delincuentes han hecho de la Ciudad de México y la zona que la rodea tierra de nadie: territorio que da cuenta a diario de asaltos y crímenes. Esto ha despertado el hartazgo social combinado con brutalidad, que ha alcanzado su máxima expresión en fenómenos como el del llamado 'Vengador de La Marquesa'.

Desamparo porque el 70% de la población considera que vivir en su ciudad es inseguro; impunidad porque alrededor del 99% de los delitos que se cometen en México no se castigan. Además, el nivel de crímenes no denunciados o que no derivaron en una averiguación previa fue de 93.7% a nivel nacional durante 2015.

En las últimas semanas, las redes sociales han sido testigo y uno de los principales canales de denuncia sobre escenas en las que los automovilistas detenidos en el tránsito son abordados por pistoleros que, con decenas de personas presentes alrededor, les despojan de sus pertenencias para después perderse a pie entre la ciudad.

Por mencionar dos ejemplos que han marcado las noticias de los últimos meses, el 26 de septiembre apareció en Twitter una imagen que daba cuenta de dos asaltos simultáneos sobre el Periférico casi esquina con el turístico Paseo de la Reforma. Tres días después, dos personas fueron detenidas por esos hechos, una de ellas menor de edad. A las tres semanas, el 11 de octubre, la imagen fue de un asalto sobre el Circuito Interior. A los pocos días hubo un par de detenidos por este caso, uno de ellos con dos ingresos a la cárcel acusado de robo.

"Aún cuando se captura a un delincuente, no suele haber castigo" suficiente como para alejarlo de los delitos, dice a Univision Noticias Alejandro Hope, experto en seguridad.

En una respuesta parecida a la medida que se implementó meses atrás sobre la avenida Constituyentes, también en la capital mexicana, la Secretaría de Seguridad Pública de la ciudad informó que las principales vías estarían resguardadas por sus elementos, para evitar los asaltos en medio del tránsito.

El Observatorio Nacional Ciudadano (ONC) arrojó en su reporte mensual de delitos de alto impacto de septiembre de 2016, que en el delito de robo con violencia se encuentran a la cabeza el Estado de México y la capital del país.

El transporte público

En el transporte público, la situación no es distinta. El pasado 4 de octubre, el conductor de un autobús que se resistió a entregar sus pertenencias fue asesinado por los asaltantes cuando transitaba por la delegación Álvaro Obregón hacia el metro Tacubaya. Con el cadáver frente al volante, la unidad siguió avanzando y el incidente dejó a unas 10 personas lesionadas.

Con la misma suerte corrió un estudiante el 12 de octubre. Murió tras resistirse a un asalto al bus que viajaba entre los límites del Estado de México y la capital, alrededor de las 7:00 de la mañana.

Precisamente, la capital y el Estado de México concentran casi la cuarta parte de los delitos cometidos a nivel nacional entre enero y septiembre del presente año, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Francisco Rivas, director general del ONC, considera que los ciudadanos tienen una sensación de incertidumbre. "Cuando vivimos un evento delictivo sentimos que la autoridad no va a investigar los delitos ni a encontrar a los culpables. También el hecho de que esto que me está pasando hoy me puede volver a pasar mañana y no va a pasar nada, tiene muy preocupada a la sociedad".

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública (ENVIPE) del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información (INEGI) da cuenta de que del total de delitos que se cometieron durante 2015 (29.3 millones), el 28.2% fueron catalogados como robo o asalto en calle o transporte público.

Una vida precaria

Uno de los principales problemas es la normalización de estos casos, a los que la comunidad termina por acostumbrarse cuando vive en un contexto de pobreza y falta de acción por parte de las autoridades. "La precarización de la vida implica desempleo, explotación laboral y otras cosas que llevan a pensar en una deshumanización, que en México ha tenido su impacto en la zona periférica, donde la delincuencia encuentra sus espacios más fáciles", dice en entrevista con Univision Noticias Manuel Amador, profesor de Derechos Humanos en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

"Al no actuar, la autoridad también emite mensajes a los criminales, de que es fácil delinquir y no habrá consecuencias. Estos mensajes los vuelven cómplices", explica Amador.

Sobre este tema también se explica Juan Francisco Torres Landa, secretario general de la fundación México Unido contra la Delincuencia (MUCD): "Tiene que haber un cambio significativo en la dinámica de procuración de la justicia y la administración de recursos por parte de las autoridades. Salud, trabajo, educación, cultura y justicia son los elementos que permiten una forma sana de convivencia; carecer de alguno de ellos es un vacío que suele llenarse con actividades ilícitas o conductas análogas".

El caso emblema: 'Vengador de La Marquesa'

La oleada de linchamientos, de los que ha dado cuenta principalmente la región centro del país, se corona con un caso que refleja brutalidad. Para las autoridades "es prioridad" encontrar a un hombre que ha levantado todo tipo de opiniones entre la opinión pública mexicana, protagonista de un episodio que se ha convertido en uno de los más representativos, pero no el único.

En la madrugada del 31 de octubre un autobús de pasajeros de la compañía Flecha Roja salió de la estación San Mateo Atenco, en el Estado de México, hacia la capital mexicana. Transitaba por la carretera México-Toluca, llevando como todos los días a decenas de pasajeros a trabajar al corazón financiero del país. A la altura de San Pedro Tultepec, cuatro personas abordaron el vehículo y unos metros más adelante se dispusieron a asaltar a los pasajeros.

Lo robado lo iban guardando en sus mochilas. Cuando iban terminando de recoger las pertenencias de los pasajeros, desde uno de los asientos traseros se levantó uno de ellos, que le disparó a muerte a uno de los asaltantes e hirió a los otros tres, a quienes finalmente ultimó a tiros cuando corrieron para huir del vehículo. Tomó las mochilas de los cadáveres y las lanzó dentro del autobús para que cada quien recuperara sus pertenencias. Luego, desapareció.


Así lo narró el fiscal del Estado de México, Alejandro Jaime Gómez, en un video en el que se explica la hipótesis, basada en las declaraciones del conductor. En el asfalto quedaron tendidos los cadáveres de Víctor Martínez Gómez, Arturo Martínez Hernández, Jorge Arturo García López y Gustavo Gil García. Los cuatro están vinculados a por lo menos otros 30 asaltos, según Odilón López Nava, representante legal de la Cámara Nacional del Autotransporte (Canapat).

Precisamente, este martes, las autoridades informaron que durante la madrugada del domingo en Naucalpan (Estado de México), otro pasajero mató a tiros a dos asaltantes de la furgoneta del transporte público en que viajaba. Al abrir fuego contra los criminales, una mujer resultó herida y más tarde falleció en un hospital.

"El hartazgo detona la justicia por propia mano. La población vulnerable al crimen es doblemente victimizada: por la conducta delictiva y por la ineficacia de las autoridades encargadas de la investigación de los delitos. Estos hechos se están repitiendo sobre todo en las áreas más vulnerables, olvidadas y excluidas", considera por su parte el abogado penalista Gabriel Regino.

Regino subraya que la legislación del país "contempla una figura que se llama la legítima defensa, que se puede hacer a favor de uno mismo o de terceros, pero para que pueda estar acreditada se debe demostrar que había una agresión real e inminente y que fue contestada en el mismo nivel de capacidad de esa amenaza".

"En el mejor de los casos –destaca el abogado- estamos ante un exceso de la legítima defensa y en el peor de los casos en homicidios calificados", ante lo cual el llamado 'Vengador de La Marquesa', de ser capturado, podría ser condenado hasta a 240 años en prisión.

Francisco Rivas añade que "en un ambiente con todas estas debilidades institucionales hay un hartazgo de ciertos ciudadanos que lo que hacen es justicia por su propia mano, aunque la palabra justicia en este contexto no aplica perfectamente, pues justicia implica legalidad y proporcionalidad. Sin embargo, lo que estamos viendo no es eso sino el imperio de la violencia".

La prioridad de hallar a este responsable es considerada por Amador como una acción mediática de la autoridad ante una realidad que se le ha ido de las manos. "Hay una mirada política de menosprecio de la justicia para las personas pobres y se ha creado un escenario mediático para hacer creer que van a actuar".

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