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Seis días después de graduarse de secundaria, este hispano obtuvo su licenciatura en Administración de Empresas

Criselias Rodriguez, estadounidense hijo de mexicanos, cursó créditos universitarios durante su paso por la preparatoria. Cuando estaba en el onceavo grado obtuvo el título de técnico superior en Matemáticas. En diciembre de 2018, cuando cumpla 20 años, espera recibir su título de maestría en Administración de Empresas y Gerencia.
27 Dic 2017 – 6:52 PM EST

Mi mamá siempre me ha motivado y ha sido mi inspiración. Recuerdo que me decía que quería que me graduara lo más temprano posible para que a partir de los 25 años ya pudiera dedicarme a un trabajo y no a los estudios.

Ella ha sido un ejemplo para mi porque, a pesar de que mi familia cuando llegó de México siempre trabajó en el campo cosechando frutas, pasados los años ella pudo conseguir un empleo de secretaria –aún sin tener experiencia–, y después logró estudiar hasta tener su maestría.

En el primer año de high school quise dedicarme a la banda, porque me gustaba hacer música y estar con mis amigos, pero mi mamá me dijo que si me ponía a estudiar con todas mis ganas y descubría lo que quería estudiar en la universidad me iba a ahorrar mucho tiempo.


Así que cuando ella se enteró de que en Pharr-San Juan-Alamo Independent School District estaban ofreciendo un programa para obtener clases universitarias desde el décimo grado me dijo que yo podía obtener esos créditos, incluso desde noveno. Averiguamos y, aunque era algo que no recomendaban hacer, porque era un riesgo para el distrito –que es quien paga por los créditos– que un estudiante tan joven no comprendiera las clases, me dieron permiso para hacerlo.

Tenía 14 años en el verano del noveno grado, me sentía capaz, y fue cuando empecé con las clases universitarias. Las tres materias que tomé primero fueron: Apreciación de las artes, Electrónica, y Gobierno de Texas. Cuando terminé saqué A en las tres, y me di cuenta de que sí era posible, solo que tenía que dedicarle unas horas del día a estudiar en casa. Entonces decidí que quería seguir adelantando y mantener buenas notas.

Si las reglas no han cambiado desde que estudié, en el verano se pueden tomar de tres a seis materias, porque junio es un semestre y julio es otro. Además, en los semestres regulares –en el que va de septiembre a diciembre y el otro que va de enero a mayo– se pueden tomar tres, máximo cuatro materias, en cada uno.

Yo lo hice y cuando estaba en el grado once obtuve el título de técnico superior en Matemáticas, y todavía tenía un año extra para tomar otras clases. Pero el problema fue que las universidades como University of Texas Rio Grande Valley en Edinburg, dan clases solo a estudiantes con el título de high school. Como yo tenía 17 años y aún no había cursado las clases del último año de la preparatoria legalmente no me podían dar clases. Entonces fui a South Texas College consulté si podía tomar materias para terminar el bachelor en Administración de Empresas y pude hacerlo. El 28 de mayo de 2015 me gradué de high school y el 3 de junio de ese mismo año recibí el título de licenciado en Administración de Empresas.


Un asunto difícil, pero no imposible

Desde que era pequeño me gustaba aprender y no me gustaba faltar a la escuela. Estuve siempre dedicado a mantener mis notas lo más alto que podía y, si no entendía algo, me gustaba buscar por qué no captaba lo que me estaban tratado de enseñar. Como cualquier persona me tocaba practicar cuando llegaba a mi casa, y también me gustaba estar involucrado en actividades después de la escuela. Participaba en competencias de ciencias y matemáticas.

Creo que si uno encuentra pasión y le gusta la materia que está estudiando no se le hace difícil. Y si a uno no le gustan muchos las clases, va a ser difícil estudiar, pero no imposible. Lo que hay que ser es disciplinado y dedicarle tiempo.

Si uno va a la clase, le enseñan algo y no entiende, tiene que ir a casa, abrir el libro, leer el capítulo, escribir las palabras que no entiende en una hoja, buscar la definición, videos en Internet y así, cuando vuelva a clase, no estará perdido. Uno debería escuchar a las maestras como un repaso de lo leímos antes en el libro. Es lo que a mi me ha ayudado, porque cuando llego a clases no es la primera vez que estoy escuchando todo.

Siento que no sacrifiqué nada. Nunca me sentí fuera de lugar. Una cosa que me ayudaba mucho es que nunca he sentido urgencia por ir a un evento social, pero si me invitaban iba y disfrutaba. Creo que si una persona es muy social, estudiar como yo lo hice puede que le impacte, pero tampoco le hará daño hacer las dos cosas. Es absolutamente posible.

Lo que le recomiendo a la gente es que si están en la escuela presten atención a la clase, saquen buenas notas, y si quieren salir salgan, pero cuando lleguen a la casa estudien al menos una hora, o hasta que se les grabe lo que estudian. Al final vale la pena. De lo contrario, si están perdiendo el tiempo.


A mi me gusta relajarme en la casa, viendo películas, videos de Youtube y viendo reportes de tecnología nuevos. Me encanta disfrutar de mi familia, compartir con mis primos y esa es una de las las razones por las que estudio en la University of Texas Rio Grande Valley, porque quería una universidad reconocida, pero sin irme lejos de mi casa.

Ahora es tiempo de disfrutar

Por haber adelantado tanto en la escuela ahora estoy tranquilo. Ya no tengo prisa de ver a dónde tengo que ir. Siento que ya he llegado. Estoy disfrutando lo más que puedo mis días. El dinero que me gano lo ahorro y, ahora disfruto cosas que quizá no hubiera podido. Cuando quiero salgo con mis papás, los saco a comer, a pasear.

Lo que más me interesa es ganar experiencia para cuando me gradúe en diciembre de 2018. Mis clases de maestrías son en las noches y en el día trabajo. Soy secretario y consultor de mercadeo de redes sociales de una compañía de aire acondicionado. Ya tengo un año trabajando allí. Después me gustaría trabajar en un banco.

Quisiera montar un negocio de servicios. Tengo unas cuantas ideas rondando en la cabeza, pero aún no lo puedo decir. Creo que se tratará de un servicio que siempre se necesite, no de un producto. Aún no tengo crédito, pero estoy ahorrando para poder hacer realidad mis planes.

Katiuska Silva realizó la entrevista y el trabajo de edición de esta historia.

En busca de la carrera adecuada

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