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Violencia de Género

Úrsula y Guadalupe, dos asesinatos evitables en un país sacudido por el feminicidio

Las dos jóvenes fueron asesinadas por sus exparejas. Dos feminicidios ocurridos en Argentina que se suman a otros que pudieron haberse evitado si se hubieran activado las alarmas a tiempo para protegerlas, dicen especialistas.
6 Mar 2021 – 03:06 PM EST
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En unos pastizales en las afueras de la pequeña ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires, hallaron el cuerpo de Úrsula Bahillo, de 18 años. Apuñalada. Era 8 de febrero y Matías Ezequiel Martínez, su expareja que tenía una orden de restricción tras varias denuncias, llamó por teléfono a un familiar y le 'confesó' que "se había mandado una cagada".

A unas 930 millas (1,500 kilómetros) y apenas 15 días después, Guadalupe Curual, de 21 años, murió apuñalada. Fue la noche del martes 23 de febrero en pleno centro de la turística ciudad de Villa La Angostura, provincia de Neuquén (sur de Argentina). El acusado: Bautista Quintriqueo, su expareja, quien tenía prohibido acercársele por una orden de restricción tras numerosas denuncias por amenazas.

En los primeros dos meses de 2021, en Argentina, se disparó el número de feminicidios. Distintas organizaciones de lucha contra la violencia de género cuentan de 47 a 50 asesinatos de mujeres ocurridos entre el 1 de enero y el 28 de febrero.

Desde la Casa del Encuentro, organización pionera en estadísticas de violencia de género que en 2009 conformó el primer observatorio de femicidios de Argentina, señalan que al menos ocho de ese medio centenar de mujeres asesinadas tenían denuncias previas contra sus agresores varones. La organización feminista Mumala añade que en estos dos meses, además, se registraron otros "64 intentos de femicidio y tres suicidios vinculados a motivos de violencia de género".

Pero el peligro mayor para las asesinadas no estuvo 'en la calle', ni provino de desconocidos. La mayoría de estos crímenes (el 6 4%, según Mumala) fueron cometidos por varones relacionados con las víctimas: sus femicidas eran parejas o exparejas.

"Lamentablemente, comenzamos este año con un promedio de un feminicidio cada 24 horas", señala a Univision Noticias Ada Rico, directora del Observatorio de Femicidios en Argentina 'Adriana Marisel Zambrano' de la Casa del Encuentro. "Este el índice más alto que tenemos históricamente. Desde hace muchos años que el índice se mantiene cercano a las 30 horas. Esto es muy preocupante".

Úrsula


El crimen de Úrsula Bahillo sucedió en Rojas, una ciudad de menos de 20,000 habitantes situada a unas 140 millas al oeste de la capital del país.

El pasado lunes 8 de febrero cerca de las 8:30 pm hora local fue hallada muerta en las cercanías de la ciudad. Tenía unas 15 puñaladas. En el sitio, la Policía arrestó a su exnovio, Matías Ezequiel Martínez, un agente de policía de 25 años.

Un tío de Martínez alertó a las autoridades tras haber recibido un llamado del ahora acusado. Cuando llegaron, las autoridades se encontraron con la joven muerta y con él, herido, intentando escapar.

Úrsula había denunciado en varias oportunidades a Martínez por amenazas y violencia de género. Le tenía miedo. El policía tenía desde enero una medida de restricción perimetral que había violado dos días antes del crimen.

La madre de la víctima, Patricia Nasutti, dijo a medios locales que cuando Martínez violó la restricción, lo denunciaron en la Comisaría de la Mujer, pero afirma que las ignoraron.

El sábado 6 de febrero a la madrugada, dos días antes del feminicidio, la joven volvió a denunciar que se cruzó a su ex en un bar. Las autoridades solicitaron monitoreo con cámaras y justo el día de su feminicidio, se le asignó a Bahillo un botón antipánico que nunca llegó a tener, según detallaron medios argentinos.

El hombre enfrenta ahora cargos por femicidio agravado.

Las fallas

Rico analiza que en el caso de Bahillo fallaron las defensas: falló el análisis del riesgo que corría, falló la centralización de denuncias y, en buena parte por eso, no pudo tener la protección que necesitaba a tiempo.

Cuando una mujer va a denunciar, los agentes que la atienden deben evaluar en qué nivel de riesgo está. "Hay insuficiente capacitación del análisis de ese riesgo que enfrenta la mujer. En el caso puntual de Úrsula era obvio que estaba en riesgo, por la cantidad de denuncias que tenía efectuadas... porque el hombre tenía un arma (porque era policía) y lo que resultó en orden de restricción de acercamiento", resume Rico.

La directoria del Observatorio de Feminicidios apunta a que no hacen falta nuevas leyes o medidas, sino que se apliquen las que existen. En 2020, el Ministerio de Justicia y el de Mujeres, Géneros y Diversidad anunciaron el lanzamiento del Sistema Único de Registro de Denuncias por Violencia de Género (URGE) para centralizar las denuncias de este estilo, algo que no parece estar funcionando, o al menos no plenamente.

"Esta medida no se está aplicando... porque tenemos muy claro en el caso de Úrsula que tenía hechas otras denuncias y no se unificaron. Y también tenemos claro que no evaluaron bien el riesgo las personas que atendieron a Úrsula y que le dijeron que regrese el lunes", señaló Rico a Univision Noticias.

Expertas consultadas indican que el otorgamiento de un botón antipánico y la colocación de una tobillera con monitoreo para el agresor o potencial agresor también son fundamentales. En el caso de Úrsula, esto también llegó tarde.

"Ella no tenía botón antipánico porque no se lo habían entregado. El agresor tampoco tenía una tobillera electrónica. Pero en otros casos sabemos que sí le aplicaron la tobillera electrónica pero no tiene monitoreo, entonces el agresor puede hacer lo que quiere igual", apuntó la experta.

Guadalupe


En Villa La Angostura, una ciudad turística de la Patagonia argentina de unos 15,000 habitantes, Guadalupe Curual fue atacada con un objeto cortante en la noche del martes 23 de febrero. En pleno centro comercial lleno de turistas.

Curual era mamá y tenía nueva pareja, según recontó la agencia de noticias Telam. Su exnovio, Bautista Quintriqueo, de 32 años, tenía también una orden perimetral de alejamiento por previas amenazas a la joven.

Según la agencia, Curual estaba con su novio y su bebé en el centro de la villa turística. Quintriqueo hirió a la pareja de Curual y ella huyó corriendo hasta que fue interceptada por el atacante, quien la apuñaló y mató frente a una estación de servicio.

El fiscal Fernando Rubio indicó que el cuchillo fue incautado; que se obtuvieron filmaciones de cámaras de seguridad del lugar del hecho y que fueron entrevistadas personas que presenciaron el ataque. La autopsia de la joven reveló que recibió varias puñaladas, incluida una en el corazón.

El fiscal dijo que la Justicia Civil había impuesto medidas perimetrales de prohibición de acercamiento y multas contra su expareja y que Curual había denunciado que Quintriqueo violaba la medida perimetral.

El acusado intentó suicidarse. Fue internado en un hospital por las heridas cortantes que se produjo antes de ser detenido. Terminó por fallecer este martes 2 de marzo.

Ni una menos

Los hechos suscitaron marchas en varias ciudades del país. La pequeñas comunidades de Villa La Angostura y de Rojas marcharon a las comisarías para reclamar justicia al grito de "Ni una menos", el lema acuñado en 2015 por el movimiento de mujeres argentinas organizadas para luchar contra la violencia de género.

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Los alarmantes números de violencia, según indicaron expertas consultadas, preocupaban desde el año pasado cuando en Argentina se comenzaron a aplicar medidas de aislamiento por la pandemia de coronavirus que hicieron que muchas mujeres quedaran literalmente 'encerradas' con sus agresores. Pero mientras las medidas se han ido flexibilizando, los números de feminicidios se mantienen exponencialmente altos.

Argentina ha avanzado con leyes de vanguardia sobre género, inclusión y derechos reproductivos en las últimas décadas. Como ejemplo está la figura de feminicidio como agravante en un crimen; la ley de identidad de género (que otorga identificaciones a las personas por el género con el que se identifican), y en 2020 fue el primer gran país latinoamericano en aprobar una ley de aborto federal.

También las activistas apuntan a que el nivel de consciencia sobre el problema de la violencia de género, en general, es alto, en buena parte por este mismo movimiento de mujeres que ha logrado ponerlo en la agenda nacional a fuerza de marchas en la calle y presionando por proyectos en el Congreso.

Pero mientras todo eso resulta positivo, las fallas en la falta de aplicación de medidas vigentes, sumado a la falta de capacitación del personal que atiende a las denunciantes y no evalúa correctamente el riesgo al que están expuestas, junto a las pocas 'consecuencias' que enfrentan los agresores, hacen que historias como la de Guadalupe o la de Úrsula sigan sucediendo.

"Las leyes las logramos, pero después hay que pelear para que se apliquen. Argentina sí está en la vanguardia... pero el patriarcado se va reinventando. Pero nosotras también", comenta Rico.

Si sufres algún tipo de violencia o conoces a alguien que la sufre, contacta a las líneas de ayuda correspondientes en la región o el país en el que resides. En EEUU hay líneas que brindan ayuda a nivel nacional y cada estado tiene sus propios centros de ayuda.

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