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La bióloga que cría chimpancés en un apartamento de La Habana como si fueran sus propios hijos

La cubana Marta Llanes ha pasado un año criando dos chimpancés en su apartamento en La Habana. Dice que los extrañará cuando regresen al zoológico de La Habana y se preocupa por su futuro. Los chimpancés criados por humanos tienen dificultades socializando con los suyos.
26 Mar 2017 – 10:44 AM EDT

Una bióloga de 62 años del zoológico de La Habana, Marta Llanes Torres, se ha pasado el último año criando dos crías de chimpancés en su apartamento de un 5º piso en La Habana como si fueran sus propios hijos.

Pero esta situación está llegando a su fin.

Con un año de edad, los chimpancés, el medio hermano Anumá y su media hermana Ada, ya son demasiado difíciles de manejar para su cuidadora. Aunque son adorables, Llanes planea regresarlos pronto al zoológico de La Habana.

Llanes acogió a los chimpancés porque sus madres no los quisieron amamantar, algo que no es inusual cuando viven en cautiverio. Es un trabajo de tiempo completo, y Llanes es algo así como una experta. Anumá y Ada son los chimpancés número 35 y 36 que ella ha atendido.

La bióloga le permitió al fotógrafo Enrique de la Osa reflejar el progreso de los chimpancés en el transcurso de los últimos 12 meses durante visitas regulares a su casa.

A diferencia de perros, gatos y otras mascotas, Anumá y Ada dependen de Llanes para todo y no pueden ser abandonados a su suerte. Ella les cambia los pañales, prepara todas sus comidas y organiza la hora de dormir.

Los chimpancés duermen con Llanes en su cama, pero Ada, la más inquieta de los dos, sólo necesita cinco horas cada noche y normalmente se despierta a las 5 a.m.

"Es preciosa, pero muy maldita", dijo Llanes, en una reciente entrevista telefónica a media tarde. "Ahora está golpeando a Anumá, que está tratando de dormir. Quiere que juegue con ella".

A la edad de un año, los chimpancés ya están físicamente fuertes y pueden ponerse agresivos, por lo que deben regresar al zoológico. Como se separaron de sus madres a edades tan tempranas, no se reconocen unos a otros.

"Es relativamente fácil para una persona criar un bebé chimpancé, muy similar a criar un bebé humano", dijo el director de comunicaciones del zoológico de Miami, Ron Magill. "Sin embargo, una vez que el chimpancé comienza a madurar y desarrollar su fuerza natural (cuatro veces mayor que la de un ser humano), se vuelve inmanejable y de hecho peligroso", añadió.


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Mucho afecto

Hace pocos días, Llanes, agotada, se acostó en su propia cama para descansar, pero pronto se le sumaron los chimpancés que alegremente empezaron a saltar sobre su rostro y su pecho.

Ella dice que los extrañará. "Es muy reconfortante tenerlos alrededor porque te atacan, te conocen, te reconocen", dijo. "Saben sus horarios de comida y muestran muchísimo afecto, aunque a menudo lo usan para salirse con la suya", añadió mientras Ada se sentaba tranquilamente en su rodilla.

Es más fácil cuidar de los chimpancés en casa y enseñarles los fundamentos del cuidado de sí mismos, dice ella, porque necesitan atención las veinticuatro horas del día. El zoológico le da leche y fruta, pero ella se encarga del resto, incluido todo el lavado y la limpieza.

Su comida favorita: el plátano fruta y el plátano macho, así como papaya, guayaba, y una sopa de calabaza y tubérculos mixtos (malanga y camote).

Llanes, que vive sola, no los saca de la casa con ella, por miedo a que se enfermen. Son tan tímidos que se aferran a ella y chillan cuando algo los alarma. Tampoco confían en una persona que viene una vez por semana, los miércoles, para que Llanes pueda salir, hacer compras y hacer mandados.

También les gusta trepar - sobre cualquier lugar - de manera que Llanes mantiene todas las puertas y alacenas cerradas para evitar accidentes.


"La Finca de los Monos"

Cuba tiene una larga historia de crianza de chimpancés. En la década de 1930 una adinerada filántropa, Rosalía Abreu Arencibia, ganó el reconocimiento mundial por su trabajo innovador en el estudio de los chimpancés en cautiverio. Abreu estudió en Estados Unidos y era famosa por celebrar recitales y conciertos en su casa Las Delicias, un castillo de estilo gótico en La Habana, también conocida como la "Finca de los Monos".

El área de su propiedad en el centro de La Habana fue el hogar de aves exóticas, un pequeño elefante, y un tigre enjaulado, así como de la mayor reserva de monos en cautiverio en el mundo. Estudió los monos y formuló observaciones acerca de su inteligencia, y presuntamente logró, por primera vez en el mundo, la procreación de estos animales en cautiverio. La cría, llamado Anumá, nació en abril de 1915.

Anumá era célebremente amistoso y amable y se convirtió en el favorito de Abreu. Sin embargo, murió tras ser baleado durante un incidente en que mordió a su cuidador. En 2015 la televisión estatal cubana hizo un famoso documental sobre Anumá y Abreu, titulado, "El cuento de los monos".

La colonia se desintegró después de su muerte. La mansión es ahora un campamento juvenil del partido comunista.


Instintos maternales

Llanes tuvo su primera experiencia en el manejo de chimpancés en 1980 cuando su suegra la ayudó a criar a un bebé cuya madre había tenido un parto difícil.

Acogió a su primer chimpancé en 1983, una joven hembra cuya madre no estaba lactando adecuadamente. Llanes la cuidó durante dos semanas, pero se la tuvo que dar a otro cuidador porque estaba esperando el nacimiento de su propia hija.

"Desde ese momento, me di cuenta de que quería hacer esto durante el resto de mi vida", dijo.

Criar chimpancés la preparó para cuando dio a luz a su hija, dice. "Para ese momento, ya yo había cambiado tantos pañales y había alimentado con biberón a tantos y tantos bebés que supe que sería una buena madre", dijo riendo.

Su hija, Kaly, creció jugando con los chimpancés. "Para ella no fueron 'los chimpancés de mi mamá'. Ella les decía 'mis hermanitos y mis hermanitas'", dijo Llanes.

El flujo constante de crías de chimpancés hacia dentro y hacia fuera de su hogar es generalmente el resultado de madres que tienen partos difíciles, no lactan adecuadamente, o simplemente no pueden realizar sus deberes maternales lo suficientemente bien.

El motivo es en parte genético y en parte que algunos chimpancés hembras son mejores madres que otras, dice ella.

"He llegado a darme cuenta de que cuando hay demasiada endogamia hay problemas con sus pesos al nacer y con sus instintos maternales", dijo Llanes. Actualmente hay 13 chimpancés en el zoológico, pero la mayoría son descendientes de un macho altamente productivo, de 50 años, llamado Philips, que ha engendrado 60 hijos. Los otros chimpancés fueron vendidos a México e Italia, enviados a otros parques zoológicos en Cuba, o murieron jóvenes.

Llanes espera que Anumá y Ada sean adoptados por otro zoológico porque para cuando alcancen la edad reproductiva - alrededor de los nueve años - tendrán que vivir con demasiados hermanos y hermanas. "Eso obviamente no es saludable", dijo.


Inadaptados sociales

"En general, los chimpancés son muy buenos padres", dijo.

Los parques zoológicos se ocupan de criar a un chimpancé si la madre lo ha rechazado o la madre tiene algún problema médico que le impide criar adecuadamente al bebé, dijo.

Sin embargo, el hecho de que las personas críen a los chimpancés "crea un círculo vicioso, porque ser una buena madre es un comportamiento aprendido que enseñan las madres y luego se transmite de generación en generación", agregó. "Si son criados por un humano, los chimpancés, casi siempre, se convierten en inadaptados sociales con otros chimpancés ... Esto ocurre especialmente cuando se trata de la maternidad, pues estos chimpancés nunca tuvieron la oportunidad de aprender, de otros chimpancés, cómo ser buenas madres", dijo.

Recomendó el control de la natalidad para prevenir embarazos que puedan conducir a este tipo de situaciones.

El zoológico de La Habana está haciendo mejoras en el área de los chimpancés, de manera que en el futuro haya instalaciones para cuidar de las madres y a los bebés que no estén saludables en las instalaciones de una zona de cría artificial, dijo Llanes.

Pero ella siempre estará disponible si se le necesita: "Si me necesitan, seguiré siendo una madre para ellos hasta que me muera", dijo.


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