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Arrestos

Las vacaciones familiares de Semana Santa: la pista que llevó a la captura de Javier Duarte

Tras seis meses escapando a la justicia fue su vida de lujos la que delató al prófugo exgobernador de Veracruz: un vuelo privado que transportaba a su familia condujo a las autoridades hasta su paradero en un hotel de una zona turística en Guatemala, donde llevaba hospedado al menos dos días.
16 Abr 2017 – 2:41 PM EDT

El exgobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa era el prófugo de la justicia mexicana más buscado desde hace poco más de seis meses. Los cargos que enfrentaba por corrupción, enriquecimiento ilícito y desvío de recursos bastaron para que la Interpol emitiera una alerta roja por la que era requerido en 190 países. Pero Duarte no estaba muy lejos: vacacionaba en una turística zona de Guatemala conocida como Panajachel, en el deparatamento de Sololá. Y hasta allá llegaron las autoridades gracias a su propia familia.

En plena temporada alta por Semana Santa, el exgobernador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se alojaba en el hotel La Riviera de Atiltlán, un lujoso complejo a orillas del lago de Atitlán, que tiene desde playa privada hasta helipuerto.

Allí llevaba al menos dos noches hospedado con su esposa y como cualquier fugitivo se encargó de lo mínimo para evitar ser rastreado: pagó con efectivo y usó un nombre falso. Pero Duarte olvidó percatarse de que si traía a toda su familia en un vuelo privado desde México podría levantar las sospechas de las autoridades.

Tras obtener información de que el político veracruzano había cruzado la frontera de Guatemala en las últimas 72 horas, la PGR mexicana (fiscalía general) simplemente siguió la ruta de sus familiares para dar con su paradero.

De acuerdo con una conferencia conjunta que dieron las autoridades guatemaltecas y mexicanas el domingo por la tarde, las indagaciones sobre su posible escondite en Guatemala comenzaron el pasado 10 de noviembre, tras la detención de Mario Medina Garzón en el aeropuerto internacional de Tapachula, con dos pasaportes falsos que llevaban fotografías del exgobernador y de su esposa.

Medina, que está procesado y en libertad, era una de las personas que supuestamente ayudaba a Duarte, pero las autoridades mexicanas creen que hay otro grupo de personas en Guatemala -a las que no identificaron- que lo ayudaba y le facilitaba viviendas en varias ciudades, como Antigua.

Las autoridades guatemaltecas comenzaron a vigilar diversas propiedades ubicadas en Alto Valle y Antigua, donde se creía podía estar escondido.

Además de estos indicios, el pasado viernes los hijos del exgobernador viajaron en un vuelo privado desde Toluca (estado de México) hacia Guatemala, acompañados de un familiar, el concuñado de Duarte, lo que terminó siendo la pista clave del operativo.


El avión privado en el que viajaron tres hijos de Duarte forma parte de una flotilla de la aerolínea Redwings, propiedad de Moisés Manzur y Bernardo Moreno León, señalados como operadores financieros y prestanombres del exgobernador de Veracruz.

Los datos de ocho de los familiares de Duarte quedaron registrados en la bitácora de una terminal aérea de vuelos privados en Toluca. Entre los pasajeros estaba su concuñado, José Armando Rodríguez, quien fue detenido con sobres que contenían altas sumas de dinero en su equipaje: 11,000 euros, 15,000 pesos mexicanos y 1,400 dólares, de acuerdo con información publicada por Milenio.

A Rodríguez se le relaciona con la compra de al menos 16 lotes en el exclusivo complejo residencial de Woodlands, en el condado Harris en Texas, Estados Unidos.

Sin embargo, de acuerdo con las autoridades mexicanas, no existe ninguna orden de detención contra Rodríguez (quien pagó una fianza por la catidad de dinero que le fue encontrada en el aeropuerto de Toluca), ni contra los miembros de la familia de Duarte.

En cuestión de horas la PGR mexicana montó un operativo en conjunto con la Interpol y la Policía Nacional de Guatemala para capturar al político prófugo.

El viaje de la familia de Duarte facilitó todo, como lo dejó saber el jefe de la policía guatemalteca, Nery Ramos, en conversación con la emisora Radio Fórmula: "Llegamos a él por una línea muy concreta del día anterior. En fechas previas a la detención habían llegado a Guatemala diferentes familiares".

Las autoridades no tuvieron ni que tocar a la puerta de la habitación de Duarte. Cuando seis agentes llegaron a buscarlo, él estaba en la recepción del hotel y allí mismo lo capturaron. El subdirector de la policía guatemalteca, Stu Velasco, aseguró a Milenio televisión que al ser sorprendido, el exgobernador se identificó con otro nombre, pero al practicarle las pruebas de huellas dactilares quedó en evidencia.


Duarte fue esposado y conducido por los agentes de la Interpol hasta donde un juez que le leyó los cargos por los que México ya inició los trámites para solicitar su extradición, entre los que deberá responder por delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Las vacaciones de Semana Santa del exgobernador de Veracruz terminaron en la prisión de Matamoros en la capital guatemalteca, donde permanecerá recluido a la espera de que lo extraditen y tenga que regresara su país, pero esta vez a enfrentar la justicia a la que logró evadir durante más de 180 días.

Según las leyes guatemaltecas, la PGR tiene un plazo máximo de 60 días para presentar las pruebas de la acusación contra el exgobernador de Veracruz en las que se basa la petición de captura y extradición, un extremo que se inició ya este sábado.

La Fiscalía guatemalteca deberá presentar a un juez competente la petición formal de extradición cuando la reciba, este deberá convocar a una audiencia judicial para resolver la solicitud y luego trasladar el expediente a la Cancillería para que tramite la entrega a las autoridades mexicanas si el juzgador así lo decreta.

In photos: the arrest in Guatemala of Javier Duarte, former governor of Veracruz

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