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Crisis en Venezuela

Arrestan a dos militares venezolanos sospechosos de la muerte de un capitán bajo custodia

Familiares, abogados y parlamentarios opositores denuncian que el capitán Rafael Acosta Arévalo fue brutalmente torturado días antes de su muerte cuando estaba recluido en una instalación de contrainteligencia militar y a pesar de ello la fiscalía general, bajo control de Maduro, solo investigará un posible delito de homicidio.
2 Jul 2019 – 3:26 AM EDT

Dos militares fueron detenidos y presentados ante la justicia en Venezuela por la muerte de un capitán bajo arresto, un hecho que ha sido condenado por la oposición que denuncia que el oficial fue torturado brutalmente, por lo cual exige una investigación imparcial a fondo, en consonancia con la legislación internacional contra este tipo de delitos.

Una corte de Caracas dictó este lunes cárcel "preventiva" contra el sargento Estiben Zárate y el teniente Ascanio Antonio Tarascio, acusados por el fallecimiento del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, ocurrido la madrugada del sábado, informó un comunicado del Tribunal Supremo de Justicia.

El documento no responde a las denuncias de dirigentes opositores, familiares del oficial y organizaciones de derechos humanos sobre supuestas torturas contra el oficial.


Zárate, de 22 años, y Tarascio, de 23, fueron presentados en audiencia preliminar por el delito de "homicidio preterintencional" que, según la ley venezolana, aplica a quien "con actos dirigidos a ocasionar una lesión personal, causare la muerte" a una víctima y que contempla penas de seis a 12 años de prisión.

Ambos pertenecen a la Guardia Nacional y estaban adscritos a la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM), en cuyos calabozos se encontraba Acosta por un presunto complot contra Nicolás Maduro que incluía asesinar al gobernante socialista, a su esposa Cilia Flores y otros altos jerarcas del régimen. Allí permanecerán recluidos los implicados.


"Realizadas las primeras experticias (...), se ha establecido la vinculación de dos funcionarios" de la DGCIM, dijo este lunes en Twitter el fiscal general designado por la Asamblea Constituyente, Tarek William Saab, un exgobernador chavista afín a Maduro, quien tampoco se refiere a torturas.

La fiscalía "seguirá acumulando pruebas" para "sancionar de forma ejemplar estos lamentables hechos", añadió Saab.

El pasado sábado, la abogada Tamara Suju denunció que Acosta Arévalo había sido torturado por funcionarios de la DGCIM y que cuando fue trasladado a un tribunal el pasado en silla de ruedas, apenas podía verbalizar y no pudo ponerse en pie, ante lo cual el juez ordenó que lo llevaran a un centro asistencial, dónde murió en la madrugada del sábado.

Alonso Medina Roa, abogado del fallecido militar, señaló en un tuit su sorpresa porque "el Ministerio Público le imputa el delito de 'homicidio preterintencional con causal' a los dos detenidos (...), ignorando los delitos previstos en la Ley contra la Tortura".

En una rueda de prensa, en nombre del Legislativo, la diputada Delsa Solórzano aseguró que Acosta Arévalo " estaba brutalmente torturado, tenía símbolos visibles de tortura" la semana pasada cuando fue llevado a tribunales para la audiencia de presentación.

"El resto de los detenidos también habían sido torturados", prosiguió Solórzano en alusión al grupo de hombres que fue detenido luego de que el Gobierno les acusara de conspiradores y de que la Fiscalía pidiera encarcelarles.

Por ello, la legisladora informó que el Parlamento ha solicitado a Naciones Unidas aplicar los protocolos internacionales en Venezuela para investigar casos de tortura de forma "independiente, imparcial, sin ningún tipo de sesgo político por parte de las autoridades correspondientes".

Bajo esta premisa, prosiguió, el fiscal Saab no debe encabezar las averiguaciones pues "no es más que un instrumento político" del presidente Maduro "y de sus cómplices".

Waleswka Pérez, esposa del capitán fallecido, aseguró al canal NTN24 que el militar no conspiraba para “eliminar” a Maduro. “ No estaba de acuerdo con lo que está sucediendo en el país, como la mayoría de la población. No conspiraba. Fue un excelente militar, muy honrado, muy buen jefe, honesto. Puede tener testimonio de sus compañeros”, dijo la viuda.


Juan Guaidó, jefe del Parlamento reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de gobiernos, convocó para el viernes 5 de julio -Día de la Declaración de Independencia del país caribeño- una protesta "para exigir el fin de las torturas, (los) asesinatos" y las "violaciones de derechos humanos".

La muerte de Acosta Arévalo ocurre apenas una semana después de la visita oficial de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, quien se declaró "conmocionada" al conocerse la noticia.

“Estoy conmocionada por la presunta tortura del capitán Acosta Arévalo, y porque el trato al que fue sometido mientras estaba en custodia puede haber sido la causa de su muerte. Recuerdo a las autoridades venezolanas que son responsables de la vida, y de la integridad física y psicológica de todas las personas privadas de libertad”, dijo Bachelet el pasado lunes.

La muerte de Acosta provocó un rechazo internacional, con condenas de Estados Unidos, el Grupo de Lima -14 países de América críticos de Maduro- y la Unión Europea.

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